El Arte de Celebrar un Gol


Cuando yo era niño, en los partidos de barrio, en esos clásicos contra los de la otra cuadra, el gol se celebraba a rabiar. El partido solía arrancar en algún punto después del almuerzo y terminaba cuando la luz no permitía ver ya el balón. Los goles se celebraban, pero ese gol definitivo, ese que marcaba el 15-14 en el marcador se celebraba como si hubiésemos ganado la Copa del Mundo. Y sin importar si el gol era maradoniano o de palomero, el equipo entero salía corriendo tras el goleador a celebrar sobre él la victoria que nos llenaba de orgullo.

La celebración siempre se enfocaba sobre aquel que marcaba el gol. Palomero o no. Había una excepción: el penal. Un gol de penal no se celebraba, apenas un ligero gesto de complicidad. Tanto ha cambiado el fútbol. Ahora los penales se celebran, así sea el cuarto en una victoria holgada como aquella burda celebración de Cristiano Ronaldo en la final de la Champions League del 2014.  No sé en que momento se empezó a celebrar el penal. En la final de 1974 entre Alemania y Holanda hubo dos penales. Aún en plena final, las celebraciones fueron de lo más parcas. Un brazo arriba, media vuelta, y algunos abrazos. Tanto Neeskens como Breitner.

Claro que el gol hay que celebrarlo. No hay nada más desagradable que un Balotelli ‘celebrando’ un gol. Cuándo los marcaba por supuesto. Según él, no los celebraba, ni una pequeña sonrisa, porque “ese era su trabajo”. Desde que llegó al Liverpool, parece haber olvidado cuál era su trabajo.

En algún momento la celebración degeneró hasta el punto de convertirse en un anuncio publicitario. Así sucedió con la selección Colombia que, rumbo a Estados Unidos 1994, celebraba cada gol levantando el dedo índice. El patrocinador les pagaba para luego anunciar que su producto era “el número 1″.

Poco a poco se han vuelto extrañas las que para mí son las grandes celebraciones. Esas espontáneas, llenas de alegría. Cuando Jairzinho marcó el 1-0 sobre Inglaterra en el Mundial de 1970, nadie se fue a abrazar a Pelé o a Tostão, asistente y artífice de la jugada respectivamente. Jair salió corriendo y los cracks lo siguieron. Siempre a celebrarlo con el goleador. Hasta el gran Maradona salió a perseguir a Burruchaga tras el gran pase que le dio para que marcará el tercer y definitivo gol en la final ante Alemania en 1986.

 

El mundo cambia. Quizás sea nostalgia. Pero duelen y molestan las palabras de Thierry Henry sobre el gol del “Chicharito’ Hernández en los cuartos de final de la Champions League.  En ese decisivo partido el ‘Chicharito’ Hernández por fin pudo jugar. Jugó con ganas, con rabia, con mucha ambición. Y metió gol. Fue el gol que definió la eliminatoria entre el Real Madrid y Atlético de Madrid. El ‘Chicharito’, consciente que se jugaba su oportunidad lo celebró, con mucha emoción. Pero a Thierry Henry no le gustó. Lo acusó de celebrar como “si hubiese ganado la Copa del Mundo“. Según el francés, el mexicano debió salir corriendo a abrazar a Cristiano Ronaldo que fue quien lo asistió para marcar un gol que, todo hay que decirlo, no tuvo un gran nivel de dificultad.

No. ‘Chicharito’ marcó un gol y salió a celebrarlo con el alma como se celebran los goles importantes, los que clasifican, los que dan títulos y los del barrio. Me alegra que ‘Chicharito’ haya celebrado su gol como lo hizo. Porque, entre otras, de haber ido a abrazar a alguien, debió ser a James. Fue él quien rompió la defensa del Atléti con su pase filtrado al área. Pero esa, es otra historia.

Campeonato Suramericano de 1910


La primera Copa América, la historia no miente, se jugó en 1916. El torneo como tal, sin embargo, no comenzó más que siendo el segundo torneo suramericano de naciones tras el primero disputado en 1910. El torneo de 1916 que se celebró en Argentina, lo disputaron Argentina, Brasil, Chile y Uruguay y se  enmarcó en las celebraciones por el centenario de la independencia de Argentina.

En mitad del torneo, el 9 de julio para ser exactos, se reunieron los representantes de los cuatro países participantes para dar vía libre a la idea que venía germinando Héctor Rivadavia Gómez, presidente del club uruguayo, Montevideo Wanderers. La creación de la Confederación Suramericana de Fútbol. Una vez aprobada, en reuniones posteriores se elaboraron los estatutos y se aprobó que el primer campeón era Uruguay como Campeón del Torneo de 1916.

Pero en 1910, también en Argentina, se disputó un primer torneo entre Argentina, Uruguay y Chile. Dado que fue la primera vez que más de dos naciones disputaban un mismo torneo, la misma prensa de la época lo reconoce como el “primer campeonato suramericano”. Anota, La Vanguardia de Argentina en 1916, que no ha intervenido Brasil porque en aquella época el football brasileño no se hallaba lo suficientemente vinculado a las demás naciones.

Tanto la Vanguardia, en 1916, como La Nación en 1910 anotan que el primer partido de aquel torneo se disputó el 27 de mayo de 1910. Los rivales fueron Argentina y Chile

En aquellos días se celebraban los 100 años de la declaración de independencia de Argentina, y por ende, el torneo llegaba en medio de grandes fiestas y agasajos a ilustres visitantes de todos los rincones del mundo. Por ello, sobre el partido disputado el 27 de mayo, justifica la prensa de la época si la ciudad no se hubiese hallado bajo el peso de una semana de fiestas (…) el match de ayer habría llevado al field de Belgrano una concurrencia enorme. Exigíalo el acto sportivo que iba a llevarse a cabo. Importante en sí, ya que era esta la primera vez que los footballers de allende los Andes aparecían en una cancha argentina, contra jugadores argentinos también (…). Lastimosamente sólo hubo 2000 concurrentes. Chile saltó al campo con camisas rojas y blanca, argentina con los colores nacionales.

Arrancó, aquel partido, Argentina atacando, generando peligro, pero fue Chile quien marco el primer. Aunque en 1916 afirman que el gol lo marcó Hoz, en la nota del partido de 1910 (a quien prefiero creerle) anotan que el autor fue Simmons con un disparo desde 10 metros a los 11 minutos de juego.

Las normas en el fútbol son dinámicas y como tal han ido cambiando con el tiempo. Entonces, no existía la norma de la ventaja. Los argentinos se vieron perjudicados. En la nota del periódico no puede apreciarse bien el minuto pero parece que es el 30. Entonces combinan González y Hayes consiguiendo el segundo el gol del empate. Sin embargo, un quinto de segundo antes el referee había tocado el silbato para castigar una infracción. Así, el gol fue cambiado por un puntapié penal. Ginocchio tuvo el dudoso honor de ser el primer jugador que falló un penal en un Campeonato Suramericano de fútbol. Argentina, sin embargo empató en el minuto 43.

Antes de finalizar el segundo tiempo, sucedió lo que aún sucede hoy día. Tiro de esquina a favor de Chile. La defensa argentina toma el balón y en tres toques logra empatar. Por qué sabemos que tres toques? Grant (halve del Belgrano) tomó el balón y lo pasó a Susán. Éste, se la pasó a Fernández quien recorrió toda la cancha, centró y allí llegó … Susán. Sí. El mismo. Como si un antepasado de Mourinho los estuviera dirigiendo. Quién dijo que el fútbol era lento en 1910? Hayes marcaría el tercero en el segundo tiempo. Argentina batió a Chile 3 -1.

El 29 de mayo de 1910 se jugó el segundo encuentro en la cancha de Gimnasia y Esgrima entre uruguayos y chilenos. 3-0 ganó Uruguay pero Gibson, el guardavallas chileno, se destacó con netos caracteres, y en un breve espacio de tiempo detuvo en magistral estilo 5 tiros conceptuados como inatajables. En aquel partido, Benicasa marcó el primer penaltykick de la historia del torneo.

La final, por tanto, la jugaron argentinos vs. uruguayos. A diferencia de lo que ocurriría 6 años después, en aquella ocasión Argentina derrotó con relativa facilidad, 3-0, al equipo charrúa. Así que Argentina fue el primer campeón del Campeonato Suramericano. No de la Copa América de la Conmebol, pero si del primero torneo que disputaron más de dos naciones en continente americano.

 

 

 

 

El rendimiento de Iniesta


Debatía en días pasados con lectores de gol y fútbol sobre el bajo desempeño relativo de Iniesta en los últimos meses. Yo, iniestista declarado, defendía a Iniesta. Como ya he anotado, más allá de decadencias o no, es el mejor futbolista que haya nacido en España. Pero para darle algo de cifras al debate, decidí armar una entrada sobre la evolución del rendimiento del de Fuentealbilla al estilo de la que armé para Xavi no hace mucho.

El desempeño de Iniesta lo mido a partir de tres indicadores: goles, asistencias y disparos al arco. Los resultados se presentan en la siguiente gráfica:

Iniesta y la evolución de eventos por partido

Iniesta, recordemos, es un jugador al que le costó arrancar. Hizo lo que otros, como Thiago por ejemplo, se negaron a hacer: tener paciencia. Era un gran jugador, pero con mucha gente por delante, Xavi el primero. Pero Guardiola los juntó, y con Messi adelante fueron la base de uno de los mejores equipos de fútbol de todos los tiempos.

El tiempo ha ido retirando a Xavi. Pero quedan Iniesta y Messi. Sobre el argentino, no sin cierta mala leche, dice el editorial de Diario As que le corresponde ‘tirar del carro‘. Algo así como que demuestre si de verdad es tan bueno como dicen los de allá.  Aquí sabemos que los mejores de la historia lo son por unos pocos años que iluminan el fútbol. Mucho discutimos de eso en el libro de Números Redondos. Y Messi, ya está en ese Olimpo de los grandes genios de la historia.

Iniesta, sin duda, es inolvidable para el fútbol español. No sólo por sus destacadas actuaciones en el Barça (gol al Chelsea en el último minuto). También, y sobretodo, por ese gol. El que le marcó a Holanda.

Pero la gráfica muestra que el mejor Iniesta se alcanzó, como Xavi, en el Mundial del 2010. Eso nos plantea una hipótesis sobre la que en un futuro vale la pena indagar: el mundial se gana cuando los jugadores están en el pico de su rendimiento.

Ahora, como toda gráfica tiene más de una interpretación, se podría argumentar que además del evidente declive de Iniesta respecto al fútbol que mostró en sus mejores años, también tiene que ver con que la posición de Iniesta ha cambiado. La caída, nótese, es en los últimos dos años, cuando el Barça ha basculado de ser un equipo de preponderancia del centro del campo a tener su centro gravitacional más arriba. Iniesta, en la actual temporada debe cubrir las espaldas de Messi, Neymar y Suárez. Dado el indicador que estamos usando (goles, asistencias y disparos a puerta), es posible que lo que capte la gráfica sea -al menos en parte- ese cambio.

El debate no lo cierra la gráfica. Sigue abierto. Tambien queda abierto sobre el rol de Xavi en el fútbol de Iniesta (y Messi). A la larga fueron complementos perfectos. Quizás, si como llegó a plantearse, Xavi se hubiese ido al Italia, nunca hubiesemos conocido ese fútbol excelso con el que terminó haciendo historia. Por ahora, muchos ven en Isco al sucesor de Iniesta. Un buen futbolista el del Madrid. Pero yo no puedo dejar de acordarme de aquel presidente de Millonarios que tras un partido aceptable de un tal Yber Asprilla llegó a afirmar que era el nuevo Willington Ortíz. El fútbol no es tan fácil.

El Fútbol, no la FIFA, es como una religión


Hay campaña electoral en la FIFA. Blatter, el veterano Presidente del organismo rector del fútbol internacional -en el cargo desde 1998- afirmó recientemente con mucho de prepotencia que “a través de las emociones positivas que genera el fútbol, la FIFA es más influyente que cualquier país del mundo y cualquier religión”. La frase tiene su parte de verdad. El fútbol mueve masas, quizás más que la misma religión. Pero es el fútbol la que mueve las masas. No es la FIFA. Los grandes imperios comienzan a caer cuando llegan a su apogeo. Y la FIFA está arriba, mirando con prepotencia el mundo hacia abajo.

A estas alturas todo el mundo saber; todos sabemos que la elección de Catar como sede del Mundial de Fútbol de 2022 se debe únicamente a los petrodólares que desde allá llegan. Lo curioso es que la FIFA le hizo conejo a los árabes. Les prometió un mundial en el verano. Ellos se dedicaron a buscar novedosas alternativas que permitiese jugar al fútbol con 50 grados centigrados a la sombra. Pero una vez comenzado el estadio bandera les dice que no. Que el Mundial será en Noviembre y Diciembre.

La FIFA, comandada por Jules Rimet, decidió en 1928 realizar una competición cada cuatro años abierta a todas las asociaciones afiliadas. En realidad no se dijo que tenía que ser en el verano europeo. Pero así se hizo. Y entre el 13 y el 30 de junio se disputó el Mundial de Uruguay en 1930. Desde entonces la tradición marca que el Mundial se juega en el verano.

La tradición, hoy día cuesta dinero. Muchos millones. Más del 70% de los jugadores del pasado mundial procedían de equipos que disputaban las competiciones del viejo continente. A diferencia de Sur América, el fútbol europeo está muy bien organizado. La Bundesliga, por ejemplo, informa desde antes de comenzar el torneo fechas y horarios de todos los partidos de la temporada. No hay lugar para improvisación.

La improvisación la quiere imponer la FIFA. Jalonados por intereses económicos no necesariamente claros, sabemos que la final se disputará el 18 de diciembre.  Si el mundial arranca el 20 de noviembre, los jugadores deben estar con la selección 15 días. Es decir, el fin de semana del 5 y 6 de noviembre de 2022 deberían pararse todos los campeonatos.

Los europeos han protestado. Rompe estructuralmente con la organización de sus competiciones nacionales e internacionales. Guinea, sede designada de la Copa de África a disputarse en enero del 2023 ya afirmó que no cambiaría la fecha. Después del Mundial, los jugadores se van de vacaciones. En Inglaterra, el fútbol de navidad es una tradición. En España para muy poco. Todo ello habría que reorganizar en 2022.

La decisión de jugar a finales de otoño en Catar es razonable. El problema es que el esfuerzo de muchos no compensa el beneficio de uno cuando, además, Catar en el fútbol pinta poco o nada. Más allá de los dólares que ofrece, su valor deportivo es escaso.

Las consecuencias, por más dinero que ofrezca la FIFA a los clubes de origen de los jugadores que jueguen el mundial puede resultar en un cisma en el fútbol que sería la peor de las consecuencias. No hace falta sino que 5 federaciones se pongan de acuerdo en retirarse de la FIFA: la inglesa, alemana, española, italiana y francesa. El fútbol, como el resto del mundo, no es equitativo. Ellos dominan la parada.

Por otro lado, un Mundial de Fútbol es noviembre/diciembre traerá que las excusas del cansancio desaparezcan. La siguiente gráfica recoge el indicador de rendimiento de whoscored.com que mide el rendimiento de cada jugador durante el partido.

En la gráfica agrupé los indicadores de los mejores 2 equipos de las cuatro principales ligas y su evolución mes a mes.  La información sól esta disponible para la temporada 2014 – 2015,, luego es difícil hablar de tendencias. Pero dado que los grandes equipos definen los torneos en marzo, abril y mayo, esperaba encontrar cierta tendencia decreciente en noviembre y diciembre. Ello permitiría sugerir que los equipos deberían reacomodar su estrategia física anual con el mundial del 2022. La realidad es que no hay una tendencia clara.

rating 5 mejores ligas 2 equipos

La Bundesliga, cabe anotar, para en invierno. Luego esa caída de noviembre a enero no es sorpresa. Los equipos aprietan los primeros meses del campeonato, descansan, comienzan en enero como en agosto y vuelven a subir. El resto de ligas presenta rendimientos, más o menos constantes salvo que queramos ver algo raro en el caso italiano donde en marzo han caído. Estos desempeños quizás sea algo que valga la pena explorar con más detalle en el futuro.

Por ahora la conclusión es que la pelea de los clubes europeos es meramente económica, no deportiva. Ello lo hace más peligrosa. La FIFA está comprometida ya con Catar. Aún faltan 7 años. Muchas cosas pasarán aún.

Xavi: apogeo y declive de un crack


Xavi, la leyenda del Barcelona y la selección española, alcanzó su partido número 750 con la camiseta del Fútbol Club Barcelona cuando entró a jugar alrededor de media hora en el partido que el equipo catalán derrotó al Eibar 0-2.

Nacido el 25 de enero de 1980, con 35 años ya no forma parte de la selección española ni es titular indiscutible en el Barca. Pero el fútbol lo recordará como el motor que dio vida al que para muchos es unos de los mejores equipos de fútbol de la historia. Junto a Iniesta formaron una de las mejores parejas de la historia del deporte rey.

Xavi estuvo a punto de irse del Barça en el verano del 2014. Al final Luis Enrique lo convención de seguir a pesar de ser claro en que su rol sería secundario. La longevidad de Xavi en el mismo club lo hace ideal para estudiar como evoluciona un jugador a lo largo de su carrera. ¿Cuándo fue el pico de rendimiento? ¿Futbolísticamente hablando tenía sentido que Xavi siguiera en un equipo con las exigencias y el nivel del Barcelona?

La siguiente gráfica, utilizando datos disponibles de goles, asistencias y disparos al arco en espndeportes.com, muestra la evolución de la suma de tales eventos a lo largo de la carrera de Xavi. La gráfica está suavizada mediante una regresión polinomial ponderada localmente. Es decir, gracias a la gran cantidad de partidos que ha disputado Xavi, es posible generar una serie suavizada que permite evaluar la evolución de su juego a través de los años.

Los datos, como suele ocurrir con tanta frecuencia, no son perfectos. En este caso no son más que una muestra, porque el papel de Xavi, como catalizador del juego no puede resumirse en su totalidad en apenas tres indicadores: goles, asistencias y disparos a puerta. Pero es una proxy válida de la evolución del juego de Xavi y su influencia en el equipo.

Xavi Hernández
Xavi Hernández

 

 

Xavi, cabe recordar, estuvo a punto de irse al Milan. Con 19 años recibió una suculenta oferta del equipo italiano. Además del exceso de ceros en el cheque (casi 10 veces más de lo que ganaba en el Barça), le ofrecían un contrato de 5 años, vivienda de lujo con cuatro sirvientes, la posibilidad de que el papá entrenase un equipo de las categorías inferiores  y los billetes de avión a Barcelona que necesitara. Adriano Galliani, administrador delegado del por entonces todavía poderoso equipo italiano, convenció al papá de Xavi de firmar con ellos cuándo este  venía de ganar el Mundial Sub -20 en Nigeria. Era, como se observa en la gráfica, una apuesta de futuro que además contaba con la garantía del entrenador del equipo italiano. Zaccheroni lo quería de titular, haciendo doble pivote con Albertini.

La reunión familiar en la que se tomó la decisión fue tensa. Todos apostaban por el Milan. Pero la mamá de Xavi creía que triunfaría en el Barça. Una apuesta muy fuerte. Xavi sólo había jugado 15 partidos con el equipo profesional. El titular era Guardiola, aún en los mejores años de su carrera. El camino a Italia al final lo frenó la señora madre de Xavi: “Si se va, yo me divorcio”. Prevaleció la terquedad de la mamá y Xavi se quedó en Barcelona.

La gráfica muestra ese difícil comienzo de Xavi. No fue hasta los 25 años que comienza a tener peso cuantitativo en el equipo catalán. Luego llegó la Eurocopa del 2008, la de Luis Aragonés. Allí fue nombrado mejor jugador del torneo. Entonces ya fue reconocido como figura y referencia mundial. Su apogeo fue en el Mundial de Sur África en 2010. Con 30 años, como muestra la gráfica, contribuyó decisivamente a hacer de España el mejor equipo del mundo.

Cuando se alcanza el cenit, comienza el declive. El de Xavi comenzó después del mundial pero ello no fue óbice para que aún brillara con fuerza en la Eurocopa del 2012. Ya no era el mismo. Tras la semifinal ante Portugal, confesó que “que, a ser posible, le gustaría ser más trascendente en el juego de España”. La final ante Italia fue un recital del crack catalán que participó decisivamente en los tres primeros goles de los cuatro que aquel día encajaron los italianos.

Hoy, con 35 años, los números de Xavi son similares a los que tenía cuando tenía 26. Por eso no lo dejaron ir. No mueve el equipo con constancia, pero sigue siendo un jugador muy relevante.

Desde un punto de vista general, la evolución del juego de Xavi contrasta con la creencia popular que dice que el pico de un jugador es a los 25 años. El pico de Xavi fue tardio. Llegó a los 30, tarde. Afortunados los que lo vimos.

 

 

 

El Entrenador: la fina línea entre vender ilusiones y vender humo


Salió reportado en purelyfootball.com la lista de los diez entrenadores que más han gastado (o invertido, según se quiera mirar) en fichajes durante la última década.  La lista no es particularmente llamativa tal como se observa en el  siguiente cuadro:

Entrenadores Titulos Gastos y Costo de títulos

No todos entrenaron sin parar durante los últimos 10 años. Ferguson, por ejemplo, se retiró hace un par de años. Guardiola se tomó un año sabático entre el Barça y el Bayern Munich. Van Gaal estuvo un tiempo de director deportivo del Ajax y, posteriormente fue entrenador de la selección holandesa.

En general, los entrenadores en cuestión son aquellos que entrenan a los grandes clubes europeos aunque alguno, en los últimos 10 años, entrenó equipos que no necesariamente son los más ricos del mundo. Van Gaal, por ejemplo, estuvo en el AZ. Klopp y Simeone entrenan equipos importantes, Dortmund y Atlético de Madrid, pero no supermillonarios como son los equipos de la liga inglesa, Bayern o Madrid y Barça.

La lista está compuesta de nombres conocidos de equipos reconocidos. Pero, ¿la inversión en fichajes es rentable? Realmente, ¿un entrenador logra más títulos a medida que gasta más dinero?

La siguiente gráfica compara los títulos obtenidos por temporada efectivamente entrenada en un club con el monto de dinero que se ha gastado cada entrenador. Es necesario anotar dos cosas. Primero, se normaliza el número de títulos obtenidos al número de títulos por temporada porque no todos entrenaron consecutivamente los 10 años. Segundo, ignoramos el rol de los entrenadores en sus respectivos equipos. Es decir, Ferguson fue y  Wenger es el responsable directo de la política de fichajes. En el Madrid, Ancelloti trabaja con lo que le llega. Es el presidente Florentino Pérez quien contrata a voluntad.

Por ahora enfoquémonos en los puntos azules, los títulos totales obtenidos por los entrenadores. Si los títulos se relacionaran directamente con la inversión realizada, esperaríamos que a medida que se gastase más en fichajes se incrementase la cantidad de títulos obtenidos. En otras palabras, podríamos pintar una línea recta con pendiente de 45° con los puntos azules siempre sobre ella.

La realidad es diferente. Hay un grupo de entrenadores sumamente exitosos (Guardiola, Ferguson, Mourinho, Mancini y Ancelloti) cuyos logros no se relacionan de ninguna manera con el monto en fichajes. El resto de entrenadores (Van Gaal, Simeone, Klopp, Wenger y Pellegrini) son significativamente menos exitosos que los anteriores aunque, en general, gastan menos en fichajes que sus contrapartes más exitosas. Entre ellos tampoco se aprecia una correlación entre los títulos y el gasto en jugadores.

Entrenadores, Títulos y Gastos en Fichaje

 

Los equipos que dirigen estos entrenadores son, en su mayoría, equipos con exigencia de títulos. Por ello separamos los títulos “importantes” de los demás. Es decir, los títulos internacionales (UCL, UEL, Mundialito de la FIFA) y el torneo de liga doméstico son más relevantes que los demás. Es una clasificación por supuesto arbitraria, pero desde mi punto de vista, válida dado el objetivo. El enfoque en los títulos más relevantes muestra una menor dispersión de los títulos obtenidos.  El orden no cambia sustancialmente, aunque Mourinho se ve superado por Ancelloti. En general, sólo sobresale Guardiola. En una segunda línea están Ferguson, Ancelloti y Mourinho. Wenger sobresale por abajo: no ha ganado nada relevante en 10 años.

Un título en promedio costó, en fichajes,  £70.105.231. Es costoso pero en realidad, salvo dos, todos están por debajo de la media. Venden ilusiones y logran resultados. Oscila desde los £17.222.222 que le cuesta un título a Guardiola en fichajes a los £63.636.364 que le han costado a Ancelloti.

Los que venden humo tienen nombre propio: Pellegrini y Wenger. Un título del francés del Arsenal cuesta, en fichajes, £113.333.333. El chileno va aún más lejos. Requirió de £260.000.000 en contrataciones para lograr un título.

Dadas las cifras, no sorprende que el City esté intentando el fichaje de Guardiola si Pellegrini no logra títulos importantes a corto plazo. Pero sorprende aún más que el Arsenal siga confiando en Wenger. En el equipo desde 1996, fue clave en la última gran época de los rojos de Londres. Pero ha fracasado en los últimos diez años y, además, cuesta mucho dinero. Su rentabilidad financiera y deportiva está más que cuestionada.

El análisis sugiere que la validez de un entrenadores debería también medirse por los recursos que requiere para lograr un título. Con todos los recursos que tienen a su disposición, nadie se extraña que ganen una liga o una copa con cierta frecuencia. En realidad algo adicional deberían mostrar esos equipos. Debería ser fútbol que se recuerde.

Una visión diferente de la historia y las estadísticas del fútbol

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