La hora del Atleti: Graduándose de “pupas”


El 15 de mayo de 1974, faltando apenas segundos para acabar la final de la Copa de Europa, el Atlético de Madrid era campeón por primera vez en su historia. Aquel año habría nuevo campeón. El elegido para suceder al gran Ajax de Ámsterdam saldría del duelo entre el Bayern de Múnich y el equipo colchonero.

Los 90 minutos reglamentarios habían sido insuficientes para abrir el marcador. El Bayern de Múnich llegaba favorito. Entrenado por Udo Lattek, tenía en sus filas cracks de la talla de Hoeness, Maier, Müller y sobretodo Franz Beckenbauer, el ‘Kaiser’. Pero el Atleti no era un equipo chico. Ya entonces había ganado siete ligas. Aún ganaría otra más dos años después. Era un equipo poderoso en España, que buscaba asomar su grandeza por Europa.

El Atlético de Madrid había derrotado en una salvaje, pero heroica semifinal al Celtic de Glasgow. En el partido de ida, en Hampden Park –con 73.000 espectadores a bordo-, el excesivamente brusco equipo madrileño había terminado el partido con apenas ocho jugadores. El árbitro, turco él, no sólo expulsó a Quique y al ‘Panadero’ Díaz. También al ‘Ratón’ Ayala. Ello no fue óbice para que el equipo aguantara el cero en el marcador. Ese empate supo a gloria. Más cuando en la vuelta, con goles de Gárate y Adelardo, el Atlético celebró el pase a la final que habría de celebrarse en el Estadio belga de Heysel.

 

Así que, en el minuto 113, ya en la prórroga de la gran final, Luis Aragonés, de tiro libre adelantaba y prácticamente daba el título de Campeón de Europa al Atlético de Madrid. El Atleti, dicen las crónicas, no se echó para atrás. Buscó el segundo gol. Pero faltando un minuto, Gárate, delantero rojiblanco, quedó tendido en el área contraria consecuencia de un calambre. Schwarzenbeck, que lo había marcado toda la tarde, vio la oportunidad de salir con balón controlado en un último intento desesperado por evitar lo aparentemente inevitable. No debió ver muchos compañeros libres porque, desde 35 metros, sacó un latigazo que se coló rasante por la portería de Reina que, tapado entre compañeros y rivales, no pudo reaccionar adecuadamente.

Dado que las finales aún no se definían por penales, hubo de repetirse el partido. Era esa la primera vez que se debía repetir una final de Copa de Europa. La fortaleza física de los alemanes primó y el  Bayern marcó cuatro goles que acabaron con las ilusiones del campeón español. Fue entonces cuando Vicente Calderón, el legendario presidente de Atlético de Madrid lanzo la famosa frase: “es que somos el pupas”. Utilizaba una expresión española que hace referencia al raspón, la herida del niño. Cariñosamente se dice: “se hizo pupa el niño, no llores”. Claro que un año después, tras ganar la Copa Intercontinental que el Bayern se negó a jugar, él mismo Calderón declararía que “ya no somos el pupas”. No importaba. Para siempre, el Atlético de Madrid sería, tras cada derrota, ‘el Pupas’.

Cuarenta años después de aquella final el Atleti está nuevamente soñando con la gloria europea. El equipo actual es un conjunto armado lenta pero progresivamente en los últimos años. Desde 2010 ha ganado dos UEFA Europa League, dos Supercopas de Europa y una Copa del Rey. Ha sido protagonista en Europa y en España. Ad portas de finalizar la temporada 2013 – 2014, está a centímetros de lograr un título de liga esquivo desde el mágico doblete (liga y Copa del Rey) de 1996. El Atlético de Madrid no es pues una institución acostumbrada a perder. Pero aquello de ‘El Pupas’ los tiene marcados pues las derrotas se sobredimensionan más que en cualquier otro club.

Los números demuestran que tienen buenas posibilidades. Son fuertes en defensa pero, sobretodo, son muy eficaces de cara al arco contrario. El equipo llega a la semifinal de la Champions League donde deberá enfrentarse, quizás, al peor equipo que podía tocarle. A los rojiblancos le vienen mejor los equipos con ansias de dominio. Entre octavos y cuartos, el Bayern de Múnich logró una posesión (según Opta) del 71%, el Madrid del 56%, el Chelsea del 46% y el Atleti apenas del 38%. Es decir, deberá medirse al equipo más parecido a sí mismo.

 De los cuatro semifinalistas (de hecho, de los 16 equipos que jugaron las rondas definitivas de la Champions), es el que menor precisión tiene en el pase. Apenas acierta el 66,9% de sus pases. El Chelsea el 77% mientras que el Madrid y el Bayern lideran la estadística con 85% y 86,9% respectivamente. Pierde, además, más balones (562 vs 524 del Chelsea) y recupera menos (221 vs 237). 

Las cifras del Atlético de Madrid no impresionan pues, casi por ningún lado. Los rivales en octavos y cuartos tiraron a la puerta de Courtois 14 veces. Apenas una vez menos que los disparos que recibieron Bayern y Real Madrid. El Chelsea, en cambió, apenas permitió 10 disparos a su portería.

En dónde, entonces, está el poder del Atleti? El poderío del Atleti, es su ofensiva, y su portero. De los 16 equipos que pasaron la primera ronda de la Champions, el segundo más efectivo fue el Atlético de Madrid. Si el Bayern Múnich marca un gol cada 2,71 tiros y el Real Madrid uno cada 3,1 tiros, el equipo del Manzanares marca uno cada 2,45 disparos al arco. De lejos más eficaz que el Chelsea que marca un gol cada 3,2 tiros.

Además, de los 14 disparos que recibió por parte del Milan y el Barcelona, Courtois detuvo 12; un rendimiento cercano al 86%. Cifra muy superior al de sus contrapartes de Chelsea, Madrid o Bayern.

Pero el poderío del Atleti, el que verdaderamente lo puede hacer campeón es intangible. Es su historia y su presente. La institución, dirigentes, hinchas, jugadores, técnicos, han ido poco a poco dejando el complejo de ‘Pupas’ que durante tanto tiempo les ha perseguido. Hoy son un grupo de amigos donde cada cual cumple su papel a la perfección. El Presidente, paga, aplaude y calla. La hinchada apoya al ritmo que lo pide el equipo y la sangre caliente de Simeone. Éste, entiende que de ganar lo harán con picardía, con valentía, con fuerza y con garra. El gol ha de llegar. Sí es bonito mejor. Si es feo, vale igual. Y los jugadores, tienen clase, por supuesto. Pero han aceptado todos el papel de guerreros al servicio de un entrenador de métodos particulares, pero estudioso como el que más, para deleite de una afición que merece el título más grande del fútbol europeo. El Chelsea es el rival que los separa de plantarse en la final que les permita, ahora sí de verdad decir: “No, ya no somos el Pupas”. El 2014 podría ser, por fin, el momento del Atleti.

¿Pelé o Maradona?: Los números de sus mejores mundiales


¿Pelé o Maradona?, ¿Maradona o Pelé? En ocasiones, las mejores preguntas parecen no tener respuesta. El debate es abierto a cientos de interpretaciones y ya, en múltiples ocasiones lo he tratado.  Siempre, además, es posible abordarlo desde ópticas diferentes. ¿Qué dicen los números de ambos en el mejor mundial se sus carreras?

Sabemos que tanto Pelé como Maradona participaron en cuatro mundiales.  Ambos jugaron dos finales. Pelé ganó ambas. Marcó dos goles en 1958 y uno en 1970. El primero de Pelé se consideró el mejor gol en la historia de los mundiales de fútbol. Recibir con el pecho en el área rival. El defensa apretando, jalando y respirando encima. Tirarla suave de sombrero por encima del otro defensa que viene a cerrar. Disparar duro y abajo, sin que caiga el balón. Es una acción sólo al alcance de los dotados por los dioses del fútbol. Juzguen ustedes:

Maradona ganó una final, la de México ’86 y perdió otra, en Italia ’90. En ninguna marcó gol. Eso sí, es cierto que aquel gol marcado por Pelé en Suecia, cuando sólo tenía 17 añitos, fue el mejor de los mundiales, pero sólo hasta que Maradona cambió la historia en una carrera de 10 segundos. El segundo gol contra Inglaterra, en cuartos de final, pocos objetarán que es el gol de la historia de los mundiales de fútbol:

Decía que cada uno jugó cuatro mundiales y tuvieron la oportunidad de disputar dos finales. En España ’82, Maradona fracaso. No pudo ser el gran jugador que todos sabíamos que era y terminó expulsado tras una grotesca patada cuando ya se sabía perdido el partido contra Brasil. Pelé nunca fracasó propiamente. En Chile ’62 fue figura del triunfo de Brasil en su debut ante México. En el segundo partido, ante Checoslovaquia, salió lesionado y no pudo jugar más en aquel Mundial. En Inglaterra ’66, en el Mundial hecho por europeos para europeos, a Pelé lo cazaron con la permisividad arbitral. Los búlgaros lo rompieron. Lesionado en su rodilla, no pudo jugar ante Hungría. Reapareció mermado frente a la Portugal de Eusebio, pero los lusos rematan el trabajo iniciado por los búlgaros y Pelé terminó parado en la banda izquierda, cojeando, incapaz de participar activamente en el juego del equipo.

El caso de Maradona en 1994 es quizás el más triste de todos. Consciente de que era su último mundial se preparó a conciencia, y sin ser el de 1986, fue nuevamente el jugador desequilibrante que todos esperaban.  Argentina arrancó a tope. Derrotó a Grecia, con gol de Maradona incluido, y a Nigeria, gran equipo por aquellos años. Pero tras el partido llegó la bomba. Maradona dio positivo por Efedrina. Según el 10 argentino, provenía de un medicamento porque tenía congestión nasal. Pero la misma Argentina, Grondona el presidente de la AFA, lo expulsó de la delegación. Argentina perdería el siguiente partido, y los octavos de final ante la Rumanía de Hagi.

Entre unas cosas y otras, dos de los más grandes cracks de la historia del fútbol sólo pudieron desplegar su fútbol a plenitud en dos mundiales. Pelé tuvo un desempeño excepcional en 1958 y 1970. Maradona en 1986. Menos, muchos menos en 1990, pero aún así una gran jugada suya ayudó a eliminar a Brasil camino de la final de Roma. Aquel mundial no marcaría gol. Pelé marcó en todos los mundiales que disputó.

A continuación se comparan los datos detallados de ambos jugadores en el mejor mundial que jugaron. La elección está limitada por la disponibilidad de datos. Para 1958 no hay información detallada. Opta, sin embargo, construyó los datos de los diferentes mundiales desde 1966. Así que es posible comparar el desempeño de Pelé en 1970 y Maradona en 1986.

En 1986, Maradona jugó 7 partidos, los 90 minutos cada uno. En 1970, Pelé jugó 6 porque no habían más. También disputó los 90 minutos de cada partido. Con el fin de realizar comparativos válidos, los diferentes indicadores se normalizan por partido jugado. Además, a modo de ilustración, los diferentes indicadores se ajustaron porcentualmente para que se haga muy fácil determinar en que rubro fue superior el brasileño o el argentino.

Por ejemplo, en 1970, en 6 partidos,  Pelé marcó 4 goles. Maradona, en 7 partidos marcó 5 goles. Pelé marcó 0,66 goles por partido. Maradona 0,71. En consecuencia, la gráfica siguiente, en el rubro de gol, muestra que Maradona supera a Pelé en goles por partido marcado.

Pele 1970 vs Maradona 1986

El lector detallista notará, además, que dividí los rubros de desempeño en tres categoría. El primer grupo, de rubros generales, muestra que Pelé supera a Maradona en asistencias, ocasiones creadas y número de pases. Las asistencias son pases a gol. Sólo para recordar, ambos fueron decisivos en la final. Si bien Maradona no marcó, hizo el pase al hueco para dejar a Burruchaga plantado sólo frente el Schumacher al que batió por bajo cruzado a pesar de lo largo, lo eternamente largo, que se le fue el último toque de balón. Pelé, frente a Italia en la final del ’70 la bordó. Marcó el primer gol, asistió a Jairzinho de cabeza en el tercero y a Carlos Alberto el cuarto.


Las ocasiones creadas hacen referencia a la suma de las asistencias más pases claves. Es decir, curiosamente, Pelé fue más decisivo en Brasil ’70 que Maradona en México ’86, aun cuando éste marcó un gol más que el crack brasilero.

El segundo set de indicadores inicia con los disparos fuera del arco. En total, durante el torneo, Pelé lanzó 16 disparos fuera del arco y 10 al arco. Maradona 9 y 13 respectivamente. En este caso destaca que Maradona, cuyos compañeros tenían un nivel indudablemente inferior a los compañeros de Pelé, tuviese mejores cifras en disparos al arco que el brasilero. Claro que tres de las mejores imágenes que dejó Pelé en el Mundial no fueron gol. Uno, el ocho que le hizo a Mazurkiewicz, dos el disparó desde mitad de cancha ante Viktor, meta checo que no entró por milímetros y tres, el cabezazo al piso que Banks, arquero inglés, sacó en la que se considera, aún hoy, como la parada del siglo.

Los duelos, quizás no nos dicen mucho. Opta los define como una disputa 50-50 por el balón entre dos jugadores. Maradona supera a Pelé en este rubro claramente haciendo valer, quizás, su experiencia en el fútbol italiano.

En cuanto al último grupo de indicadores, Pelé supera a Maradona en su acierto en el pase. El porcentaje de acierto en el pase indica que, tanto general, como en campo del contrario, es superior Pelé. Puede indicar, por supuesto, que se juega en otras épocas aunque como ya sugiere un ejercicio anterior, la diferencia no es tan evidente.

Maradona recibió más del doble de faltas que Pelé. Si a Pelé lo cocieron a patadas en Inglaterra, recordemos que los surcoreanos iban haciendo de las suyas con el pequeño gigante argentino el día del debut de Argentina en México 1986. Afortunadamente para el fútbol, Maradona pudo seguir disputando el torneo.

Las disputas de balón hace referencia a la acción de quitar el balón a un contrario cuando éste tiene la posesión del balón. Maradona supera notoriamente en este rubro a Pelé aunque los números absolutos en este caso son los relevantes. Con el balón en el pie, Maradona perdió en 1986 dos balones. Pelé en 1970 tres. Recordemos, son genios del fútbol.

La conclusión es a gusto del lector. Como dije al principio. No hay respuesta correcta, pero los números deben contribuir al debate. Personalmente considero a Pelé el mejor de siempre. Ello no implica que no se considere que Maradona es otro genio de balón. Casi sustitutos perfectos. El debate continua.

 

 

La Liga de Naciones UEFA: El Imperio Contraataca


La UEFA, Europa, acaba de lanzar una nueva competencia: La Liga de las Naciones.  Argumentan que la idea nace del “deseo de la UEFA, y especialmente del presidente de la UEFA, de mejorar la calidad y el nivel de los partidos entre selecciones nacionales”. Dicho de otra manera, les parece que el actual esquema de jugar partidos amistosos  a elección de cada selección es inadecuado por el nivel de sus rivales.

Para ello van a dividir las 54 asociaciones miembros en cuatro grandes grupos. A su vez éstos grande grupos se dividen en pequeños grupos de tres o cuatro equipo.  Entre septiembre y diciembre los equipos de estas pequeños grupos jugarán entre sí en partidos de ida y vuelta.

El ganador de cada pequeño grupo pasa a la fase final. Los últimos de cada grupo descenderán. Con el fin de darle un poco de peso al torneo, cuatro equipos de cada uno de los grandes grupos pasarán a disputar un cupo para la Copa de Europa de Naciones, siempre que no hayan clasificado previamente al torneo en las eliminatorias regulares. La idea es comenzar el torneo en septiembre del 2018.

En la nota de la UEFA afirman de manera explícita que la Liga de Naciones UEFA reemplazará la mayoría de partidos amistosos aunque “habrá espacio para algunos amistosos, particularmente para los equipos más poderosos pues ellos se enmarcarán en grupos pequeños de tres”. Así, dice la nota, podrán jugar partidos contra sus pares de fuera del viejo continente.  De esta forma, los jugadores viajarán menos, tendrán “menos partidos amistosos sin sentido” y jugarán más con aquello de “su mismo nivel”.

Europa, la vieja Europa vuelve por sus fueros. Históricamente se consideraron el centro del mundo, y en ello el fútbol no ha sido menos.  A título de exhibición el fútbol se estrenó en los Juegos Olímpicos en 1908. No fue hasta 1924 que participaron equipos no europeos. Y el ganador fue un desconocido equipo del oriente sudamericano: Uruguay. Tras ganar el torneo también en 1928, Uruguay debió ofrecer toda clase de garantías financieras para contar con la ilustre presencia europea. Garantizó pasaje en barco en primera clase, alojamiento, comida en Montevideo durante todo el torneo más ocho días, dos pesos por dieta por persona durante la travesía y cuatro mientras estuviesen en Uruguay. Sólo cuatro selecciones aceptaron, a regañadientas, la invitación.

El consenso era, eso sí, turnarse el Mundial. Cuatro años en Europa, cuatro en Sur América. Así que en 1934 se jugó en Italia. En 1938, con la guerra ad portas decidieron que el torneo debía jugarse en Francia, hogar de Jules Rimet, el alma del Mundial de Fútbol. En 1946, tras la guerra se eligió Brasil para el certamen y, al tiempo, Suiza en 1954. Luego se nombró Suecia, dando la espalda nuevamente al continente americano. Por fin, después de Suecia, el torneo se alternó hasta que para 2002, la alternancia se hizo de carácter mundial.

Europa, eso sí, a pesar de no ganar más que los americanos sentían que los cupos eran de ellos para repartir. Famoso es el caso de Gustav Wiederkehr, persidente de la UEFA antes del mundial de 1974 en Alemania Federal. No entendía él por qué en un mundial europeo, Sur América debía tener cuatro plazas. En 1970 se había firmado en Casablanca un convenio en el que los europeos tendrían 8 plazas, 3 los suramericanos, 1 la Concacaf, 1 los asiáticos y 1 los africanos. A ellos, por supuesto, habría que sumar el cupo de Alemania Federal, local, y Brasil, campeón.

Los alegatos de Wiederkehr lograron que se hiciera una votación de rectificación. Ella, sin embargo terminó empatada. La presión logró que Sur América (por primera vez), se disputará un cupo con el ganador de una de las zonas europeas. El movimiento tendría consecuencias a priori imprevisibles. El 11 de septiembre de 1973, Pinochet derrocaba a Allende y, entre otras medidas, expulsó al embajador de la U.R.S.S. El problema para el fútbol fue que Chile debía disputarse ese cupo con la U.R.S.S. El primer partido se disputó apenas una semana después del golpe en Moscú y Chile logró un empate a cero. Para el partido de vuelta, la U.R.S.S. no veía garantías en Chile y solicita a la FIFA un campo neutral. La solicitud es denegada y dado que los soviéticos decidieron no viajar a Santiago, Chile clasificó.

Luego vino la Copa Intercontinental cuyas batallas ya conté con algún detalle. Lo interesante de ese torneo, hoy llamado Copa Mundial de Clubes, es que a los europeos “nunca les interesó” salvó cuando la ganaban. Si perdían es porque aquello no era más que un objetivo secundario. Ejemplo son las palabras de El País, cuando el Real Madrid viajaba en el 2000 rumbo a Japón a enfrentar al Boca Juniors: “Un viaje eterno e incómodo ha puesto al Real Madrid de muy mal humor. Ni la posibilidad de lograr en Tokio su tercera Copa Intercontinental, la segunda en los últimos tres años, le compensa.”

El día del partido escribían “El Boca Juniors lleva preparando el partido de hoy toda la vida. O todo un ciclo, todo el trayecto de la era Bianchi. La final de la Copa Intercontinental es el final del camino, el premio máximo, el gran objetivo trazado. (…) Para el Real Madrid, en cambio, este encuentro es un apéndice, un complemento, un adorno”.  Claro, cuando perdieron fue porque “el Real Madrid entregó la Copa Intercontinental de una forma intolerable. Por desidia, por desinterés, por entrar distraído al partido, con los cinco sentidos desconectados.”

Ahora, Europa nuevamente se encierra en sus fronteras. Si en los sesenta y setenta Italia y España entre otros cerraron sus fronteras culpando a los demás de sus fracasos, ahora se encierran buscando rivales ‘dignos’ de sus grandiosas estrellas. Platini, el presidente de la UEFA, está por supuesto en todo su derecho de proponer tales medidas. Pero son medidas que van contra el mundo globalizado en que vivimos. ¿Por qué no puede jugar Italia contra la humilde Colombia? ¿Por qué Alemania no puede hacer una gira por Sur América? ¿Por qué África no puede pasear sus fútbol de selecciones por los nobles campos europeos?

Incluso dentro de la propia Europa el sistema no parece el mejor. ¿Por qué esa gran generación espontánea de Polonia, Hungría o Bosnia no puede jugar amistosos contra los mejores de Europa? Quizás mis quejas sean prematuras, pero encerrarse a mirarse el ombligo no me parece solución a los problemas que dice la UEFA sufren los entrenadores europeos. El fútbol es global, debe permanecer global.

¿Qué los hace ricos? La composición de los ingresos


Hace unas semanas traía a colación el informe de Deloitte sobre los equipos más ricos del mundo. Desde la temporada 2004/2005 el equipo más rico del mundo ha sido el Real Madrid. Desde la 2008/2009 el Barcelona es el segundo equipo más rico. Los otros dos equipos destacados en esta clasificación son el Manchester United y el Bayern Munich.

El informe de Deloitte desagrega los ingresos de los equipos en tres componentes: taquilla, televisión y comercialización. La taquilla la definen como los ingresos directamente derivados de venta de entradas incluyendo venta de abonos e ingresos por socios. Los ingresos por televisión se refiere a lo que se genera por venta de derechos tanto en partidos domésticos como internacionales. Finalmente, la comercialización incluye el patrocinio y las ventas de productos alusivos al club. Cabe anotar que los ingresos en el estudio de Deloitte no incluye ni lo recaudado por transferencia de jugadores ni los recibido por impuestos a las ventas.

Los ingresos por taquilla, antaño principal fuente de ingresos de cualquier club, son actualmente el rubro menos importante. En promedio, para los 20 equipos incluidos cada temporada en el estudio de Deloitte, entre las temporadas 2004/2005 y 2012/2013 el rubro de taquilla representó el 24,7%. Los ingresos por televisión alcanzaron el 41,5% y el restante 33,8% correspondió a comercialización. Con el tiempo, sin embargo, la composición de los ingresos ha cambiado. En 2004/2005 el rubro de taquilla era el 28,4%, muy similar al de comercialización (31,2%) y menor al de televisión (40,4%). Casi una década después, en 2012/2013, la taquilla era 21,8% de los ingresos, la comercialización 41% y la televisión 37,2%.

Es decir, mientras el rubro de taquillas cayó un 6,6% y el de televisión un 3,2%, los ingresos por comercialización aumentaron un 9,8%.  Existe, tengo la sensación, la creencia generalizada de son los derechos de televisión lo que hacer ricos a los equipos. Desde luego ayudan, pero los números sugieren que es la capacidad de comercializar directamente la imagen del club la que ha marcado la pauta los últimos años.

La siguiente gráfica ilustra la evolución de los componentes de los ingresos de algunos de los equipos más ricos del mundo. Contrario a los resultados agregados, el Real Madrid y el Barcelona no se sustentan decididamente en el rubro de comercialización. En el caso del Madrid, es cierto, el rubro de comercialización en 2012/2013 es el más alto  (40,8%). Pero curiosamente fue más alto entre 2004/2005 y 2005/2006 cuando llegó a rondar el 44%. El efecto Beckham sin duda. Las cifras por este rubro cayeron con la salida del astro inglés y en algún momento, incluso, el rubro de comercialización apenas llegó a representar 34,7% (2008/2009). En 2012/2013, por primera vez desde la temporada 2006/2007 (todavía con Beckham en el equipo) el rubro de comercialización logra superar el de televisión.

En el caso del Barcelona el rubro de comercialización (33,5% en el período considerado) ha sido siempre inferior al de televisión (39,3%).

Composición de los ingresos de los clubes más ricos

La importancia de la televisión para el Madrid y el Barça se explica por la peculiar forma de distribuir los derechos televisivos entre ambos equipos. En 1996 los clubes obtuvieron el derecho a la negociación individual de sus derechos audiovisuales. En aquel momento aceptaron porque los ingresos por ese concepto se multiplicaron hasta por cinco. Pero la abundancia de dinero no llegó acompañada de una inversión racional de los recursos y se llegó a la situación en que los contratos de televisión eran la garantía de fichajes de futbolistas.  Con el tiempo los dueños de los derechos entendieron que el negocio no estaba en toda la liga, sino en aquellos equipos que generaran audiencia. En este rubro sobresalen por supuesto el Madrid y el Barça.  Así, en la temporada 2013/2014 ambos ingresarán por TV 150 millones de euros. Contrasta esto con los 48 que recibe el Valencia, los 42 el Atlético de Madrid o los 18 millones que reciben Almeria, Elche, Granada y Valladolid.

El Bayern Munich representa una aproximación diferente. Las taquillas en Alemania son particularmente bajas si se comparan con tras grandes ligas europeas. Es por el lado de la comercialización que el equipo bávaro logra competir de tú a tú con los grandes del continente (55% de sus ingresos provienen de este rubro).  El Bayern, claro está, cuenta con el decisivo apoyo de empresas alemanas de gran poder económico como Adidas y Audi. Entre otras es la mejor opción del Bayern porque los ingresos por televisión son los más igualados de Europa. Considerando variables de audiencia, clasificación y trayectoria en los últimos cuatro campeonatos el Bayern recibe no mucha más que sus principales rivales en la Bundesliga.

El Chelsea, por su parte, aunque ha hecho un esfuerzo por comercializar mejor la marca, recibe aún sus ingresos principalmente de la televisión (41% en 2012/2013).

Composición de los ingresos equipos más ricos

Los ingresos por televisión en Inglaterra están repartidos de forma más equitativa que en España. Allí el 50% de lo que ingresan se reparte de forma conjunta, el 25% en función de los partidos televisados (garantizando un mínimo de diez) y el resto en función de la clasificación. El United, rey del mercadeo, obtuvo en 2012/2013 el 42% de sus ingresos de ese rubro. Contrasta con el 29% que obtenía por comercialización en 2004/2005. El City, en las dos últimas temporadas, ha obtenido alrededor del 50% de sus ingresos por variables relacionadas con el área de comercialización. La taquilla, en el City, representa apenas el 14% de los ingresos.

La Juve, indica la gráfica, depende fuertemente de los derechos de televisión que, en Italia, comenzaron a venderse colectivamente en la temporada 2010/2011. El 40% de los derechos se reparte equitativamente, el 25% en función de la asistencia y el resto en función del tamaño de la ciudad y una serie de criterios deportivos. La taquilla es particularmente baja, aunque hay que recordar que por motivos extradeportivos, la poderosa Vecchia Signora tuvo que disputar la temporada 2006/2007 en la Serie B.

El Lyon, hoy opacado en Francia por la irrupción de las grandes fortunas de exóticos millonarios árabes y rusos, fue durante la última década un gran animador de la Champions League además de dominador de la Ligue 1. El principal rubro de ingresos es el de televisión. Allí el 50% se reparte equitativamente, un 25% en función de lo obtenido en el último torneo y el resto en función del rendimiento deportivo y de los partidos que se televisen.

En resumen, son ricos no por taquilla, son ricos porque logran comercializar su producto de manera óptima. Los grandes ingresos por televisión son significativos pues es reflejo de la capacidad de una liga de venderse a si misma. Pero actualmente es la comercialización directa del producto de cada club lo que marca las diferencias en los ingresos. Es, por supuesto, un problema circular. Las grandes empresas se asocian a los grandes clubes porque estos se ven mucho por televisión. La Premier Inglesa es en esto el maestro: Si Italia vendía hace un par de años los derechos de televisión de su fútbol al extranjero (léase Asia)  en 900 millones de euros y España en 700, los ingleses recibían por ese concepto 1.800 millones.

Dos Años de Gol y Fútbol


El 19 de marzo de 2012 comenzábamos a escribir de fútbol. La idea era simple. El fútbol me encanta, el fútbol nos encanta. Con esa premisa, ¿por qué no compartir nuestra visión del fútbol con un sinnúmeros de amigos que en aquel momento no conocíamos?

El objetivo era compartir historias y números, pero analizar de forma combinada esos números y esas historias para dar forma a una interpretación diferente del deporte rey.  No había mucha idea de hacía donde iba el proyecto, de hecho, todavía no la hay. Con una visión cortoplacista, poco empresarial dirán algunos, el objetivo es compartir con ustedes semanalmente una lectura que se aproxime al fútbol desde otro ángulo.

Han ido surgiendo con el tiempo diferentes ideas. Tenemos una sección de vídeos donde hemos colgado algunos de esos partidos o jugadores que no merecen olvidarse. De la interacción con algún usuario cuyo nombre, lamentablemente, se me ha olvidado, surgió la idea de organizar todas aquellas frases curiosas que el fútbol y sus agentes van generando día a día . Diariamente, por twitter y facebook recordamos una frase que, en mayor o menor medida, ha pasado a la historia. Semanalmente se organizan y quedan para el recuerdo eterno las frases del año, del 2013 y del 2012. Allí están consignadas lo dicho por, entre otros, Lukas Podolski: “El Fútbol es como el ajedrez, pero sin dados”Brian Clough: “No diré que he sido el mejor entrenador, pero he estado en el top uno” Jürgen Klopp: “La única manera de lograr un sueño es ser valiente”.

A medida que se acerca el Mundial de Brasil 2014, nuevamente gracias al interés de los lectores, decidimos recordar día a día, las mejores anécdotas de los mundiales. Es una cuenta regresiva que finalizará el 12 de junio del 2014. Recordamos allí, por ejemplo, que la primera transmisión televisada de un partido en un mundial fue en Suiza ’54 desde Lausanne, Yugoslavia 1 – Francia 0 ó que Anton Schall de  Austria marcó el primer gol en tiempo extra en la historia de los mundiales el 27 de mayo de 1934 frente a Francia en Turín.

Decía que no sabía hacia donde iba el ejercicio. Pero a algún lado hemos llegado. Quizás lo más tangible es el libro “Números Redondos: Leyendas y Estadísticas del Fútbol Mundial” que, basado en mucho de lo que aquí se contó; cuenta y analiza mucha de esas curiosidades del fútbol que a veces se terminan perdiendo en las oscuras esquinas de la historia. Cabe agradecer a Grijalbo que confió en el proyecto y, según me cuentan, por ahora la gente se va interesando en el trabajo.

Lo escrito ha generado, incluso, interés, en medios de difusión masiva como El Espectador que hace unos pocos meses, amablemente nos apoya difundiendo nuestras ideas desde sus páginas virtuales.

La comunidad de Gol y Fútbol crece, poco a poco, pero de manera constante. Es difícil atraer interés cuando no se discute siempre la coyuntura. Pero eso, creo yo, es a la vez nuestra fortaleza. Lo que aquí se presenta es, en no pocas ocasiones, novedosos para el lector. Ello crea una fidelidad que agradecemos.

Seguimos el camino, y en marzo de 2015, con nuevo Campeón del Mundo, ad portas de la Copa América, veremos y contaremos dónde estamos y para donde vamos.

 

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Fútbol Profesional Colombiano: Una liga de “sin tocayos”


Leía recientemente un artículo donde se mencionaba que “al menos 197 de los 268 congresistas elegidos el pasado 9 de marzo serán recordados por algo más que sus proyectos políticos: por sus nombres”. El Congreso recientemente elegido en Colombia, decía el artículo, “estará marcado por nombres pocos comunes, extrañamente combinados y hasta con aparentes errores ortográficos”.

Ello me trajo a la memoria aquella literatura que correlaciona los nombres ‘extraños’ o poco comunes con ciertas desventajas socioeconómicas.  El ejercicio para Colombia lo hizo hace algunos años Alejandro Gaviria.  Aquel trabajo encuentra que los individuos de nombre único tienen unas condiciones socioeconómicas inferiores al del resto de la población llegando incluso a tener ingresos un 20% más bajos que sus contrapartes de nombres más comunes.

Ahora, no conozco el detalle del perfil de los congresistas, pero dado los generosos sueldos que se reparten, sin duda están ante la oportunidad de oro de romper esos obstáculos en torno a los nombres ‘extraños’ y seguramente viven y vivirán en una situación bastante acomodada.

Pero no sólo a través de la política se rompen barreras sociales. El fútbol es un camino, más elegante que la política, para ascender socialmente. En el fútbol el nombre no importa; lo relevante es la calidad de cada jugador.

El Fútbol Profesional Colombiano es un caso interesante para evaluar. Utilizando datos de Opta para el primer semestre del 2013 es posible establecer cuántos ‘sin tocayo’ hay en el torneo colombiano. Para simplificar el análisis y hacerlo viable, me enfoqué únicamente en el primer nombre. Tengo datos para 514 jugadores. Ello lo reduzco a 238 nombres de los cuales la mayor parte (161), como refleja la gráfica, son nombres únicos.

Nombres Colombia1

El nombre más común es Juan. 30 jugadores tenían ese nombre. 19 se llaman Luis, 16 Andrés, 13 Carlos, 11 Jorge y 10 John y Cristian.  Esto último es el primer inició de un patrón interesante. Los nombres de aparente origen anglosajón parecieran mayoría. Hay, por ejemplo, 6 Jefferson (que no Jeferson el cual es único), Jhon (diferente a John) y Jonathan. Edwin’s hay 5.

Johnny hay 4. Pero hay varias versiones de este nombre. Está Jhony, Jonny,  y por supuesto Yonny. Jitson sí parece tener otra raíz. Aunque Yonny hay dos, los otros, por supuesto, no tienen tocayo. Hay 3 Harrison, Wilson, Wilmer Wilson y William aunque sólo 1 Williams.

Los hay de origen futbolero, como Eder o Jossymar. El uno delantero del maravilloso Brasil del ’82, el otro marcador derecho de Brasil 1986 que marcó dos bombazos y que terminaría en el Sevilla tras el mundial para luego perderse en las penumbra de aquellos que tuvieron sus 15 minutos de gloria. Claro que su nombre era Josimar. Y ya puestos, recordemos aquel golazo contra Irlanda del Norte:

 

Algunos ‘sin tocayo’ en el FPC lo son por lo pequeña que es la muestra: sólo hay un Mateo, un Orlando o un Roberto. Pero también hay un Jamillacson, un Wuiswell (venezolano él) o un Yoimar. La ‘Y’,  por cierto, parece generar cierta fascinación. Yair, supone uno, se origina en Jairzinho, aquel delantero del Brasil ’70 a quien se conocía como Jair. Y sí, efectivamente se pronunciaba Yair. Yeison y Yeisson no son el mismo aunque se originan, pareciera, de Jason, nombre de origen griego, pero que en inglés, sí, se pronuncia Yeison o Yeisson.

Están también Yessy, Yimmi y Yilmar éste último quizás inspirado en Gilmar, el arquero bicampeón de Brasil en 1958 y 1962. Yonaider, Yonatan, Yuber, Yuberney, Yulian, Yoiver y Yonaider forman también parte de esta muestra de admiración por la letra ‘Y’.

El fútbol colombiano no paga las millonadas de otras latitudes, pero es una puerta que de abrirse puede asegurar un futuro más que digno a mucho de estos jugadores de origen humilde.  Algunos, incluso, serán millonarios y romperán las tendencias que muestra la literatura económica. Ellos, como los hijos de las estrellas de cine de los últimos tiempos, tienen nombres únicos. Harper Seven, Brooklyn y Romeo se llaman los hijos de Beckham. Aquello es ‘creativo’. Aquí, decía Gaviria citando un editorial del prensa, los progenitores están condenando a una criatura indefensa. ¿Por qué lo nuestro tiene que ser diferente? Quizás no sea más que otro de esos prejuicios que debemos erradicar.

 

Nota: Aunque revisé el nombre de varios de ellos en fuentes “fiables” de Internet, algunos son tan únicos que según la fuente, se escriben diferente. Así que todo lo dicho aquí no puede ser más que una aproximación del esmero que pusieron los padres para nombrar a sus hijos, futuras estrellas del fútbol colombiano.  En realidad creo que sólo una visita a la Registraduría permitiría limpiar completamente la base y establecer con precisión como se llaman los jugadores. Pero dicen que, hoy por hoy, la Registraduría está ocupado con las elecciones.

 

Una visión diferente de la historia y las estadísticas del fútbol

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