Debate: Di Stéfano, Maradona, Messi …. y Cruyff.



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La carrera de Messi, ya pasado su ecuador, pone a todos los amantes del balón a discutir sobre su dimensión histórica. Para algunos es el mejor, para algunos insensatos, como Gatti, no está ni en los 10 mejores. Tras una agitada discusión en twitter, invitamos a Andrés Waldraff, colaborador ocasional de Gol y Fútbol, a que defendiera su posición en esta entrada. ¡Al final votamos! En la discusión dejamos a Pelé por fuera. Es el mejor.

La opinión de

“Para algunos es el mejor jugador de la historia. Para otros, “apenas” está entre los cinco mejores. Para mí, después de Pelé, es lo mejor que ha trotado sobre un campo de fútbol”

La introducción del último articulo de Gol y Futbol invita a la controversia. ¿De verdad es Messi lo mejor que ha trotado sobre un campo de futbol después de Pelé? Mi posición es que el argumento es cierto, si y solo si, medimos la habilidad como principal factor de elección. Si únicamente contara la habilidad, posiblemente el Dios del futbol sería Jorge “El Mágico” Gonzalez.

Nadie, que sepa de futbol y no sea nativo de El Salvador, considerará a El Mágico el mejor de la historia. Sucede porque todos sabemos que además de la habilidad, hay una serie de factores que cuentan en una cancha de juego. Messi es sobresaliente en habilidad, pero es mediocre, a lo sumo, en otras. Solo Pelé era sobresaliente en todas. Por eso es el Rey. ¡Que bueno estar de acuerdo con Jorge en eso!

Ahora déjenme poner 5 argumentos en la mesa para demostrar que Messi no merece ser nombrado lo mejor en haber trotado sobre un campo de futbol.

Messi no es el mejor jugador con la albiceleste puesta

Sin Messi, Argentina no rinde. La hipótesis de ultimo articulo de Jorge es que aún con Lionel en la cancha, Argentina tampoco rinde como debería. La evidencia estadística mostrada dice que el problema es que a Messi no le pasan la pelota.

¿Alguien recuerda si hace 30 años se discutía si a Maradona le pasaban, o no, la pelota? ¡Obviamente que no! Por el contrario, era obvio para cualquiera que todo el juego de Argentina tenía que pasar por los pies de Maradona.

Maradona no es una persona cualquiera
es un hombre pegado a una pelota de cuero
tiene el don celestial
de tratar muy bién al balón
es un guerrero

Maradona no solo sembraba terror entre sus rivales. Sus fanáticos le rendían culto. Maradona es el mayor ídolo popular de la historia del futbol. ¿Que tenía Maradona que no tenía nadie mas? Garra y amor por su camiseta. Solo contrasten la actitud en una cancha de Diego Armando Maradona con la actitud de Lionel Messi. Maradona lo dejaba todo, hasta el alma si era necesario en la cancha. Jamas se arrugó, y les recuerdo que recibió el mayor abuso desde la tribuna, visto en la historia de los mundiales.

Gracias a su temple, rodeado de jugadores de segundo nivel, Argentina fue subcampeón del mundo en 1990. Ya con eso estamos hablando del máximo logro de Messi con su selección. Pero no hemos hablado de “ese otro” mundial.

En 1986, Maradona le mostró al mundo la gesta individual mas grandiosa de la historia del futbol. Todo lo que se podía hacer en un mundial lo hizo Maradona en Mexico. Desde luego el cúlmen fue el título. Pero el clímax fue el partido de cuartos de final contra Inglaterra. Aún hablamos hoy de su gol como el mejor de la historia de los mundiales. Y también hablamos de la “mano de dios”, algo que, a la hora de la verdad, también agrega a su leyenda. ¿Habrá algo legendario que recordemos en 30 años de Messi con la albiceleste?

Messi no es la figura pivotal en la historia de La Liga Española

Con Messi en la cancha, el Barcelona FC ha vivido algunos de los mejores años de su historia. Es una historia de desempeño extraordinario. Pero no comienza con el debut de Messi. Venia de algunos años atrás, con la llegada de Ronaldinho al equipo. La gesta de Messi se mide en términos de sostener los resultados del Barcelona. Si hay que buscar una figura que haya cambiado el orden del futbol español hay que mirar en otro lado.

Aun hoy, 60 años después de su pase al futbol español, se sigue discutiendo si fue justa la llegada de Alfredo DiStefano al Real Madrid. Es muy difícil que nos pongamos de acuerdo en eso. Lo que si es indiscutible es que hay un antes y un después en España con la llegada de la saeta rubia.

Antes de Distefano, Real Madrid era un buen equipo de España. La cuenta de títulos la dominaba el Athletic de Bilbao, y su competencia era el Barcelona y el club Aviación nacional, hoy conocido como Atlético de Madrid. Con solo llegar DiStefano a Madrid, el orden cambió. A partir de ese momento el Madrid empezó a ganar. Fueron 5 copas de Europa consecutivas y 8 títulos de Liga. Los trofeos no pararon de acumularse en la vitrina que administraba don Santiago Bernabeu.

Pero la leyenda de la saeta rubia no se forjó únicamente en Chamartín. River Plate y Millonarios lo usaron por una década en su alineación. Se cansó de ganar títulos. Fue goleador y campeón en donde estuvo. Messi solo ha jugado en Barcelona. La matemática no miente en términos de resultados y trofeos. ¿Podrá Messi repetir su gesta en otro equipo?

Messi no es la figura mas importante de la historia de su club

A finales de los años 70’s, Rinus Michels probó una manera diferente de llenar los espacios en una cancha de futbol. La misión era romper el “candado” que imponían los italianos. Los defensas aparecían en ataque y los atacantes en defensa. Y había un jugador holandés, flaco y desgarbado pero con muchísima velocidad, que siempre estaba libre para hacer lo que quería en la cancha. El entendía el futbol de una manera diferente. Veía espacios donde nadie mas los encontraba. Todos los rivales del Ajax, y de la selección holandesa, jugaban confundidos contra los equipos donde estaba ese jugador. A la táctica le llamamos hoy “el futbol total”. El flaco se llamaba Cruijff y es la figura mas influyente de la historia del futbol mundial.

Como Messi, Cruijff era imparable. Gano 3 copas de campeones seguidas y múltiples títulos de liga y copas con Ajax, Feijenoord y Barcelona. Como Messi, nunca fue campeón del mundo, porque al frente estuvo el Kaiser (mas sobre eso en un momento). Pero a partir de su llegada todos los equipos exitosos empezaron a jugar alguna variación del futbol total.

Recordemos que Messi nació en la Masia, la escuela que Cruijff creó para el Barcelona. Tuvo su apogeo con la llegada de Pep Guardiola, su alumno mas aventajado. Todo lo que hace hoy Messi en una cancha es consecuencia de lo que hizo y diseñó Cruijff. No hay duda de que Cruijff es la figura más influyente en la historia del futbol. Messi no tendrá la misma influencia que Cruijff. Nadie cambio ni cambiará su estrategia para emular a Lionel.

Messi no es un gran capitán

Todos los héroes tienen un némesis. El de Cruijff era Beckenbauer. Son dos figuras contrarias. Cruijff era impredecible, Beckenbauer era orden. Cruijff era desgarbado, Beckenbauer era elegante. Cruijff jugaba en todas partes de la cancha. Beckenbauer solo lo hacia detrás de la defensa. Ambos eran capitanes de sus equipos. Ambos mandaban en la cancha. Pero Beckenbauer tenía una característica única que lo hacia superior como capitán. Nunca se desesperaba.

En los años 60 y 70, con Beckenbauer en la cancha, Alemania volteaba cualquier resultado. En copa de europa ya era un asunto de leyenda. Desventajas de 2 y 3 goles desaparecían repentinamente. La diferencia era la lectura del juego que tenia el kaiser. En la final del 74, cuando todo parecía perdido para Alemania en desventaja contra la Holanda de Cruijff desde el minuto 1, Beckenbauer envió al “perro dogo” (Berti Vogts) a perseguir a Cruijff por toda la cancha. Al final, como solía suceder, ganó Alemania. En cualquier cancha mandaba el orden de Beckenbauer.

Messi podría tomar clases para ser capitán de Beckenbauer. Tal vez así sus compañeros le pasen la pelota. No es necesario ser el más simpático, tampoco el mas amable. Hay que demostrar lectura y liderazgo. Dar tranquilidad y ordenar el equipo. ¿Messi? Dejemos la discusión sobre su liderazgo hasta ahí. Messi es a lo sumo mediocre en este rubro.

¿Es Messi mejor que cualquiera de los anteriores? No creo. A la hora de la estadística, todos tienen resultados similares o superiores a los de Messi. Todos ellos tienen al menos una fortaleza que Messi no tiene. Todos son figuras trascendentales, para sus equipos, Messi no. Podría argumentar que Maradona y Cruuijff tenían una habilidad comparable a la de la pulga. Por eso, muy apreciado Jorge, entiendo que su opinión sobre Messi viene del fanatismo. No de un análisis certero del status de Messi en la historia del futbol.

 

La opinión de

En febrero de 2006 Messi se presentó como lo que llegaría a ser: un fenómeno del balón. Aquel día, en Stamford Bridge, ante el Chelsea, hizo famoso a Asier del Horno, rocoso defensa vasco encargado de custodiar a la entonces joven promesa del Fútbol Club Barcelona. Ni con patadas, rasguños y empujones pudo frenar al joven genio argentino. Febrero de 2006.

La grandeza de Messi se puede medir en goles, asistencias, regates. También en trofeos, individuales y colectivos. A mi me llama la atención una tercera dimensión: el tiempo que ha logrado estar al máximo nivel. Lleva más de una década brillando con el máximo esplendor.

Para mí Messi es ya el segundo mejor jugador de la historia, el mejor argentino de siempre. Por encima también de Cruyff. He ahí el debate. En Barcelona Messi es, prácticamente por unanimidad, lo mejor que ha vestido la camiseta azulgrana en sus más de 100 años de historia. Camiseta que estuvo a punto de vestir Di Stéfano y que vistió también Maradona. Pero mientras el primero hizo historia de blanco, el segundo lo bordó en Nápoles y, por supuesto, con la selección argentina.

En mi opinión Cruyff se queda por debajo de Messi porque fue el mejor del mundo apenas 4 años. Si bien venía destacando localmente desde finales de los sesenta e incluso tuvo alguna importante aparición en la Copa de Europa en esos años, su figura fue indudablemente la mejor del planeta fútbol entre 1971 y 1975. Ganó con el Ajax todo lo que había por ganar. En el Barcelona estuvo cinco años. Ganó una única liga en una época en que el Barça era ya el equipo economicamente superior en España que es hoy día.  Impensable e inadmisible para Messi y compañía hoy día.

Cruyff como Messi falló con la selección. Perdió la final del Mundial del ´74 y se negó a ir al de Argentina ´78.  Tampoco pudo con la selección en Europa. Fueron eliminados a la primera de cambio por Yugoslavia en la Eurocopa del ’72, y en semifinales, en tiempo extra por Checoslovaquia, en 1976.

Di Stéfano tuvo la gran virtud de hacer grandes a todos los equipos que defendió: River Plate, Millonarios y Real Madrid. Aunque llegó a ganar una Copa América antes de irse a Colombia, nunca pudo mostrarse extensivamente a nivel de selección. Di Stéfano es uno de los mejores por su carrera en clubes, porque él es la base sobre la que se cimienta la grandeza actual del Real Madrid. Destaca su ambición y sus logros en la Copa de Europa. Ganó cinco. Pero la Copa de Europa de entonces no es la Champions de hoy. Sólo la jugaban los campeones de cada país, y en ocasiones, como el Chelsea en su primera edición, no todos la disputaban. En cualquier caso, a la larga era más igualada, lo que da más mérito al Madrid de la época, pero por otro lado, el Madrid de la época, fue la primera gran multinacional del fútbol. Di Stéfano, como Messi, destacó por más de 10 años. Ello a pesar del parón motivado en la confusión de su traspaso al Madrid. Futbolísticamente hablando, hay cierto consenso en que no era un jugador con la habilidad de sus contrapartes en el Olimpo como Cruyff, Maradona y Messi. Al menos dos futbolistas contemporáneos eran claramente más hábiles que él: Pelé y Garrincha. Pero su personalidad compensaba cualquier déficit que pudiese tener. En Europa, su habilidad, fuerza y liderazgo fue suficiente para hacerlo el mejor durante muchos años.

Maradona. ¿Qué decir de Maradona? Hizo del Napoli el mejor de Italia cuando el calcio era lo mejor del mundo. Llevó a Argentina al título en el ’86. Con esto último el debate se acaba en Argentina y buena parte del mundo. Messi nunca ganó nada con Argentina. Maradona lo ganó todo, ergo Maradona es el mejor. Es cierto. Con la selección absoluta Messi ha perdido tres finales de Copa América y una Copa del Mundo. Pero el récord en clubes de Maradona es pobre. En el Barça, el mismo donde triunfa Messi, fracasó. Apenas trofeos menores obtuvo. En el Napoli, campeón dos veces de la mejor liga del mundo, nunca pudo destacar en la Copa de Europa. Su gloria europea llegó en un torneo menor: la Copa de la UEFA.

Maradona hizo grande a un pequeño. Con él, el Napoli tocó el cielo.  Pero la gente olvida. Ese espíritu ganador, esa personalidad incomparable, no fue obstáculo para que en 1988 perdiera el Napoli en las últimas fechas  la liga tras llevar cinco puntos de ventaja y lograr un punto en las cinco últimas jornadas. Algunos dicen que se vendió a la camorra.

Por otra parte, el legado de Maradona en el Napoli está  lejos de ser el de Di Stéfano en el Madrid. Poco dejaron los años dorados. Messi, por el contrario, ha hecho que un grande, fuese más grande. La era Messi será recordada como la de los años dorados del Barcelona.

¿Es más difícil hacer grande a un pequeño, o firmar la mejor época de un gigante?  Son dos genios, pero la diferencia para mí estriba en la persistencia de Messi en la cima. Tanto con la selección como con el Barcelona ha demostrado ser el mejor y, es gracias a su participación que los equipos han logrado alcanzar cotas tan altas. Argentina sin Messi, es muy poco. Nunca, sin él, habrían logrado siquiera jugar las finales que jugaron. Messi sólo no pudo ganar el Mundial pero tampoco Maradona lo hizo. Ganó partidos, pero algunos no parecen querer recordar lo importante que fue el equipo, los compañeros del genio, en la final del ’86, en especial en la definición. Mientras Valdano y Burruchaga definían los mano a mano, Higuaín y Palacio fallaban. Pocos, también, recuerdan que el partido de Maradona en la final del ’90 fue tan pobre como lo que hizo Messi en el 2014.

Es cierto, a Messi le falta ese gran partido en una final. Pero un partido no define la historia. La historia se define por una carrera. En un mundo donde la preparación física está a años luz de la que vivieron Maradona, Cruyff y Di Stéfano, en un mundo donde la profesionalización es máxima, Messi destaca continuamente por encima de los demás. Para mí no hay duda. Messi es ya superior a los otros grandes genios argentinos. Y a Cruyff.

 

¿Que posición apoya?

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  • Moisés Berducido

    Se hizo demasiado largo mi comentario

    Digamos que hay muchos factores para definir a un gran jugador. Un Mundial es algo muy importante, pero no lo único y mucho menos, lo más indispensable. Hay leyendas del fútbol como que jamás lo ganaron: Desde Mathias Sindelar (el Mozart del fútbol), Leonidas, los “Carasuscias” argentinos de 1957 (Omar Sívori, Omar Oreste Corbatta, Osvaldo Cruz, Humberto Maschio y Antonio Angelillo), Luis Suárez Miramontes, Lev Yashine, Denis Law, Alfredo Di Stefano, George Best, Gianni Rivera, Sandro Mazzola, Sócrates, Zico, Allan Simonsen, Gary Lineaker, Gabriel Omar Batistua, el más importante de todos ellos, Johan Cruyff. Cruyff se quedó con la miel en los labios luego de la fatídica final en 1974, como 20 años antes Puskas ante el mismo férreo y decidido rival. Nota cuantos grandes futbolistas se quedaron sin ganar un Mundial (o a veces, disputarlo). Y hay gente que ha disputado mundiales y los ha ganado, aunque eran jugadores mediocres o prácticamente “parches”; incluso hay gente que estando en el banquillo recibió su medalla. En Argentina hay varios como los “Carasucias” de 1957 que no pudieron ganar el campeonato, pero hay a su vez gente como Luis Galván, Alberto Tarantini (promesa que no terminó de cuajar), Leopoldo Luque (un jugador cumplidor, más no una estrella), Héctor Enrique, etc.

    Di Stefano, si bien inició una era dorada para el Real Madrid, tiene en su haber un fracaso gordo, espectacular y que me parece injusto que se restriegue en la cara que Messi no ganó un Mundial, cuando Di Stefano, en la eliminatoria para el Mundial de Suecia en 1958, hizo un ridículo bárbaro. Con Puskas y Kubala de compañeros de ataque, con Gento y el jovencísimo Luis Suárez en los extremos y de portero Ramallets (histórico del Barcelona), España ganó 2 partidos, empató 1 y perdió 1, pero el empate ante Suiza fue en el mismísmo Santiago Bernabeu y condenó la posibilidad de disputar ese mundial. Don Alfredo anotó en esos 4 partidos apenas 2 goles, ambos contra Suiza en el partido final de la eliminatoria, cuando ya España estaba eliminada. ¿Ese negro episodio merecería que se le cuelgue a Di Stefano y se le diga que es una mentira de futbolista y se nieguen sus 5 Copas de Europa? No, y eso que la primera copa de Europa se armó con equipos invitados por el dictador de turno (Salazar envió al Sporting de Lisboa y Tito al Partisan, pese a que en sus respectivas ligas habían quedado 3ero. y 5ta. respectivamente p.e.) Con Maradona concuerdo con Tovar. Maradona hizo grande a un Napoli que sólo había ganado una Coppa Italia en toda su historia. Pero recodemos que no fue llegar y besar el santo. En la primera temporada de “el Die”, el Napoli quedó octavo en Serie A, y si bien podemos decir que era la liga más dura y complicada del mundo, esa temporada el Hellas Verona quedó caompeón, con Preben Elkjær, Antonio Di Gennaro, Pietro Fanna o el atlético futbolista Hans-Peter Briegel. La segunda temporada de Maradona en el Napoli hubo un crecimiento, 3eros, clasificados a Copa UEFA y mejores sensaciones, pero esto también se debió a que el Napoles fue uno de los primeros equipos en ser patrocinados por un mecenas (igual que el Milan en esa época). Se empezó a comprar mejores jugadores (como Careca, Giordano, Ciro Ferrara o Fernando Di Napoli) para rodera al Diego, y eso fue importante para los 4 títulos de Maradona en tierras napolitas, 1 Copa, 2 Ligas y 1 Copa de la UEFA. La Copa de Europa, empero, fue un fracaso, ya que fue eliminado la primera vez por el Real Madrid de la “Quinta del Buitre” y la segunda vez, en la horrible temporada 1990-91, cuando cayeron ante el Spartak de Moscú.

    De Cruyff ya hablamos. Pero a Pelé vale la pena comprarlo. Si bien es aun el Rey del fútbol Mundial, Pelé luego de su carrera de futbolista es más intrascendente que Maradona como técnico (una especie de gurú o adivinador mediocre que no le atina a nada), en eso Cruyff les ganá a ambos ídolos sudamericanos. Pelé SIEMPRE estuvo rodeado de grandísimos futbolistas como Didí, Raí, Rivleinho, Tostao, Garrincha o Vavá. Tan buena era la selección brasileña de inicios de los 60’s, que lograron ganar un Mundial sin Pelé en los partidos de eliminatoria y el partido decisivo contra España en la fase de grupos, el de Chile en 1962.

    Messi apunta alto. Su carrera ya empieza a languidecer, pero aun nos queda un gran tiempo con él. El Barcelona, cuando se deshaga de la mediocre directiva, puede planificar arropar a su gran estrella en su ocaso y aumentar su leyenda. ES un jugador que empezó a jugar de manera regular en la liga española a los 17-18 años y va más de una larga década de eso. Mantenerse 11-12 años en la élite, con un “bajón” como en el 2014 está al alcance de muy pocos. El tiempo se acabó en la selección… aunque, yo me recuerdo de cuando Argentina hizo una eliminatoria impecable para el Mundial del 2002, mientras Brasil en los últimos partidos enderezó su clasificación (hubo miedo real de disputar un repechaje); en el Mundial, Brasil ganó de manera invicta el campeonato y Argentina se fue en primera ronda anotando 2 goles, uno de tiro de esquina y otro un rebote luego de fallar un penal inventado. Su paso en la eliminatoria es mala y no se juega bien. Pero ¿cuantas veces el fútbol te da una revancha, aunque sea sin mucha belleza?

    • Buen comentario. Definitivamente Waldraff y el cuento del Mágico Gonzalez no nos dice nada. Buen punto lo de Di Stéfano y la eliminatoria del ’58.Pelé siempre estuvo rodeado de grandes. Y entre grandes siempre fue el mejor. Eso no es culpa de él.

    • Argumedo

      Yo todo lo que veo de tu comentario es que le quitas merito, rebajas a los Grandes para acomodar alli a Messi; eso muestra que este debate no existe, que es un truco mediático en el que la maña es hacer que mas gente caiga en el para luego decir: “hay un debate alrededor de si Messi es mas que este Grande o aquel otro”, pero no es mas que arrimar una chalupa junto a un crucero para decir “mi chalupa es comparada con un crucero; si, hay un debate al respecto”.

  • Moisés Berducido

    Hagamos una comparación símil entre los considerados (tanto por los especialistas, aficionados y por mi persona) los dos mejores jugadores de Francia: Michel Platini y Zinedine Zidane. El vulgo y los especialistas más “impresionables” dirán que Zidane fue mejor que Platini y lo decanta todo un título, la Copa del Mundo de Francia en 1998. Parece obvio, ¿no? La cuestión es que Platini FORJÓ una Francia que venía de la nada más absoluta: Desde 1930, hasta 1978, Francia no se había clasificado a 4 copas del Mundo: Brasil 1950 (invitado, pero declinó participar argumentado la delicada situación de posguerra), Chile 1962 (un tonto desempate en Milán ante Bulgaria les quitó la posibilidad de clasificarse), México 1970 (una incomprensible derrota ante la débil Noruega en Estrasburgo minó sus posibilidades) y Alemania 1974 (una derrota y un empate ante la débil República de Irlanda arruinó sus opciones de calificarse). De las 7 participaciones que llevaba, tan sólo en dos superó la primera ronda: En 1934, de locales, cuando eliminó a Bélgica en la primera eliminatoria, cayendo eliminados ante Italia en los cuartos de final (a la postre el Campeón de esa edición); y la otra ocasión fue en 1958 en Suecia, de la mano de Fontaine alcanzaron las semifinales que perderían ante Brasil (el futuro Campeón). En otras ocasiones se metían en “grupos de la muerte” como en Suiza 1954 (encuadrados con Yugoslavia, Brasil y México) o Argentina 1978 (Italia, Argentina y Hungría). Cuando se clasificaron al Mundial de España en 1982 sólo habían disputado 1 semifinal en toda su historia; luego de 1986 acumulaban dos semifinales en Campeonatos mundiales y una Eurocopa de Naciones (con Platini anotando 9 goles, una salvajada). Suena fácil, pero aquí vino el truco, “Le Carré Magique”, un equipo que estaba obsesionado con el balón y que frenéticamente buscaba portería contraria, con 4 mediapuntas, 2 laterales de vocación ofensiva, un sistema con doble líbero y 2 delanteros. “Futbol Champagne” le decían, y era un heredero espiritual a la Holanda de los 70’s.

    Zidane estuvo en una Francia victoriosa, si, pero la Copa del Mundo de 1998 se debió gracias a Thuram, Patrick Vieira, Lizarazu, Djorkaeff, Deschamps o Barthez principalmente. Zidane fue expulsado en el segundo partido de la fase de grupos (ante Arabia Saudí), perdiéndose los partidos ante Dinamarca y Paraguay. Su participación ante Italia se limitó a anotar el primer penal de la tanda y ante Croacia fue Thuram la gran estrella. Ya en la final anota un doblete que hace campeón a Francia ante Brasil (ambos cabezazos luego de un tiro de esquina) Es la Euro del 2000 el gran torneo de Zidane, donde es el gran héroe, ya que ahí si es fundamental en el título. A diferencia de Platini, Francia no arrasa, tira casi siempre de golpes agónicos, épica y suerte, como el penal fallado de Raúl en cuartos de final, el penal ante Portugal en el último minuto del 2do. tiempo extra en las semifinales, o la gran Final, donde en el último minuto Sylvain Wiltord anota un gol agónico luego de un baño que recibieron de parte de Italia, luego Trezeguet anota un gol de oro y Francia es campeón de Europa por segunda vez en su historia. Del fiasco del Mundial asiático del 2002 o la decepción en la Euro del 2004 se ha pasado de puntillas, pero también Zidane fue partícipe de eso; quizá su lesión en la fase de grupos fue un grave contratiempo contra los franceses, pero Zidane sí jugó el último partido ante Dinamarca y ese partido lo perdieron 2-0, despidiéndose Francia de un Mundial que estaba llamado a ser protagonista en la primera ronda, sin ganar un sólo partido y sin anotar un sólo gol teniendo en la delantera a Henry, Trezeguet de titulares y Cissé de suplente, los máximos anotadores de las ligas de Inglaterra, Italia y Francia respectivamente. Otras particpaciones meritorias de Zidane con la camiseta francesa fueron las semifinales de la Euro de 1996 y la final del Mundial de 2006, siendo el primero un “experimento” para el Mundial de 1998 (con Zidane siendo un complemento de lujo, más no el máximo protagonista) y el Mundial del 2006 una experiencia similar a Maradona en 1990 o Baggio en 1994: Una fase de grupos horrorosa e indigna de un equipo llamado a ser protagonista, una fase eliminatoria turbulenta donde iban sacándose de encima escollos que parecían los iban a machacar de lo lindo y una final donde se terminan ahogando en la orilla (Maradona sin piernas, Baggio mandando el penal al quinto afiteatro y Zidane dando un cabezazo).

    Bueno, eso sólo en la selección francesa; en clubes, los números de Platini son mucho mejores, ya que siendo un mediapunta, anotó la cantidad de 312 goles en 580 partidos. Ganó 1 Super Copa de Europa, 2 torneos de Copa (1 Coupe de France y 1 Coppa Italia), 3 Ligas (1 Liga francesa y 2 Serie A italianas), 1 Recopa de Europa, 1 Champions League (aquella infame final contra el Liverpool en Heysell) y 1 Intercontinental. La clave aquí es que la Juventus apenas tenía 1 Copa de la UEFA como único título internacional antes de Platini, pese a su enorme dominio en Italia y luego de eso, ganaría la Recopa, la Champions, la Super Copa de Europa y la Intercontinental. Zidane por su parte tiene apenas 125 goles en 681 partidos. Sus títulos son: 2 Copas Intertoto (que no existían en los 70’s y 80’s), 3 Super Copas (Italia y Francia no tenían Super Copas en la era de Platini), 2 Super Copas de Europa, 3 Ligas (2 en Italia y 1 en España), 1 Champions y 2 Intercontinentales. La cuestión con Zidane, es que sin desmeritar su carrera, las Super Copas e Intercontinentales las ganó en equipos en la cresta de la ola. En la Juventus Zidane no fue tan popular, porque llegó a un equipo que acababa de ganar la Champions y luego terminarían con el regusto amargo de la derrota en la final dos temporadas consecutivas cuando eran grandes favoritos (sobre todo ante el Real Madrid). Se recuerda también que Zidane no fue un factor diferencial para la etapa mala que pasó la Juve desde 1999 hasta el 2001. Hay etapas negras como el 7mo. lugar de la Serie A 1998-99, la paliza ante el Celta de Vigo en Copa de la UEFA de la temporada 1999-2000, la eliminación en fase de grupos de la Champions 2000-01. En España sus primeros meses fueron demasiado malos, tan así, que era preferible dejarlo en banca para que el equipo funcionara como conjunto, luego ya mejoró en los últimos 3-4 meses que terminarían con una Champions. Luego ganaron una Liga, pero el punto es que el equipo se fue desgastando y terminaría con aquellas malas temporadas donde no se ganó ningún título relevante y Zidane se jubila harto de la situación.

    • Yo estoy de acuerdo con usted. Platini es más que Zidane ….