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Riqueza y títulos en el Fútbol de Colombia


Es mejor ser rico que pobre.  La sabiduría de Pambelé, ídolo del boxeo colombiano de los años setenta caído en desgracia, es lección de vida, del deporte y del fútbol en particular.

Por mucho tiempo la relación positiva entre éxito y riqueza ha sido una constante en el fútbol mundial. Colombia, por supuesto, no es la excepción. Aun siendo una liga de pocos recursos, la diferencia entre los equipos ricos y pobres es considerable.

Arrancando el primero torneo de la Liga Águila de 2016 vale la pena repasar cuales son los favoritos basado en criterios tan sencillos como el valor de su plantilla. De acuerdo a cifras de transfermarket, el 2016 arranca con el Nacional como equipo más poderoso, con una plantilla valorada en £13.65 millones, al cambio de hoy poco menos de 64 mil millones de pesos colombianos. El equipo con la plantilla más modesta es Alianza Petrolera valorada en £1.8 millones, cerca de 8 mil 500 millones de pesos. Es decir, el avalúo de la plantilla verdolaga es 7.5 veces la del conjunto petrolero. Tras el Nacional, le siguen –aunque lejos- en valor de mercado, Medellín, Santa Fe, Millonarios y Junior.

Si nos atenemos a la tendencia general, estos son los favoritos al título del primero semestre del 2016. Pero Colombia es particular. Con un torneo por semestres, donde además el título se otorga tras unos pocos partidos de eliminación directa o cuadrangulares (según el estado de ánimo de la dirigencia), cualquiera puede ganar.

Posición Final y Valor de Mcdo 2016 Colombia

Así, Nacional cumplió el semestre anterior con su favoritismo. Como Junior, Medellín y en menor medida Santa Fe (aunque en este caso, el título de la Sudamericana opaca cualquier desliz que pudiesen haber tenido en el torneo doméstico). Equipos como Tolima, Caldas y Cali superaron sus expectativas aunque los verdes, que venían de ganar en el primer semestre, sin duda esperaban llegar más lejos.  La nota más baja en cuanto a rendimiento el semestre pasado fue para Millonarios.

Tras el fracaso, el equipo azul renovó la práctica totalidad de su plantilla. Es difícil que tenga otro semestre como el segundo del 2015. La plantilla del Nacional es un 85% más valiosa que la Millos (siempre según transfermarket ), pero es muy similar a la de rivales como Medellín, Santa Fe o Junior. Además por primera vez en años, la plantilla entera hizo la pretemporada completa. Enfocado exclusivamente en el torneo doméstico, será equipo a tener en cuenta.

El otro equipo de Bogotá, Santa Fe, llega como campeón continental pero con la incógnita de si la hora de Omar Pérez ha llegado definitivamente. Si bien es de lejos el extranjero más exitoso que ha vestido la camiseta cardenal en décadas, también es cierto que los partidos decisivos de la Copa Sudamericana se ganaron sin apenas su participación. Del manejo que dé Pelusso a la situación puede depender la tranquilidad de plantel que también enfrenta este semestre la Copa Libertadores.

Los ricos son favoritos. Pero en Colombia, con torneo corto, siempre un pobre sobresale. Así que la frase de cajón termina siendo cierta: cualquiera puede ganar.

La Competitividad del Fútbol Colombiano

Columnista invitado: Carlos Gutierrez

En las ultimas décadas la industria del deporte ha venido creciendo económicamente muy rápido. La firma consultora A.T. Kearney describe el mercado global deportivo como un negocio “lleno de pasión”, donde anualmente son gastados entre $480 y $620 billones de dólares, cifra que abarca desde “construcción de infraestructura, artículos deportivos, licencias de productos, eventos deportivos” hasta el mercado de las apuestas, los derechos de televisión, patrocinios, plantillas deportivas, etc. ” (A.T. Kearney Inc, 2011). Adicionalmente el deporte toca tantas áreas como cualquier otra industria lo puede hacer, desde mercadeo, comunicación, finanzas, hasta gobernabilidad, psicología, ética y filosofía. Lo anterior ha provocado que el deporte como tal se empiece a mirar desde unas perspectivas que anteriormente no se consideraban comunes para esta industria, como por ejemplo el interés creciente de mas y mas académicos queriendo profundizar sus investigaciones en las distintas áreas conectadas con deporte.

Simon Rottenberg (1956), por ejemplo, fue el primer científico en estudiar el béisbol desde un punto de vista económico. En su publicación “The baseball player’s labor market” (El mercado laboral de los jugadores de béisbol) el resalta la importancia de la incertidumbre de los resultados en cualquier competencia deportiva. Allí, el argumenta que cuando el resultado de determinada competición es fácilmente predecible, la demanda del evento se va a ver afectada negativamente. En otras palabras si el aficionado conoce de antemano cual va a ser el resultado de una competición, dicho evento pierde ese tinte que capta la atención y hace que ‘fan’ sigan el evento deportivo hasta el final. Para que esto suceda es crucial que exista un equilibrio competitivo entre todos los equipos que participan en una competencia, por lo tanto, si resulta que unos pocos equipos dominan una liga, esto se va ver reflejado como un certamen con un nivel de competitividad bajo, ya que el ‘botín’ pertenece a esos pocos. Pero si por el contrario la liga ofrece unas condiciones donde mas equipos tienen las posibilidad de obtener el titulo, esto se considera una pugna mas equilibrada y por tanto con un mayor grado de competitividad.

Según Rottenberg, el padre de la economía del deporte, si un certamen logra consolidar un buen grado de equilibrio competitivo, así mismo va a tener como consecuencia la atención de los seguidores del evento. Si esto es cierto, este interés de los seguidores debería verse reflejado en factores como asistencia al estadio o mas socios del club. Curiosamente esto no es el caso de la liga de fútbol profesional Colombiana, ya que, contrario a lo que muchos puedan pensar, la liga Colombiana muestra cada vez mas mejores signos de buen nivel competitivo, al menos desde el punto de vista de la teoría económica de Rottenberg. Así pues, un ejercicio simple, para medir el desempeño de la liga Colombiana históricamente, es tomar la frecuencia con la que los equipos ganan la liga en un numero de torneos determinados, indicando si son los mismos equipos o no los que repiten títulos en ese periodo. El Cuadro 1 muestra los equipos campeones desde el comienzo de la liga en 1948 hasta el 2014 divido en seis periodos, el ultimo periodo muestra en efecto mas equipos ganando el titulo debido al nuevo sistema implementado por la DIMAYOR de torneos cortos con dos campeones por año.

Cuadro 1 Equipos campeones por periodos desde 1948 hasta 2014 (The Rec.Sport.Soccer Statistics, 2015)

Cuadro 1

Tomando como referencia los datos del Cuadro 1 y usando el indicador económico Hirfindahl – Hirschman (HHID) – el cual es originalmente una medida usada para determinar el nivel de concentración entre un grupo de empresas de una industria determinada, y así determinar si esa industria se encuentra en estado de monopolio, un mercado de competencia perfecta o un oligopolio – es posible saber si hubo dominio del titulo, o no hubo, por algunos pocos equipos en cada uno de los seis periodos estipulados. Esta prueba empírica efectivamente muestra que en la ultima década la distribución de títulos entre los clubes en el futbol Colombiano ha sido mas equitativa que nunca en su historia. Esto quiere decir que hoy en día los clubes en el país tienen una mayor oportunidad de ganar el titulo que antes, teniendo como resultado que si bien existen los equipos “grandes” y de tradición, en la actualidad se predice quien va a ser el próximo campeón colombiano con mayor dificultad.

La Gráfica 1 presenta los resultados del indicador HHID, entre mas cerca el numero este a cero, mayor se considera el equilibrio competitivo de la liga. Como se había mencionado, el periodo mas equilibrado es el ultimo 2003-2014 y el periodo donde la liga ha tenido el peor nivel de equilibrio competitivo es en los 80’. A pesar que en algunos periodos la liga otorgó mas títulos que en otros – es el caso del ultimo periodo, donde se eligen dos campeones por año – esto no afecta el resultado final del indicador. Esto se debe a que el HHD divide el numero de campeonatos ganados por cada equipo en ese periodo con el total de campeonatos jugados en el mismo, haciendo el resultado proporcional.

Gráfica 1 Indicador económico HHID aplicado a la distribución de los títulos ganados por los equipos Colombianos desde 1948 hasta 2014 (Fuente: Elaboración propia del autor)

Grafica 1

Si se mira el periodo de 1981-1991, se identifica fácilmente que la liga Colombiana fue muy desequilibrada. En este periodo, por ejemplo, el indicador marca 0.44. Esto es debido a que de los diez títulos otorgados solo tres equipos de los quince que participaron se repartieron el tan apreciado ‘botín’ – América gano el titulo seis veces y Atlético Nacional y Millonarios de a dos veces cada uno -. Contrariamente a este periodo, esta el periodo del 2003-2014, donde si bien es cierto Atlético Nacional muestra una tendencia a ganar mas que los otros, la liga en general, otorgó a doce equipos el trofeo de los veintisiete que participaron en los campeonatos. En otras palabras, casi la mitad de los participantes se hicieron acreedores del titulo, incluso equipos que en los mas de sesenta años de historia del futbol Colombiano era difícil pensar como ganadores, es el caso del Deportes Tolima, Cúcuta Deportivo, Deportivo Pasto o el mismo Chicó F.C.

Pero el gran interrogante, después de haber analizado estos datos, es ¿por qué si la liga Colombiana presenta números positivos en el equilibro competitivo de los torneos, la asistencia a los estadios ha disminuido notablemente? ¿No se supone que esta situación hace crear mayor expectativas en los hinchas, motivándolos – en teoría – a que asistan a los estadios?. La Grafica 2 muestra, a modo comparativo, la asistencia promedio de cinco ligas del mundo incluida la Colombiana – Inglaterra, Argentina, Brasil y México -. En la grafica se ve claramente un promedio de asistencia en Colombia casi por la mitad debajo de la siguiente liga con peor promedio de las cuatro en estudio: Brasil.

Gráfica 2 Promedio de asistencia a los estadios en las ligas de fútbol (La Patria, 2013; WorldFootball, 2015; Elaboracion propia del autor)

Grafica 2

Claramente el análisis de los datos anteriores deja abierto un debate lleno de interrogantes para futuros estudios. Sin embargo, este presente análisis enfatiza en la necesidad de explorar otras variables que estén afectando la asistencia en los estadios. Queda claro que la competitividad del torneo no es una de ellas, habría entonces que entrar a mirar el efecto que ha tenido la llegada creciente de equipos nuevos – o no tradicionales – en el futbol de primera división como una variable muy discutible hoy en día. Así mismo quedan como punto de partida para estudio venideros otras variables de gran peso como: ingresos anuales de los clubes, calidad de las plantillas, salario delos  jugadores, violencia en los estadios, ausencia de espectáculo fuera de las canchas, tasas de desempleo, etc.

BIBLIOGRAFIA

A.T. Kearney Inc. (2011). The Sport Market, Major Trends and Challenges in an Industry Full of Passion. Chicago: A.T. Kearney Inc.

La Patria. (2013, 12 15). Retrieved 05 24, 2015, from www.lapatria.com/deportes/el-ascenso-y-el-descenso-cambian-el-futbol-colombiano-50721

Rottenberg, S. (1956). The Baseball Players Labour Market. The Journal of Political Economy , 242-258.

The Rec.Sport.Soccer Statistics. (2015, 06 03). Retrieved 06 03, 2015, from http://www.rsssf.com

WorldFootball. (2015). Retrieved 05 26, 2015, from http://col.worldfootball.net/espectadores/col-primera-a-2010-apertura/1/

 

 

 

Los 20 equipos del FPC: Un diagnóstico equivocado


El 7 de octubre del 2014 la Dimayor, ente rector del Fútbol Profesional Colombiano (FPC), decidió ampliar la primera división de 18 a 20 equipos. La justificación oficial de tal decisión es que había que buscar una “repontencialización de las competencias. Era importante en un momento coyuntural darle un oxigenación a la Liga buscando mejores réditos y mejores resultados en asistencias de taquilla, en temas de televisión y sobre todo en temas de sponsorización”. Los ocho equipos ‘clase A’ de la B de Colombia jugarán dos cuadrangulares para elegir a los 2 beneficiados.



La medida se tomó en los medios y las redes sociales como un acto desesperado para ascender al América, inmerso hace ya años en una infructuosa lucha por ascender a la primera división. El América es, junto a Nacional y Millonarios, el equipo con más hinchada en Colombia. Sus aficionados viajan por todo el país, particularmente desde Cali y Bogotá, alegrando estadios por doquier. La presencia del América en la A es, por tanto, importante pues, como se mostró en Números Redondos, las asistencias en Colombia, particularmente por el surgimiento de equipos sin ninguna tradición, son absolutamente pírricas desde todo punto de vista.

La decisión, por tanto, parece tener sentido. Hay que ascender al América y los estadios se llenarán. Los equipos sin afición juegan frente a público sólo cuando enfrentan a equipos como Millonarios, Nacional, Santa Fe y, en menor medida, Cali, Junior o Medellín.  Así que tener una taquilla extra no les vendrá mal.

Pero la evidencia mundial sugiere que, en realidad, el números de espectadores en un estadio no depende del número de equipos en la liga. La siguiente gráfica toma una muestra de las asistencias de varias ligas del mundo durante la temporada que va del segundo semestre de 2013 al primero del 2014 y las compara con el número de equipo en la primera división de cada país. Aunque son varias las ligas que tienen playoff o algún sistema de eliminatorias para seleccionar al campeón, en la gráfica sólo se incorporan los datos de la temporada regular. Esta elección es debido a que los problemas de asistencia son principalmente en la temporada regular. En Colombia, aún los equipos sin afición reciben más afición en los playoff en la medida que enfrenten equipos más tradicionales.

Asistencia y Número de Equipos

La gráfica revela que la correlación entre el número de equipos y las asistencias promedio por partido es, esencialmente, inexistente. Las ligas con asistencias por encima del promedio de la muestra son las cinco grandes de Europa, México y Holanda. El caso mexicano ya lo discutimos en Números Redondos. En esencia es la liga latinoamericana con mayor fortaleza económica. Si bien no logra competir con las europeas, si logra retener en América Latina algunas estrellas del fútbol regional. Holanda, que dispone de excelentes estadios, tiene 3 equipos con gran cantidad de seguidores: Ajax, PSV y Feyernoord, pero también Heerenveen, Twente y Groningen, Utrecht y Vitesse tienen excelentes promedio de asistencia.

Colombia, en términos de asistencia, no destaca en absoluto. Ni por mucho, ni por poco. No hay razones evidentes para creer que con 20 equipos (aunque esté el América), el FPC va a situarse por encima de la línea roja en la gráfica.

La asistencia no fue la única explicación que se dio para aumentar de 18 a 20 equipos. También se justificó la medida por la parte comercial. Por supuesto, con el América en la A, la audiencia de televisión va a subir, y lograran vender en unos pesos más el fútbol profesional colombiano.

En Inglaterra, lo escribimos hace unas semanas, cuando las asistencias se resintieron hicieron un diagnóstico diferente. El problema radicaba en la baja calidad del espectáculo, los malos estadios y la violencia alrededor del fútbol. Si bien en Colombia la violencia en los estadios ha descendido, la violencia en torno al fútbol sigue siendo un problema demasiado frecuente. Los estadios, aún aquellos remodelados para el reciente Mundial Sub 20 de 2011, son obsoletos, incómodos y poco amigables con el espectador.

Pero, sobretodo, el espectáculo es deplorable. Ver un partido promedio del fútbol colombiano puede ser un verdadero suplicio para el aficionado desprevenido. Shankly, el legendario manager del Liverpool en los 60s y 70s, lo tenía ya en esa época muy claro: “el objetivo primordial es que el jugador controle el balón y haga lo básico: control y pase, control y pase“. Los futbolistas colombianos que están capacitados para hacer lo primordial, o están en el exterior, o están concentrados en, siendo muy generosos, 5 o 6 equipos.

El problema esencial de la asistencia de hinchas al estadio radica en la falta de espectáculo. Por ello no se entiende que la plata del patrocinador decida repartirse entre 20 equipos, en lugar de en 18 (o incluso menos) equipos. El número ideal es quizás 16. Darle plata a los equipos para que logren mantener las figuras, al menos mientras son jóvenes, lograría que los equipos que participan en torneos internacionales puedan, sistemáticamente, destacar. Alguien debe preguntarse por qué Falcao, James, o Quintero apenas si jugaron en el torneo colombiano. El caso de Juan Fernando Quintero, que se fue directo a Italia, quizás sea razonable (así haya sido a un equipo muy secundario). Pero Falcao y James debieron irse a Argentina a triunfar. Los equipos colombianos no logran armar combinados competitivos, ni siquiera a nivel regional. Los triunfos de equipos colombianos en los torneos continentales son, literalmente, triunfos de todo el fútbol colombiano. Pero dispersando el escaso dinero entre muchos simplemente contribuye a igualar por lo bajo el torneo doméstico. Al final, el castigado es el espectáculo. Las asistencias caerán y seguirán pensando que el problema es incrementar el número de equipos.

Una preocupación final …. ¿y si no sube el América? ¿se ampliará la liga a 22, 24, 26, 28 … hasta que ascienda?

 

Tres Veces Atlético Nacional


Mourinho, con su característico tono picante preguntó alguna vez: “¿Cuántos países conocen ustedes donde un tiro de esquina se trata con el mismo nivel de aplausos que un gol? La respuesta, por supuesto, la dio el mismo: “Sólo sucede en uno: Inglaterra”.

En “The Numbers Game“, libro muy recomendado escrito por el profesor de Cornell C. Anderson y D. Sully, profesor en Dartmouth College, se muestra que tal emoción ante un tiro de esquina es incomprensible. Según cálculos basados en datos de la English Premier League, un equipo sólo marca de un tiro de esquina cada 10 partidos. Es una cifra prácticamente irrelevante.

Claro que fútbol es fútbol. En el minuto 92 de la final del Fútbol Profesional Colombia el Atlético Nacional igualaba 1-1 con Atlético Junior. El título era caribeño. Apenas unos segundos después, tras un tiro de esquina, el Nacional igualaba la serie y luego, desde el punto penal, se proclamaba por decimocuarta vez campeón del fútbol colombiano. La tercera de forma consecutiva.

Nacional, de la mano de Juan Carlos Osorio, a quien supieron aguantar en los momentos críticos, ha dominado el deporte rey en Colombia por año y medio. A los tres títulos de liga, no hay que olvidar, debe sumarse los de Copa Colombia del 2012 y 2013. La estructura del equipo supo mantener la calma en los momentos donde se requería. El tiempo les ha dado la razón.

Los verdes de Antioquia dominan en Colombia. Su innegable poder en el fútbol local no ha podido trascender al ámbito continental. En la Copa Libertadores de 2014, nuevamente fue eliminado en cuartos de final. Defensor de Uruguay lo derrotó por un agregado de 0-3.

Utilizando datos de OPTA exploramos los números para intentar detectar alguna diferencia estructural entre el fútbol de Nacional en el torneo local y en el torneo continental.

La primera diferencia, evidentemente, es que los rivales en la Libertadores son, en su mayoría, de un nivel superior a los que se enfrenta en el fútbol doméstico. En el Fútbol Profesional Colombiano (FPC) Nacional tuvo una posesión como local del 60,1%. La cifra es inferior al nivel de posesión en la Copa Libertadores donde llegó a dominar un 63,4%. Como visitante las cifras la tendencia se mantiene. El equipo verdolaga dominó un 54,1% en partidos de Copa Libertadores y un 52,7% en el FPC. No deja de llamar la atención que, sin ser el equipo de toque de antaño, en promedio siempre domino el balón. Su peor registro fue de visita contra el Newell’s Old Boys (32,7%) en partido que, curiosamente, ganó 1-3. De su propia medicina recibió frente al Defensor uruguayo. Tanto en Medellín como en Montevideo tuvo una posesión de alrededor del 65%. No logró anotar un sólo gol.

La diferencia más evidente está en los goles marcados. En el FPC marcó en promedio 2,33 goles de local y 1,36 goles de visitante por partido jugado. En la Libertadores 0,8 goles marcó de local y 1 de visitante. El equipo domina, pero le rinde mucho menos frente a equipos del continente.

La siguiente tabla compara diferentes indicadores del desempeño de Nacional entre los partidos de Copa Libertadores y los del FPC.

Atlético Nacional 2014 Tabla

 

Lo más llamativo es que no hay grandes diferencias.  Las hay en el porcentaje de pases buenos. En el fútbol profesional colombiano acierta significativamente más en el pase, tanto en general (81% vs. 72,9%) como en el campo contrario (73 vs 66,1%) . En Copa Libertadores, quizás el nivel del rival, quizás la presión mediática, cada jugador pierde sistemáticamente un balón más por partido (10,69 vs. 9,44).

En Colombia, recibe, por jugador más faltas a favor pero también recibe más faltas en contra. Esto sugiere que los árbitros colombianos tienden a pitar más que los del continente. Un tema para evaluar en el futuro.

La gran conclusión es que Nacional domina el juego en Copa Libertadores pero tiene más problemas en mantener el balón. Lo pierde más y lo pasa con menos precisión. Estos resultados parecen corroborarse en la siguiente gráfica:

Atlético Nacional 2014

Colectivamente el desempeño, medido como pase acertado por pase errado, es superior en el fútbol profesional colombiano. Individualmente, sin embargo no es sistemático. Valoy, por ejemplo, el héroe de la final ante el Junior, acertó ligeramente más en los partidos de Copa Libertadores (aunque sólo estuvo presente en la mitad) que en el FPC. Sherman, baluarte todo el semestre y Cardona en cambio rindieron menos en el continente.

Triunfar internacionalmente lleva tiempo. Ejemplo el Real Madrid, el equipo más rico del mundo. Un tiro de esquina, también en tiempo extra, el de la probabilidad casi inexistente, le permitió meterse en la final de la Champions que perdía frente al Atlético de Madrid. Siendo el más rico era cuestión de tiempo antes de que ganará en Europa, pero sufrió, y mucho.

Nacional es el más rico y uno de los más organizados de Colombia. Su hora en Sur América está por llegar. No sólo tiene dinero, sino acumula experiencia. Ya tiene asegurada su presencia en la Copa Libertadores del 2015. Y jugará la Copa Sudamericana el segundo semestre del 2014. Para ganar, se necesita suerte, pero para estar ahí, cerca, es la persistencia la indispensable.

Del arraigo y la asistencia a los estadios: El caso del FPC


Uno de los inesperados efectos de la caída del muro de Berlin fue el desplome del número de asistentes a los estadios, particularmente en aquellos equipos relacionados con las instituciones de poder comunista.  Antes de caer el muro, detrás de la cortina de hierro, los grandes equipos estaban controlados por alguna poderosa institución del régimen. Así, el Dynamo en la Unión Soviética era el equipo de la policía secreta: la KGB. De hecho también lo eran demás Dynamo’s: el de Bucarest y el de Berlin por ejemplo. Esto los hizo ser los equipos más odiados.

Con las promesas de libertad que llegaron a principios de los noventa, los equipos odiados dejaron de atraer público al estadio. La afición no se sentía atraída, y los estadios permanecían prácticamente vacíos. A pesar de tener décadas de historia, era equipos sin apego de un grupo de hinchas significativos.

La importancia del apego para generar hinchada la corrobora la historia del Hertha y el Dynamo, ambos de Berlin. El Dynamo de Berlin se fundó después de la guerra y a pesar de ser el equipo más odiado, logró ser campeón consecutivamente de la República Democrática Alemana entre 1979 y 1988. Era, como anoté antes, el equipo de la policía secreta, la terrible Stasi alemana. El Hertha, campeón a comienzos de los años treinta, era antes de la guerra, el gran equipo de Berlin. Pero en la fatídica noche del 13 de agosto de 1961, cuando se erigió el Muro de Berlin, la historia cambió. La mitad de los jugadores y aficionados del Hertha quedaron atrapados en el lado este de la ciudad.

El estadio del Hertha quedaba cerca del muro, así que los hinchas del equipo se arrimaban los domingos de partido a escuchar los murmullos que provenían del estadio. Los gritos que venía del oeste, se replicaban en el este. La guardia comunista acabó pronto con esta diversión de fin de semana y, además, el Hertha decidió en 1963 mudarse al Estadio Olímpico, lejos del lado este de la ciudad.  Los hinchas del este crearon entonces una sociedad ilegal de hinchas del Hertha que se reunía clandestinamente una vez al mes en diferentes lugares de la ciudad.

Cuando el muro cayó, el 9 de noviembre de 1989, el Hertha se encontraba en segunda división. Al primer partido tras el gran acontecimiento, hinchas del este de Berlin llegaron en masa al Estadio  Olímpico a ver al equipo de sus amores. Los directivos del Hertha, ojalá presos de la ignorancia, decidieron invitar al siguiente partido a los dirigentes de los dos equipos del este: el Dynamo y el Unión. La llegada de comunistas y miembros de  la Stasi no fue bien recibida por aquellos que durante décadas soñaron con ver un partido del Hertha en vivo. La asistencia declinó.

El Dynamo cambió su nombre al FC Berlin aunque luego recobró la palabra Dynamo. Lejos de sus días de gloria, y jugando categorías menores de Alemania desde finales de los noventa, su gran logró es reunir a cerca de 6.400 espectadores el día que ganaron la Copa Berlin y lograron clasificar a la Copa Alemana en 2013. El Hertha, miembro fundador de la Bundesliga en 1963, sufrió numerosos reveses por corrupción y otros eventos desafortunados. Hoy día, recién ascendido a la Bundesliga, cumple una decorosa actuación de la mano del colombiano Adrián Ramos.

Y es la importancia del arraigo de una institución lo que nos lleva al Fútbol Profesional Colombiano. En varías ocasiones hemos hablado de como se esta formando una liga sin afición o de la incertidumbre que genera el sistema del torneo en Colombia.  El problema se ha exacerbado. Actualmente en la primera división juegan Chicó, Equidad, Itagüí, Uniautónoma, Envigado, Patriotas, Alianza y Fortaleza. La mitad de la liga está compuesta de equipos que poco aportan al interés del torneo. Envigado, con dos décadas en primera división aún no logra generar el más mínimo interés en sus partidos de local. Quizás algo Chicó, pero los demás son simplemente Dynamo’s, equipos dirigidos por algún caudillo interesado en enriquecerse con el creciente mercado de la transferencia de jugadores al extranjero.

 

La siguiente gráfica muestra el promedio de la asistencia de los equipos del fútbol profesional colombiano durante la fase regular en el período comprendido entre el primer semestre del 2010 y el segundo del 2013. Únicamente un equipo supera los 15.000 asistentes en promedio : Atlético Nacional (17.479). Millonarios (14.226), Medellín (11.496), Junior (10.566), Caldas (10.417) y Cúcuta (10.199),  en este orden, superan en promedio los 10.000 asistentes. A más de 5.000 espectadores llegan Santa Fe (9.774), Cali (8.772), América (7.596) y Pasto (7.300). El resto, 12 equipos, no llegan en promedio a los 5.000 espectadores.

Asistencia FPC temporada regular 2010 - 2013

En finales, la situación mejora, pero no es para echar campanas al vuelo. La siguiente gráfica muestra el resultado de aquellos equipos que han clasificado a los cuadrangulares. No hay datos de Patriotas, Pereira, Cortulúa, Alianza Petrolera y Real Cartagena porque nunca jugaron finales.

América, en su última participación en finales antes de bajar a la B logró 30.000 espectadores de media durante los cuadrangulares. Por encima de los 20.000 espectadores están Junior (27.131), Medellín (26.155), Nacional (25.428), Millonarios (25.102), Santa Fe (22.325) y Cúcuta (20.500). Más de 15.000 espectadores atrajeron Caldas (19.053), Cali (19.031), Quindio (16.667), Tolima (14.595) y Pasto (12.849). Los otros cinco (Envigado, Equidad, Huila, Itagüí y Chicó) no llegaron a los 10.000. ¡El Chicó, ni siquiera a los 2.500!

Asistencia FPC finales

Los datos no sorprenden, el patrón tampoco, pero la situación si preocupa. Son los equipos tradicionales los que logran atraer público a los estadios. Pero el Cúcuta, por ejemplo, con buenas medias de público ya juega la B. También el América y el Quindió. Éste último lograba en finales asistencia aceptables.

Equipos con arraigo, como el Deportivo Pasto que ascendió por primera vez en 1998, obtienen promedios de asistencia decentes. Equipos como Envigado, que ascendió por primera vez en 1991, no reúnen ni 5.000 espectadores por partido.

El torneo no debería convertirse en una competencia de empresarios. El Envigado, sin público, es el segundo equipo de mayores utilidades. ¿Es razonable que un equipo con arraigo potencial como el Atlético Huila se arrastre por el fondo de la tabla, con paupérrima asistencia, mientras que otros como Envigado logran mejores resultados deportivos y excelentes resultados financieros?

¿El sistema de las inferiores del Envigado es tan notable? ¿El manejo de la dirigencia del Huila es tan deplorable que no pueden entusiasmar ni un poco su ciudad? El fútbol colombiano, por su propia supervivencia, debería estudiar qué sucede con los diferentes equipos, cuáles son las razones estructurales que hace que los grandes equipos vayan cayendo mientras equipos-negocio van floreciendo, el último de los cuales es el Fortaleza. El año pasado el Medellín estuvo conqueteando con el descenso. Más allá de la natural burla de hinchas rivales, la caída de otro histórico al pozo de la B sería un golpe fuerte para el fútbol colombiano.

Eventualmente, los patrocinadores puede terminar huyendo por falta de interés en el torneo. Si la gente no va al estadio, ¿cuántos espectadores se están reuniendo un domingo a ver por televisión un partido entre Uniaútonoma y Fortaleza o el clásico Itagüí-Envigado?

La historia del Dynamo Berlin demuestra que el amor a un equipo no se logra ni con décadas de dictadura comunista. Tampoco el interés capitalista en busca de la rentabilidad personal parece ser el camino. Hace falta buscar soluciones a un problema que puede resultar destrozando el alicaído torneo colombiano.

 

 

La rareza del gol: Garrincha y la Distribución de Poisson

Goles son amores. Salvo para algunos ‘expertos’, la mayoría de aficionados al fútbol coincidimos en que lo más divertido del fútbol son los goles. Es al fin y al cabo, el objetivo del juego. Resulta pues paradójico que el gol sea uno de los acontecimientos menos comunes en un partido de fútbol. Un partido se compone de muchos centros, infinitos pases, aleves patadas, demasiados piscinazos y hasta un número importante de tiros de esquina. Pero goles, aquello que busca el hincha, hay pocos.

Goles en los mundiales hay menos que antes. Pero no es una regla estricta tal como comenté hace un tiempo. Es decir, a pesar de las predicciones más pesimistas, goles siguen habiendo, y ayer como hoy son un acontecimiento poco común. En un reciente libro, recomendado para aquellos que gusten de los números en el fútbol, dos economistas (Anderson y Sally) profesores en la universidades de Cornell y Dartmouth en los Estados Unidos respectivamente, decidieron estudiar la rareza del gol en las ligas más poderosas del mundo (alemana, española, francesa, inglesa e italiana).

En el libro rememoran la bien conocida historia que dio fama a la distribución de Poisson. La idea básica es que mediante la formula desarrollada por Siméon-Denis Poisson en 1838 es posible predecir el número de veces que un evento de baja ocurrencia (raro, en otras palabras) podría suceder en un lugar o momento dado. Denominada por algunos la Ley de los Pequeños Números, se puede en principio predecir la frecuencia y la probabilidad de que ocurran eventos raros. Por ejemplo, los goles.

Revisemos el caso colombiano utilizando datos facilitados por OPTA para la temporada del fútbol profesional colombiano del primer semestre de 2013. Son 188 partidos, un número menor del ideal, pero suficiente para ilustrar el ejercicio. Decíamos en la introducción que los goles son una rareza. ¿Quiere eso decir que los partidos tienden a terminar 0 – 0?

La siguiente gráfica reporta los resultados más repetidos en el FPC. Cada eje representa el número de goles marcado por cada equipo en enfrentamientos directos: locales en el eje vertical, visitantes en el eje horizontal. El tamaño de la burbuja ilustra la frecuencia con que se repite el marcador. Por ejemplo, sólo en un partido el local venció 6-1 al equipo visitante.

Resultados FPC

El 0 – 0, que se repitió 19 veces a lo largo del torneo, no es el marcador más frecuente. El más frecuente fue el 1 – 1, resultado que se obtuvo en 30 partidos. Incluso el 2 -1 (23 veces) es más frecuente que el 0 – 0. El 1 – 0 se dio también 19 veces. Se observa, además, que el 1 – 2 es el resultado con el que mayor frecuencia gana el equipo visitante. A mí personalmente me sorprende que tenga mayor frecuencia que el 0 – 1.

En cualquier caso el gol es un hecho extraño. En 26.6% de los partidos el resultado es 0 – 0; 1 – 0 ó 0 – 1; es decir en poco más de 1 de cada 4 partidos hay como mucho un gol en los 90 minutos. Lo realmente sorprendente es que en Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia el patrón es prácticamente el mismo. El marcador más repetido es el 1 – 1. En la English Premier League  (EPL) algo más del 30% de los partidos terminan con 1 o menos goles. Es decir, sin importar la evidente diferencias de calidad, el Fútbol Profesional Colombiano se comporta igual que la multimillonaria EPL.

Se concluye además, que si bien hay múltiples resultados posibles, ellos no ocurren con la misma frecuencia. De hecho, la probabilidad de ocurrencia de goles se puede aproximar a una distribución de Poisson.

Distribución Goles FPC 2013:1

La gráfica anterior ilustra el punto. Para ello generé una serie de datos utilizando la formula de Poisson. Estos datos simulados (lo que en la gráfica llamo predicción) los comparo con el número de goles efectivamente observados en el torneo colombiano. En la medida que las dos series coincidan, la conclusión sería que en Colombia también una distribución de Poisson sirve para ‘pronosticar’ los goles por partido. Esto último hay que matizarlo. Lo hago más adelante.

Como apunté antes, el ejercicio lo hago con 188 partidos. Lo ideal sería hacerlo con muchos más datos. En el caso europeo, por ejemplo, Anderson y Sally lo hicieron con con más de 32.000 partidos en 17 temporadas. En un futuro, a medida que recolecte más datos, el ejercicio se puede replicar. Pero por ahora la gráfica es bastante sugestiva: pareciera haber una importante correlación entre los goles pronosticados por la distribución de Poisson y los goles observados.

Ambas series muestran que hay una menor frecuencia de partidos con cero goles que aquellos con 1 gol. Igualmente, 2 goles en un partido son más frecuentes que los de uno o ninguno. A partir de ahí, se advierten algunas diferencias. La serie de goles observados revela que lo más común en Colombia es que un partido termine con 3 goles. La serie de predicción tiende a darle menos importancia a los partidos con 3 goles. En ambas, sin embargo, se hace evidente que  5 goles por partido son eventos muy raros.

Los datos de predicción y los observados en la gráfica de Anderson y Sally para el caso europeo cazaba mejor. Hay dos posibles explicaciones para esta discrepancia con el caso colombiano: (i) somos especiales y nuestro fútbol no se explica tan bien por la distribución de Poisson o (ii) simplemente se requieren más observaciones. Yo tiendo creer en la segunda. Intuyo que a medida que disponga de más datos, más acertada será la predicción.

Ahora, decía antes que hay que matizar aquello de la predicción. Efectivamente, incluso para el caso colombiano, la distribución de Poisson parece capaz de predecir con cierto grado de precisión los resultados que se obtendrán a lo largo del torneo. No utilizamos datos de calidad de los jugadores, esquemas tácticos, presión del momento, clima o cualquier otra variable que uno crea que puede afectar el resultado. Son resultados puramente estadísticos. La fortaleza es a la vez su debilidad. Sabemos que la mayoría de partidos van a terminar 1 – 1. El problema es que no sabemos cuál.

Es como la historia del marcador de Garrincha durante un partido en Bogotá. Antes del partido el entrenador fue claro: “maestro, a Garrincha se lo marca fácil. Siempre hace la misma jugada. Amaga para un lado, sale por el otro y centra”. Garrincha, crack él, hizo la fiesta durante el primer tiempo. En el descanso el entrenador enfadado gritó: “Todo el tiempo ha hecho la misma: ‘amaga y sale. ¿Cuál es el problema?'”. El jugador, entre angustiado y enfadado contestó: “Si profe. Todo el tiempo hace la misma. Amaga y sale ¡El problema es que usted no que me dijo cuándo!”

Más o menos lo mismo nos pasa con las predicciones basadas en la distribución de Poisson.