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Brasil 2014: Un Mundial Especial


Para sorpresa de todos, Brasil ha resultado un mundial diferente. No sólo tenemos a la selección Colombia haciendo historia, sino que el torneo en sí ha llamado la atención de propios y extraños por las cifras goleadores que se han alcanzado. Cierto que dado los continuos cambios en el sistema de competición, sólo desde Francia ’98 se disputan 48 partidos en la primera fase. Nunca, sin embargo, en la historia de los mundiales se habían marcado 136 tantos antes de llegar a las rondas decisivas. En todo Sur África 2010, por ejemplo, se anotaron apenas 9 goles más que en la primera ronda de 2014.

Brasil 2014 es el mundial con mayor número de goles promedio en la primera fase desde Suecia ’58 cuando se anotaron en la primera fase 3,37. Las cifras actuales distan mucho de aquellas registradas en el mundial con peor promedio de gol en la primera ronda: el 2010. Entonces apenas se marcaron 2,1 goles por partido.

La gráfica, utilizando datos de Fifa y Opta presenta la evolución de los goles promedio marcados en la primera fase de cada mundial y en las fases subsiguientes. La primera fase, la considero cualquier ronda antes de la segunda. Suena tautológico, pero sirve para aclarar que en 1934 corresponde a la primera ronda de eliminación, mientras en 2014 es la fase de grupos. La segunda fase en adelante correpsonde por tanto a ronda semifinal, final y partido por el tercer y cuarto puesto en Argentina ’78, o de los octavos en adelante en Sur África 2010.

Como se observa, Brasil 2014 es el primer mundial de la era moderna que roza los tres goles por partidos en la primera fase. Incluso, apunta la historia, podría incrementándose ese promedio a partir de la segunda ronda pues en 13 de los 19 mundiales disputados las cifras goleadores después de la primera fase han sido superiores a lo observado en la primera ronda. Es decir, con algo de suerte y precisión frente al arco vamos a seguir viendo goles.

Goles Mundiales en Primera Ronda

Brasil 2014 ha sido atípico también en otros rubros. El marcador más frecuente de los mundiales había sido hasta 2010 el 1-0 seguido del 2-1. El 18,8% de los partidos (tanto en primera fase como en el total del torneo) termina con apenas un golcito. En 2014 el resultado más común en la primera fase fue de 2-1. Es decir, el 23% de los primeros 48 partidos disputados. El 1-0 se dio en poco menos del 17% de los partidos. Se han intercambiado los papeles respecto a lo observado históricamente.

Sorpresa adicional genera el 2-0 y el 1-1, tercer y cuarto marcadores más frecuentes en la historia de los mundiales. En Brasil estos han sido tan poco comunes que se han repetido el mismo número de veces que resultados más altos  como el 3-2, 4-0 y 4-1. El tercer y cuarto resultado en frecuencia durante Brasil 2014 ha sido, a diferencia de antaño, el 3-1 y 3-0.

Incluso en indicadores poco comunes es éste un mundial diferente. Semanas antes del Mundial 2014 mostrábamos que remontar un partido cuando se pierde el primer tiempo es un acontecimiento extraño. En los 19 mundiales anteriores eso se logró únicamente en 34 ocasiones. Esto da un promedio de 1,8 veces remontadas por mundial. No llega a dos partidos las ocasiones en que vemos a un equipo recuperarse de la derrota parcial en los primero 45 minutos. En Brasil, en los primeros 48 partidos, 4 selecciones lograron salir victoriosas a pesar de ir perdiendo al finalizar la primera parte.

La vorágine goleadora ha sido explicada por algunos especialistas en el fútbol de posesión y posición con el que España arrasó desde el 2008. Si bien algo de ello puede ser cierto, no deja de ser curioso que se justifique la generosidad goleadora de Brasil con el fútbol del campeón menos goleador de la historia. Campeón, además, del mundial menos goleador de la historia, excepción hecha de Italia ’90.

Mundial con 40 equipos: matando la gallina de los huevos de oro

Michel Platini, el exquisito ex-jugador francés de los años ochenta, hoy presidente de la UEFA, anda con la idea de ser presidente de la FIFA. Su propuesta bandera es aumentar el número de equipos en el Mundial de Fútbol de 32 a 40.

La política detrás de la propuesta es simple. Propone añadir dos selecciones de África, dos de Asia, dos de América, uno de Oceanía y uno de Europa. Es decir, lograría así más votos en África, en Asía y alguno más en las demás confederaciones.

El número de participantes aumentará debido a razonamientos políticos, no deportivos. Las voces a favor y en contra son numerosas. Yo estoy en contra porque tengo la sensación que la calidad del mundial se verá afectada. En el mundo, por más que se quede fuera del Mundial Ibrahimovic o Cristiano Ronaldo, no hay 40 equipos de la calidad que merece un mundial.

El número de equipos en los mundiales ha variado sustancialmente desde los 13 equipos que compitieron en 1930. La siguiente tabla, en su última columna resume la evolución del número de equipos. En realidad, desde 1930 la idea era contar con 16 equipos, pero el boicot europeo al Mundial de Uruguay dejó el torneo con los 13 mencionados. En 1934 y 1950 tampoco se llegaron a los 16 esperados.

Numero de equipos y goles en los mundiales

Medir la calidad de los diferentes torneos es difícil. Se pueden mirar diversos indicadores. Pero si el objetivo es marcar goles, podemos empezar por mirar el número de goles que se han marcado en los mundiales. La tabla de arriba resume lo que se detalla en la gráfica a continuación.

Calculo el número de goles por partido porque aún cuando hay el mismo número de equipos, el sistema de torneo ha variado sustancialmente en el tiempo. En una entrada futura detallo en ello. Por ahora cabe resaltar lo evidente de la gráfica: hay una tendencia decreciente en el número de goles por partido jugado.

Goles y numero de equipos participantes en los Mundiales

Entre 1930 y 1950, el número de goles por partido era superior a 4. El pico fue en 1954, en el Mundial de Suiza. Tal como ya anotamos acá, la WM fue la estrategía dominante hasta la irrupción del maravilloso equipo húngaro de Puskas y compañía. Pero ellos eran la excepción, la mayoría seguía atada a la WM, algunos hasta bien entrados los años sesenta. La WM se había originado, entre otras razones, por una crisis de goles. Había dado lugar al fuera de lugar y una de sus consecuencias de la WM fue el aumento en el número de goles.

Además, la diferencia entre los mejores y lo que hoy podríamos llamar ‘la clase media’ era sustancial. Recordemos, por ejemplo, que los dos finalistas del Mundial de 1930 ganaron sus partidos semifinales por sendas goleadas 6 a 1. En 1954 se dio además otra circunstancia: el mundo del balón se abrió a Asia. Por primera vez un representante de ese rincón del mundo participó. Corea jugó dos partidos, recibió 16 goles. Eso incluyo los nueve de Hungría y los siete de Turquía. Pero además, hubo de jugarse un repechaje para decidir quien pasaba a la siguiente ronda entre los alemanes (que habían perdido 8-3 con el equipo Magyar) y los turcos. Si en el primer partido, Alemania derrotó 4-1 al equipo otomano, en el partido extra le ganó 7-2. Fue pues, un grupo loco.

Los años sesenta trae una caída consecuencia de las ideas que comenzaban a imperar en Europa, particularmente el Catenaccio. Ni la vorágine futbolera de México ’70, ni el fútbol total de Holanda en 1974 logra frenar la tendencia decreciente en en número de goles por partido.

En la gráfica no se observan cortes claros que permitan establecer una relación causal evidente entre el número de equipos participantes y el menor número de goles por partido. Puede afirmarse, desde luego, que más equipos no traen mas goles. La tabla, que presenta los promedios según el número de equipos en cada torneo, nos indica que con 16 equipos se marcaban 3.17 goles, con 24, 2.57 y con 32 apenas 2.44 goles por partido.

A medida que el fútbol a nivel mundial se iguala, las goleadas entre los grandes y los pequeños son menos frecuentes. Podría argumentarse que incorporar equipos de menor nivel llevaría a grandes goleadas precisamente por la baja calidad de los nuevos participantes. Pero más equipos implica más partidos. Y el mundial siempre dura un mes. Luego son más partidos en un menor período de tiempo. En consecuencia, un equipo poderoso no está particularmente interesado en meterle 10 ó 15 goles al rival. Después del cuarto o quinto, su interés está más en cuidar la nomina para lo que vendrá más adelante.

Los 40 equipos en el mundial le darán la presidencia de la FIFA al Platini, pero el costo será un número importante de partidos aburridos por falta de emoción. El Mundial construyó su leyenda gracias al nivel del torneo. Dejar que Tahití, por ejemplo, acuda al Mundial, es retroceder en el tiempo a 1954. En tres partido, recordemos, la simpática selección oceánica recibió 24 goles en la Copa Confederaciones. Muchos hemos vuelto a ver el Brasil España. Muy pocos, algún despistado, ha vuelto a ver el partido en que España le endosó 10 a los oceánicos.

Adicionalmente, Platini parece ignorar las revueltas que se han dado en Brasil de cara a su mundial. Organizar un mundial es costoso. 32 equipos implican de por sí grandes costos, la logística se complica, se requieren más estadios. Un Mundial de 40 equipos dispara costos aún más. Es su afán de buscar el poder de la FIFA, Platini puede terminar matando la gallina de los huevos de oro.

32 equipos ya son muchos. Entiendo que políticamente no es viable retroceder. Por eso defiendo que es el número justo. Que no lo enreden más.

 

 

La evolución de los goles por partido en las cinco grandes ligas de Europa

En el año 2000, Alejandro Gaviria, el hoy Ministro de Salud de Colombia, se preguntaba en un artículo publicado en una reconocida revista de economía si el fútbol moría. El ejercicio consistía en analizar la evolución de goles por partido en tres de las grandes ligas europeas: la española, la inglesa y la italiana.

Encuentra Gaviria que en España se pasó de 3,690 goles por partido entre 1940 y 1961 a 2,505 entre 1965 y 1996. En Inglaterra el promedio disminuyó de 3,028 goles entre 1947 y 1967 a 2,6 entre 1968 y 1997. El Italia cayó de 2,743 entre 1946 y 1961 a 2,062 entre 1965 y 1991.

El fútbol de antes era más goleador. Ya anotamos en una entrada anterior que la gran motivación para implementar la regla del fuera de lugar moderna fue la caída en el número de goles marcados. ¡Eso fue en 1925!

Que el cambio se diera en los años sesenta no debe sorprender. Fue la época del catenaccio un esquema táctico ideado por Karl Rappan, entrenador de la selección Suiza en 1954 y perfeccionado en Italia por Nereo Rocco en el Milan y, especialmente por Helenio Herrera en el Inter. El catenaccio por sí mismo merece una entrada para explicarlo en detalle. Pero, más allá de las justificaciones de Helenio Herrera donde argumentaba que su esquema no era defensivo, la realidad es que la forma como su sistema fue copiado (o mal copiado como decía Herrera) lo llevó a ser el sistema más cerrado de la historia.

Gaviría concluye que el fútbol no moría, algo evidente hoy día. De hecho, si actualizamos los datos de gol por partido de las grandes ligas europeas encontramos que desde 1991 a 2012 los goles por partido han aumentado en España y especialmente en Italia. En España se ha anotado en promedio 2,62 goles por partido en ese período. En Italia 2,58. En Inglaterra la cifra se ha mantenido constante. Desde 1991 se han marcado 2,63 goles por partido.

Los números llevan a plantear una gráfica donde se comparen los goles por partido de las cinco grandes ligas europeas. La gráfica abajo revela un patrón que Uli Hesse en su columna semanal de espnfc.com viene notando hace varios años. Sistemáticamente la Bundesliga es la liga más goleadora de las cinco grandes de Europa. Su promedio entre la temporada 1990/91 y las 2011/12 es de 2,86 goles por partido. Todos los años, sin excepción, desde hace más de dos décadas es la que más goles marca.

Sería natural presumir que el Calcio, el torneo italiano, es donde menos goles por partido se marcan. No es así. Todos los años, con la única excepción de uno, la liga menos efectiva de cara al marco contrario es la francesa. En la mitad cualquier cosa pasa. Unos años es más goleadora la liga inglesa, otro la española y otro la italiana.

 Goles por partido 5 grandes ligas2

Se concluye que la tendencia decreciente que detectó Gaviria no se ha mantenido. Pero también que hay un curioso patrón que marcan la Bundesliga y la Ligue 1. Las razones que expliquen la tendencia no son obvias. La final de la Champions League 2012/13 entre Bayern Múnich y Borussia Dortmund pone en el tapete mil y una teorías. En Alemania hay cantera, allí el fútbol es barato y por ende sus estadios están más llenos que en cualquier otra liga. El fútbol está financieramente equilibrado, los derechos de televisión son más equitativos. Pero en España hay cantera, en Inglaterra los derechos de televisión son equitativos, en Francia hay (o hubo al menos) un respetable fair play financiero. Quizás la explicación sea simplemente fútbol.

La gráfica anterior ilustra los resultados de los equipos nacionales cuando se enfrentan a competencia doméstica. ¿Será cierto que los equipos alemanes también son los más goleadores en Europa?

La siguiente gráfica presenta los goles por partido marcados por los equipos nacionales en la Uefa Champions League desde la temporada 2001/02. En la temporada 2012/13, por ejemplo, donde los equipos alemanes demostraron ser los mejores colocando a dos de sus representantes en la final, la Bundesliga fue la que más goles marcó por partido. Pero no hay un patrón tan limpio con en el caso anterior.

Francia en promedio es la liga que menos goles marca: 1,31 goles por partido. Pero sólo en los últimos años su promedio goleador ha sido el menor de Europa. El promedio del período 2001/02 – 2012/13 de los equipos italianos es también bajo: 1,35. De hecho, ninguna de las dos ligas ha sido nunca la más goleadora. Las otras tres ligas muestran unos números significativamente más altos. Alemania 1,52 goles por partido, España 1,54 e Inglaterra 1,59.

No hay patrón pero dos conclusiones emergen. Primero, el promedio de goles en Europa es inferior al promedio en torneos domésticos. Esa es una conclusión que sugiere que la calidad del rival importa. Cuando se enfrentan los mejores de las cinco grandes ligas antes sus pares europeos su poder anotador se ve mermado. La segunda conclusión es que las tres grandes ligas europeas, al menos en capacidad goleadora, son en el Siglo XXI Alemania, España e Inglaterra. En el período considerado Alemania sólo fue campeón en 2013. Italia ganó tres Champions (dos el Milan, una el Inter). Pero nadie puede olvidar el eterno bostezo que fue la final entre Milan y Juventus en 2003. Un Bayern – Borussia promete mucho más.

Goles por partido UCL2