Tag Archives: Guardiola

Cuando Colombia jugaba con hambre

 



Instagram

La Selección Colombia de fútbol participará en Río de Janeiro en unos Juegos Olímpicos por primera vez desde 1992. A Barcelona ‘92 llegó como candidata a medalla. La escasa ambición y el comedor de la Villa Olímpica fueron los factores determinantes para caer eliminados en primera ronda.
Continue reading Cuando Colombia jugaba con hambre

El Entrenador: la fina línea entre vender ilusiones y vender humo


Salió reportado en purelyfootball.com la lista de los diez entrenadores que más han gastado (o invertido, según se quiera mirar) en fichajes durante la última década.  La lista no es particularmente llamativa tal como se observa en el  siguiente cuadro:

Entrenadores Titulos Gastos y Costo de títulos

No todos entrenaron sin parar durante los últimos 10 años. Ferguson, por ejemplo, se retiró hace un par de años. Guardiola se tomó un año sabático entre el Barça y el Bayern Munich. Van Gaal estuvo un tiempo de director deportivo del Ajax y, posteriormente fue entrenador de la selección holandesa.

En general, los entrenadores en cuestión son aquellos que entrenan a los grandes clubes europeos aunque alguno, en los últimos 10 años, entrenó equipos que no necesariamente son los más ricos del mundo. Van Gaal, por ejemplo, estuvo en el AZ. Klopp y Simeone entrenan equipos importantes, Dortmund y Atlético de Madrid, pero no supermillonarios como son los equipos de la liga inglesa, Bayern o Madrid y Barça.

La lista está compuesta de nombres conocidos de equipos reconocidos. Pero, ¿la inversión en fichajes es rentable? Realmente, ¿un entrenador logra más títulos a medida que gasta más dinero?

La siguiente gráfica compara los títulos obtenidos por temporada efectivamente entrenada en un club con el monto de dinero que se ha gastado cada entrenador. Es necesario anotar dos cosas. Primero, se normaliza el número de títulos obtenidos al número de títulos por temporada porque no todos entrenaron consecutivamente los 10 años. Segundo, ignoramos el rol de los entrenadores en sus respectivos equipos. Es decir, Ferguson fue y  Wenger es el responsable directo de la política de fichajes. En el Madrid, Ancelloti trabaja con lo que le llega. Es el presidente Florentino Pérez quien contrata a voluntad.

Por ahora enfoquémonos en los puntos azules, los títulos totales obtenidos por los entrenadores. Si los títulos se relacionaran directamente con la inversión realizada, esperaríamos que a medida que se gastase más en fichajes se incrementase la cantidad de títulos obtenidos. En otras palabras, podríamos pintar una línea recta con pendiente de 45° con los puntos azules siempre sobre ella.

La realidad es diferente. Hay un grupo de entrenadores sumamente exitosos (Guardiola, Ferguson, Mourinho, Mancini y Ancelloti) cuyos logros no se relacionan de ninguna manera con el monto en fichajes. El resto de entrenadores (Van Gaal, Simeone, Klopp, Wenger y Pellegrini) son significativamente menos exitosos que los anteriores aunque, en general, gastan menos en fichajes que sus contrapartes más exitosas. Entre ellos tampoco se aprecia una correlación entre los títulos y el gasto en jugadores.

Entrenadores, Títulos y Gastos en Fichaje

 

Los equipos que dirigen estos entrenadores son, en su mayoría, equipos con exigencia de títulos. Por ello separamos los títulos “importantes” de los demás. Es decir, los títulos internacionales (UCL, UEL, Mundialito de la FIFA) y el torneo de liga doméstico son más relevantes que los demás. Es una clasificación por supuesto arbitraria, pero desde mi punto de vista, válida dado el objetivo. El enfoque en los títulos más relevantes muestra una menor dispersión de los títulos obtenidos.  El orden no cambia sustancialmente, aunque Mourinho se ve superado por Ancelloti. En general, sólo sobresale Guardiola. En una segunda línea están Ferguson, Ancelloti y Mourinho. Wenger sobresale por abajo: no ha ganado nada relevante en 10 años.

Un título en promedio costó, en fichajes,  £70.105.231. Es costoso pero en realidad, salvo dos, todos están por debajo de la media. Venden ilusiones y logran resultados. Oscila desde los £17.222.222 que le cuesta un título a Guardiola en fichajes a los £63.636.364 que le han costado a Ancelloti.

Los que venden humo tienen nombre propio: Pellegrini y Wenger. Un título del francés del Arsenal cuesta, en fichajes, £113.333.333. El chileno va aún más lejos. Requirió de £260.000.000 en contrataciones para lograr un título.

Dadas las cifras, no sorprende que el City esté intentando el fichaje de Guardiola si Pellegrini no logra títulos importantes a corto plazo. Pero sorprende aún más que el Arsenal siga confiando en Wenger. En el equipo desde 1996, fue clave en la última gran época de los rojos de Londres. Pero ha fracasado en los últimos diez años y, además, cuesta mucho dinero. Su rentabilidad financiera y deportiva está más que cuestionada.

El análisis sugiere que la validez de un entrenadores debería también medirse por los recursos que requiere para lograr un título. Con todos los recursos que tienen a su disposición, nadie se extraña que ganen una liga o una copa con cierta frecuencia. En realidad algo adicional deberían mostrar esos equipos. Debería ser fútbol que se recuerde.

La decisión de Neymar. Adiós a la mística del Real Madrid

La primavera del 2011 trajo consigo una verdadera maratón de clásicos Real Madrid vs. Barcelona, los dos gigantes de la liga española. Quizás los partidos más notorios fueron los choques por la semifinal de la Copa de Europa. El partido de ida se jugó en el estadio Santiago Bernabéu. Allí el Barcelona de Guardiola tumbó por 0-2 al Madrid de Mou. La eliminatoria parecía sentenciada.




De cara al partido de vuelta, las palabras exactas de Guardiola fueron: “Un equipo que tiene nueve Copas de Europa nunca da un partido por perdido. Le he visto muchas veces, de niño, como jugador y como entrenador y no da nada por perdido.” Guardiola, como yo, creció en los ochenta. El Real Madrid no era el invencible equipo de Di Stéfano pero sí era un equipo que jamás daba un partido por perdido. Sus espectaculares remontadas en las Copas de la UEFA que ganó en 1985 y 1986 no son más que una pequeña muestra de un equipo cuya derrota sólo llegaba tras el pito del árbitro. Y las derrotas eran pocas.

La mística del Madrid era única. El Madrid, eliminado a finales de los ochenta en tres semifinales consecutivas de Copa de Europa era entonces el campeón moral. Ellos, sinceramente lo sentían, eran los mejores del mundo. Lo sucedido no tenía más explicación que la mirada odiosa de los dioses del fútbol. En aquellos años el Madrid era el destino preferido de los mejores jugadores del mundo. Era el pináculo de su carrera.

El dream team de Cruyff, tras sus cuatro ligas consecutivas entre 1991 y 1994, no logró mermar la imagen única del Real Madrid. Si el Barça con Cruyff por fin logró ganar una Copa de Europa, la de 1992 en Wembley, el Madrid se alzó con tres en 1998, 2000 y 2002. Nuevamente los mejores del mundo ansiaban vestir la camisa blanca. No era sólo el “traidor” Figo, era también Zidane, el ex-cule Ronaldo y el mítico Beckham quienes sentían que su nombre debía ligarse al equipo dueño de la camiseta más histórica del mundo.

Beckham, en 2003, rechazó al Barça quién debió conformarse con la segunda opción: Ronaldinho. Allí comenzó un cambió de imagen. Curioso, Florentino Pérez, el presidente más poderoso económica y políticamente que ha tenido el Madrid desde los tiempos de Santiago Bernabéu logró destruir el mayor activo intangible del Real Madrid: ser la institución mítica por excelencia en el mundo del fútbol. Lo que se denominaba el “señorío”  del Real Madrid.

El “señorío” era lo que diferenciaba al Madrid del resto, particularmente del Barcelona. Si del Barça se iban peleados Schuster, Maradona o Ronaldo, del Madrid sus grandes ídolos salían agradecidos.

Florentino comenzó a destruir el “señorío” cuando echó al Del Bosque. Simplemente necesitaba una “libreta más moderna”. El tiro le salió por la culata. El Madrid llegó a estar tres temporadas sin títulos, lo nunca visto. En las últimas 10 temporadas, el Real Madrid apenas ha ganado tres ligas. En ese mismo período 6 ganó el Barcelona. Tres Copas de Europa tuvieron color blaugrana. El Madrid, de manera inconcebible, ahora celebra jugar la semifinal. 10 entrenadores ha tenido la casa blanca desde que echaron al Del Bosque. El undécimo está en camino.

Del Real Madrid salieron ídolos como Hierro, Guti y sobretodo Raúl González por la puerta de atrás. Iker Casillas está por salir igual, maltratado por Mourinho a quién la directiva encabezada por Pérez le dieron un poder jamás imaginado en el Madrid.

La madriditis del Barcelona de los ochenta es hoy la barcelonitis del Madrid. Si en los ochenta las continuas derrotas del Barça se justificaban en el apoyo institucional a favor del Madrid, hoy, desde todos los estamentos blancos, prensa, afición y el mismo equipo, se intenta justificar esas derrotas en el apoyo institucional a favor del Barça.

El Barcelona tuvo mucha suerte. Beckham quizás hubiese triunfado en el Barça, fue un profesional como pocos en el fútbol. Pero jamás habría dejado una huella como la que dejó Ronaldinho. Su fútbol mágico, de la mano de Rijkaard y acompañado de la consolidación de una generación única que venía de las inferiores llevó al Barça a ser de cara al mundo la cara alegre del fútbol.

No obstante la cara alegre de Ronaldinho, el Madrid mantenía su mística. Por ello Cristiano Ronaldo, el mejor jugador del mundo en el mercado, aceptó en 2009 ir al Real Madrid por encima de las intenciones de cualquier otro gran equipo. Siendo el crack que es, con el Madrid apenas ha conquistado una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Poco bagaje para un crack que salió de Manchester buscando ampliar su palmares.

Neymar, el joven ídolo brasileño es el próximo crack del fútbol mundial. Al menos así lo vende el mercadeo brasileño. Su triunfo en Europa está por ver. Su traspaso del Santos a Europa fue, como tantas otras veces, una puja entre Real Madrid y Barcelona por hacerse con los servicios del mejor jugador del mundo disponible en el mercado. El Real Madrid, según algunas fuentes, habría pagado los 100 millones de euros que suponía traer a Neymar a la casa blanca. La cifra sale de los 40 millones con que debía indemnizar al Barça, más lo del Santos y comisiones. El Barcelona dicen, habrá gastado en la operación 54 millones de euros. Además, el Real Madrid ofrecía a Neymar 11 millones de euros, un sueldo equiparable al de Cristiano Ronaldo y Kaká en el Madrid. El Barcelona “apenas” 7 millones.

El Santos aceptó tanto la oferta del Madrid como la del Barça. La decisión final la dejó en manos de Neymar. Éste eligió al Barça. Es un golpe muy duro para el Real Madrid. No porque Neymar sea o no el próximo número uno del fútbol mundial. Es un recto a la mandíbula porque representa el fin de la mística del Madrid. Ya los mejores del mundo no piensan que el blanco sea el pináculo de su carrera. Lo construido por el Madrid desde 1953 cuando arribó Di Stéfano lo destruyó Florentino Pérez en apenas 10 años.

El Madrid, por supuesto, no está acabado. Pero su imagen está muy golpeada. Cristiano Ronaldo, su buque insignia, no quiere renovar su contrato. Éste vence en 2015. Es decir, si Ronaldo lo decide, abandonaría el equipo merengue en verano del 2014. Caso contrario el Madrid corre serió riesgo de no ingresar nada por su traspaso.

Guardiola lo decía. El Madrid no se rinde. En diciembre del 2012 el Madrid estaba renunciando a la liga. Algo impensable hasta hace muy poco. El denominador común es su presidente, Florentino Pérez.

 

Un año de Gol y Fútbol

El 19 de marzo de 2012, hace un año, iniciamos la aventura de Gol y Fútbol. El objetivo era simple: hablar de fútbol, pero desde una perspectiva diferente. A lo largo del año desarrollamos historias, aplicamos números y pudimos compartir con los lectores. Hemos intentado, esperamos que con éxito, apartarnos de la coyuntura, del análisis del partido de “ayer” y enseñar y aprender del análisis de la historia y de los números del fútbol. El fútbol mueve masas, económicamente es importante y desde los viejos debates de si se busca espectáculo o resultado hemos partido para aprender más del deporte rey.

El camino comenzó reseñando aquel libro de Andrés Salcedo, El Día en que el Fútbol Murió: Triunfo y tragedia de un díos. Aquellos nos hizo caer en cuenta de la infinidad de grandes equipos que el tiempo termina demostrando que no lo eran: Grandes equipos de barro.

Nos enfocamos en un buen número de columnas en los grandes jugadores. Pusimos nuestro grano de arena para establecer quien es el mejor de todos los tiempos, debate interminable. Y como para muchos es el mejor, Pelé, por supuesto nos ha tomado bastante espacio. Primero, el debate de sus más de 1000 goles, seguido por los 75 que marcó en 1958 y que puso de moda Messi cuando estaba por superar aquel récord Müller. Récord, que por cierto, no vino sin discusión por la aparición del desconocido Chitalu.

Hablando de goleadores, Cristiano, Falcao y la competencia de estos con Messi nos han facilitado gran cantidad de material. Desde la dificultad de Cristiano por ser como es a la capacidad del portugués para hacer del Real Madrid el equipo de Cristiano y no de Mourinho. Pero también nos preocupamos del crédito colombiano por excelencia en el mundo del balón: Falcao. Fuimos los primeros en notar su aparente olvido por la prensa ibérica lo que nos llevó a recordar la historia de Hugo Sánchez quien por cierto marcó sus 38 goles (récord compartido con Zarra en el fútbol español hasta la aparición de Cristiano y Messi) de un sólo toque. Hablando de goleadores, medimos la eficacia de los mejores de hoy, el apoyo de sus equipos y comparamos a los de hoy con los mejores de siempre.

Hemos presentado las historias de otros cracks de ayer y de hoy. Como no recordar las excentricidades y la genialidad única del Mágico Gonzalez, la eficacia directa del gran Gabriel Omar Batistuta o el regate endemoniado de Garrincha. O las tristeza recientes de Kaká o Ronaldinho.

El fútbol da espacio para vincularlo con algunas áreas de las ciencias sociales, particularmente la economía. Hemos hablado de como valorar la felicidad en el fútbol y de como estadísticamente se puede demostrar que los árbitros no son completamente imparciales. También repasamos unos interesantes artículos donde se demuestra que las tandas de penales no son lo aleatorio que la mayoría pensamos que son, o que el fútbol no es más que un reflejo de la sociedad.

Las historias abundan en este, nuestro primer aniversario. Recordamos el origen de algunos apodos del Madrid, Barça o Atlético de Madrid. Vimos fútbol en 3D que no nos emocionó y también nos reímos de aquellos tiempos en que el fútbol por satélite sólo se podía ver durante 90 minutos exactos. Nos pusimos nostálgicos recordando que el fútbol de hoy es comandado por el dinero y, erradamente, creímos ver un gran equipo donde no lo había.

Tocamos el fútbol escoces con el fin del Old Firm, la tragedía que une en la historia al Alianza Lima con el Manchester United y el Torino, el fútbol italiano, el inglés y por supuesto el español donde nunca nos dejará de sorprender el fanatismo de su prensa deportiva. También estudiamos el fútbol colombiano. Desde su valor económico, a sus asistencias y el impacto del mismo sobre la televisión por suscripción. Nos preocupamos por el futuro incierto de un liga llena de equipos sin tradición, del impacto de despedir entrenadores, tanto a nivel de club como de selección. También aprovechamos la conyuntura para recordar esos grandes partidos de antaño entre el Real Madrid y Millonarios, lo enredado del traspaso de Di Stéfano al Real Madrid, los grandes narradores y comentaristas y la realidad estadística de la historia de la Selección Colombia. Precisamente, sobre la selección, nos interesamos por el viejo debate de la sede de la selección y su importancia comparada.

El año 2012 fue importante para Bogotá, pues Millonarios y Santa Fe ganaron sorpresivamente los dos torneos. Pero analizamos comparativamente el potencial de equipos grandes como Nacional o sorpresas como el Pasto. Compartimos la protesta de la afición por los altos precios de la boletería o las propuestas de devolver títulos.

El 2012 llegó con dos grandes torneos a los que le dedicamos atención especial. La Eurocopa nos recordó que Alemania es el gran favorito pero Italia siempre luce cuando llega precedida de escándalos. Pero el protagonista fue España que ya no tiene complejo de persecución y de la mando de dos grandes cracks logró el título, ya no como“la furia” sino como “la roja”. Hubo grandes partidos, con significativos antecedentes históricos. La amistosa rivalidad del España – Portugal, se combinó a la perfección en el verano con grandes clásicos como el Holanda – Alemania o el Italia – Alemania. Los números de la Eurocopa nos permitieron establecer la “viveza” del sur y la importancia de la posesión.

El segundo gran acontecimiento del año fueron los Juegos Olímpicos, con su historia única. El éxito de México no nos hace olvidar que Colombia hace mucho no es protagonista del torneo olímpico. Torneo cuya existencia, por cierto,  se puso el tela de juicio por la pronta eliminación de la selección española.

El fútbol suramericano y su historia nos mantuvo también muy ocupados. Como no recordar esos Argentina – Uruguay, el clásico por antonomasia del fútbol mundial o esa tarde en que Brasil nos hizo llorar y cambió para siempre la concepción del jogo bonito. Precisamente aquello nos llevó a pensar en cuál ha sido el mejor equipo de la historia, algunos de los cuales jugaron esa Copa Intercontinental que no sólo presenció fútbol bello sino alguno de los partidos más violentos de la historia.

Es nuestra intención seguir contando historias, como las de los vídeo juegos de fútbol, aquellas donde los grandes goleadores dejan de serlo o simplemente escandalizarnos porque pretenden vender a jugadores como Adu como el siguiente Pelé, pero acusan de no tener sangre a un jugador como Messi.

Esperamos y confiamos en que nos sigan leyendo. La historia del fútbol es interminable. Son demasiados años, demasiados países, demasiados “locos” como para pensar que nos quedaremos sin ideas. Aspiramos a seguir creciendo aquellos interesados en nuestras historias con el apoyo de nuestro mayor activo: los lectores.

 

De la intercontinental al mundial de clubes

Los grandes proyectos surgen de grandes ideas. El fútbol no es la excepción. Henri Delaunay, francés él, propuso en 1927 la creación de la Copa de Europa de Naciones a imagen y semejanza de la Copa América que desde hacía más de una década se disputaba en Sur América. Su idea no se aceptó hasta 1957 y no fue hasta 1960 que se disputó por primera vez el torneo continental en Europa.



Pero esa no fue la única idea maravillosa de Delaunay. Como Secretario General de la UEFA tuvo la idea de enfrentar al mejor equipo de Sur América con el mejor equipo de Europa. La elección era relativamente simple en el caso europeo pues en la temporada 1955/56 comenzaría a disputarse la Copa de Europa de Campeones de Liga. Pero Henri Delaunay falleció en 1955. Su hijo Pierre, afortunadamente para los amantes del fútbol, continuo la labor de su padre. Contactó con varios dirigentes suramericanos y después de años de discusión, en 1960 pudo disputarse en su primera edición la Copa de Campeones Intercontinental. Los rivales fueron Real Madrid, pentacampeón europeo y Peñarol, primer campeón de la Copa Libertadores de América.

Las crónicas de aquel primer partido revelan la importancia que se le dio al torneo en ambos lados del Atlántico. El Diario español ABC envió un periodista quién por cable y por teléfono transmitió las noticias del 0-0 en el partido de ida. Aquel partido se jugó en el Estadio Centenario en medio de la lluvia y una gran expectación. Hasta 10.000 vehículos llegaron al imponente escenario uruguayo. La recaudación superó los US$100.000. Pero el campo estaba inundado y completamente embarrado a tal punto que se habían visto obligados a tapar con serrín las partes más afectadas por el agua. Ya en el partido la oportunidad más clara surgió cuando el maestro Di Stéfano dejó sólo a Puskas ante el portero rival. El húngaro batió al arquero aurinegro Maidana pero cuando el balón se colaba, el barro desvió el balón afuera de la portería. Nadie pudo romper la paridad aquel día.

En el partido de vuelta, jugado unos meses después en Madrid, las crónicas españolas catalogan a los uruguayos como artistas con el balón. “Regatean por el amor al regate y cuando la pasan buscan la conservación de la pelota pero ganando milímetros en su avance”. Eso, por supuesto no es suficiente para batir al Madrid de aquella época. Puskas y Di Stéfano eran demasiado y por 5-1 el Real Madrid se proclamó primer Campeón del Mundo de Clubes.

El trofeo continuo disputándose a ida y vuelta hasta que en 1971 el Ajax se negó a jugarlo. La violencia en los terrenos de juego no justificaba, a ojos europeos, la disputa del trofeo. En 1967 el Racing se enfrentó al Celtic a doble partido. El Celtic fue el primer campeón no latino de la Copa de Europa. Tenía la particularidad de que todos sus jugadores habían nacido a menos de 30 millas del estadio. El Racing tenía la posibilidad de darle a Argentina por primera vez tan preciado trofeo. 1-0 ganó el equipo católico en Glasgow; 2-1 perdió en Avellaneda con gol de la Academia en el minuto 93. Hubo necesidad, por tanto, de un tercer partido. Como terreno neutral se eligió Montevideo. Los dos primeros partidos habían acumulado rencores. A la media hora de iniciado el encuentro ya la policía hacía presencia en el campo de juego. Alfio Basile y John Clark fueron expulsados por pelearse. Bobby Lennox fue expulsado, dicen las crónicas escocesas, por cometer una falta estando a 20 metros del lugar donde se cometió la falta. A Rulli del Racing lo expulsaron por recibir un codazo de John Hughes. También expulsaron a Jimmy Johnstone y a Auld.  Pero Auld se negó a salir. Tan pobre fue la actuación arbitral del paraguayo Osorio que Auld nunca se fue. Simplemente siguió jugando. Jock Stein, el legendario líder de los Leones de Lisboa no se amilanó. Su frase de despedida fue retadora: “me encantaría volver por otra oportunidad”. Nunca más el Celtic regresaría a disputar finales del mundo.

Un año después el Estudiantes de Zubeldía se proclamó campeón de la Libertadores. Era un equipo acostumbrado a la marullería. En 1968 enfrentó al Manchester United, un año después al Milan. Estudiante batió al United en Argentina y empató en Manchester 1-1. Al finalizar el encuentro, el legendario Matt Busby, manager inglés clamaba por la suspensión de los argentinos de toda competición. La intimidación y destrucción, titular con el que ´The Guardian´ describió la victoria argentina, fue suficiente para coronarse campeones del mundo.

La violencia tocó techo en 1969. En Milan ganaron los italianos 3-0. En Argentina perdieron 2-1. Pero el resultado quedaría en segundo plano pues lo que quedó en la retina fue el café caliente que se arrojó desde las tribunas a los jugadores del Milan cuando desfilaban hacia el terreno de juego. Una vez iniciado el partido, a Prati lo dejaron inconsciente. Jugó 20 minutos con amnesia. A Combin, argentino de nacimiento, le dieron el tratamiento de traidor. Primero Poletti, arquero de Estudiantes, lo pateo en la cara. Posteriormente Ramón Aguirre Suárez le rompió la nariz de un codazo. Regresó al campo, pero se desmayó. Una vez fuera, el desafortunado Combin fue arrestado por evadir el servicio militar en la Argentina. No fue liberado hasta que pudo explicar que había cumplido con sus obligaciones castrenses como ciudadano francés.

Argentina, no sólo Italia, se vio avergonzada por tan lamentable espectáculo. Dado la intención de Argentina de buscar el mundial de 1978, las sanciones fueron severas. A Poletti lo suspendieron de por vida. A Ramón Aguirre los suspendieron 30 partidos. Con 20 sancionaron a Eduardo Luján Manera. Poletti y Luján Manera fueron incluso condenados a 30 días de prisión.

Lo anterior justifica a los europeos. En 1971 y 1973 el Ajax no compitió por el trofeo. Jugó y ganó sólo en 1972. El Bayern, también tricampeón europeo hizo lo mismo. Jugó y ganó sólo en 1976. En 1975 no pudo coordinar fechas con Independiente y aquella fue la primera vez que el trofeo no se jugó. En 1974 el Atlético de Madrid inscribió su nombre en la historia: fue el primero y único equipo que logró ser Campeón Intercontinental sin ser campeón continental. En 1977 y 1978 el Liverpool se negó a jugar el trofeo. En 1978, por segunda ocasión, no se disputó el trofeo. En 1979, el campeón europeo, Nottingham Forest también declinó su participación.

El torneo moría. Toyota decidió entonces patrocinar el trofeo y jugarlo a un sólo partido en campo neutral: en Tokio. El resultado fue inmejorable. Cada diciembre se enfrentaron, ahora sí, el Campeón de Europa y el Campeón de América. Algunos de esos partidos fueron espectaculares. Dos son los que más recuerdo. Uno, el triunfo del Flamengo de Zico contra el Liverpool de Kenny Dalglish. El Liverpool, después de haber batido al Bayern Munich y Real Madrid en semifinales y final de la Copa de Europa era, con diferencia, el gran favorito. Los tres escoceses en sus filas, Hansen, Souness y el propio Dalglish habrían de revivir lo vivido en el Mundial de 1978 cuando llegaron de favoritos y fueron vapuleados por el gran Perú de Cubillas. Zico dirigió magistralmente al equipo carioca. Fue una victoria contundente, 3-0, en el que ha sido el partido más importante en la historia del Flamengo.

Años después, en 1992, la historia se repetiría. A Japón llegó el Dream Team, el considerado mejor equipo del mundo cuyo juego de control y calidad rompía moldes. De la mano de Cruyff, Stoichkov y Laudrup, el Barcelona era el inmenso favorito. Pero al Sao Paulo, aquella tarde oriental, lo entrenaba Tele Santana, el mismo que había dirigido al Brasil más bello desde 1970, el del Mundial 1982. Raí, Muller y Palhinha fueron demasiado para el equipo de ensueño: 2-1 ganaron los brasileros.

El éxito de la Copa Intercontinental fue tal que la FIFA se interesó en patrocinarla. En 2000 realizó un burdo intento que terminó con la humillación simultánea de Real Madrid y Manchester United y la victoria del Corinthians que la jugó como representante local. El primer mundial de clubes lo ganó un equipo que nunca había ganado la Copa Libertadores. La anécdota del torneo fue el rechazo de Romario a la petición de David Beckham por intercambiar camiseta. Orgulloso o baixinho. A pesar del relativo fracaso del torneo, la FIFA tenía preparada la siguiente edición un año después. Por problemas financieros, el torneo de doce equipos que se iba a realizar en España, no se disputó. Así que la Copa Toyota o Intercontinental siguió disputándose hasta el 2004. Su último campeón fue el Porto que batió a un ultradefensivo Once Caldas en los penales.

En 2005, por fin, la FIFA pudo tomar control del torneo. Pero en aras de la pluralidad que se le exige a la FIFA, la disputan los Campeones de las seis federaciones (África, Asía, Centro y Norte América, Europa, Oceanía y Sur América). En sus últimas versiones, además, el campeón local también disputa el torneo. El Liverpool, aquel que se negó a disputar la Copa Intercontinental en dos ocasiones, tuvo el dudoso honor de ser el primer subcampeón de dicho torneo. El Sao Paulo lo derrotó 1-0. El partido más emocionante en el denominado mundial de clubes ha sido, quizás, la derrota de Estudiantes frente al Barcelona de Pep, Messi, Xavi e Iniesta. La victoria en la prórroga del Barcelona con gol de pecho de Messi llevó a una de las imágenes más emotivas del torneo. La lagrimas de Guardiola celebrando su sexto título de seis disputados, lo nunca hecho hasta el momento. Aquel Barcelona quedará en la retina de todos. Pero también la defensa épica del Estudiantes liderado por la Brujita Verón. Desde luego, no habría sido injusta una victoria del equipo de La Plata.

Copa Intercontinental y Mundial de Clubes

La tabla resume la historia de los enfrentamientos intercontinentales. Con la notable excepción de 2010 cuando el Internacional de Porto Alegre fue batido por el TP Mazembe del Congo en semifinales, todas la finales han sido Europa vs. Sur América. En las finales se han marcado 175 goles repartidos casi equitativamente para un promedio de 3.43 goles por partido, excelente cifra. Sur América ganó el trofeo durante 6 años consecutivos entre 1979 y 1984 hasta que en 1985 Argentinos Juniors claudicó por penales ante la poderosa Vecchia Signora de Turin, la Juve de Cabrini, Scirea y sobretodo Platini y Laudrup.

Las rachas europeas han llegado de la mano de la globalización. La primera en el 2000 la rompió el Boca Juniors que, con dos goles de Martin Palermo logró superar al poderoso Real Madrid de Roberto Carlos, Figo y Raúl. La última racha está vigente. Queda por ver si el Corinthians es capaz de batir al Chelsea de Benitez.

Finalmente, cabe destacar que el equipo más ganador, Milan, es también el más perdedor. Ha jugado 8 veces el torneo a pesar de haber ganando ´sólo´ 7 Copas de Europa. En 1993 jugó el torneo en reemplazo del Olympique de Marsella acusado de sobornos en el torneo francés. Aquella vez perdió ante el maravilloso Sao Paulo de Telé Santana.

Independiente también es un asiduo del torneo aunque no participa desde 1984. Perdió cuatro veces aunque en su última comparecencia batió al Liverpool cuya historia en el torneo también es trágica. Cinco veces campeón de Europa, declinó participar en dos ocasiones. Sus otras tres comparecencias se cuentan por derrotas.

Para terminar, recordemos la historia del Benfica de Eusebio. Un grande europeo de los años sesenta. Así como ganó dos Copas de Europa también perdió otra tres. Contra los equipos Sudamericanos tuvo un pobre desempeño. En 1961 ganó 1-0 en Lisboa pero fue vapuleado por el Peñarol en Montevideo: 5-0. El tercer partido, dado que no se consideraba la diferencia de goles, lo ganaron los carboneros por 2-1. Un año después, Eusebio se enfrentó al Santos de Pelé. 3-2 ganaron los brasileros en Rio de Janeiro. En Noviembre de 1962 el Santos le empacó 5 a al Benfica en la mismísima Lisboa. Eusebio tendría que esperar hasta el mundial de 1966 para tomar cumplida revancha de Pelé.

 

La Lección Para Santa Fe

El titulo está fresco, la gente aún lo celebra, algunos aún no asimilan lo que han logrado ni como jugadores, ni como directivos e incluso ni como hinchas. Pero este torneo y este título han dejado una gran lección para Santa Fe y en especial para sus directivos.

Santa Fe tiene que aprender de este proceso que clase de equipo es, tiene que aprender lo que es un proceso realmente. El torneo colombiano ha demostrado claramente que el nivel es parejo, los campeones del año pasado no entraron en estos cuadrangulares y el recién ascendido Pasto llego a la final. El otro día me decía un amigo hincha del América, que ha visto a su equipo enfrentar a todos los del torneo de ascenso, que realmente el veía el nivel y sentía que en Colombia descendían los últimos porque así estaba diseñado el torneo, pero que después de tener que ver a esos equipos, el nivel era muy similar. Tal vez lo logrado por el Pasto así lo demuestra. Pero el mérito del Pasto también está en su trabajo serio y en la continuidad de los jugadores. Pero volviendo a Santa Fe, esta vez está claro que ese proceso dio frutos y es mérito de los directivos haber aguantado y haber sabido mezclar. Es mérito de los directivos creer en los técnicos y en los refuerzos que pidieron. Acá vale la pena recordar la columna de Jorge “Youtube y la contratacion de jugadores”, donde vemos que a veces se ficha más por nombres que por rendimiento. El mejor ejemplo de un jugador que se ficho por su rendimiento es Jonathan Copete, a quien Arturo Boyacá pidió porque lo conocía y porque sabía cuál era su potencial, lo había visto durante varios partidos, no en videos editados de Youtube. Y es claro el mérito tanto de los directivos como de Gutiérrez al haber dado la oportunidad a  Vargas, Acosta, Meza, Quiñonez, Roa, Torres, Salgado, Urrego, Rodas y en cierta medida a Otalvaro y Gómez.

Santa Fe tiene que aprender que proceso no es sinónimo de austeridad sino de trabajo a largo plazo con lo de la casa. Esos jugadores que llegaron de abajo y que sienten al equipo tienen un alto sentido de pertenencia y eso se notó en los videos que pueden verse de las concentraciones y por supuesto dentro del terreno de juego. Y ese proceso cuesta, pero si el trabajo es serio y consistente se obtienen resultados. Y lo difícil es mantener este proceso, en especial en un país como Colombia, donde como mencionaba en mi anterior columna “Lo que el dinero se llevó”, el sistema casi que nos ha obligado a ser vendedores, por eso cuesta mantener a un jugador en un nivel alto. Esta nómina de Santa Fe tiene potencial, pero dependerá de la capacidad del equipo para mantener a estos jugadores, en especial los jóvenes, y que no se apresure ni se desespere por el dinero. La visión a largo plazo es importante. Este grupo ya logro un cupo a la libertadores del 2013, mantenerlo no solo garantiza una continuidad en el proceso, sino un equipo más maduro para esa libertadores y seguramente la consolidación de varios de esos jugadores.

Ahora, el punto importante y claro es que al interior del equipo parece que se creyó en este modelo de club, pero también caló dentro de la hinchada. Antes el hincha veía proceso como una excusa para poner a cualquier jugador sin trabajo, sin condiciones y sin nombre y prefería apostarle al conocido en el medio porque ese atraía más gente al estadio. Hoy esa gente habla con orgullo de que su equipo termino el partido con 8 jugadores de la casa, el sentido de pertenencia es alto, es difícil de encontrar un momento mejor y sacarle provecho.

Por último, es importante retomar la frase de Guardiola un día en el que un periodista le pregunto qué porque los jugadores de la Masía eran mejores que los de las demás canteras, a lo que Guardiola contesto que no, que él no pensaba que fueran mejores, que jugadores buenos hay en todas partes, que no creía que en las inferiores del Madrid, Deportivo, Atlético, Athletic, Sevilla o Valencia no hubiera jugadores igual de buenos, la diferencia para Guardiola es que allí en el Barcelona los ponían. Y eso paso en Santa Fe, quiero creer que la razón fue la misma, la de darles la oportunidad, y el resultado es clarísimo. El ascenso en el nivel de esos jugadores de la casa es abismal, y se han formado como ganadores gracias a este título, lo cual sube su auto estima y su convencimiento.

Santa Fe entendió su estilo de juego, ahora debe entender que estilo de equipo es, y aquí quiero hacer referencia al libro Soccernomics, donde hablan de la forma en que algunos equipos identifican su forma de ser y de contratar. El Barcelona le apuesta a su cantera gracias al sentido de pertenencia de los Catalanes. El Madrid le apuesta a las estrellas, a jugadores ya formados y con alto prestigio. El Milán gracias a un avanzado departamento médico opta por fichar jugadores veteranos y mantener jugadores que por su estado físico son longevos. El Porto sabe comprar en mercados latino americanos y vende muy bien dentro de Europa. En fin, ningún estilo es mejor que el otro, pero lo importante es entender uno y que sea consistente. Santa Fe tiene una excelente oportunidad de consolidar ese estilo que parece comulgar con el deseo de la hinchada. Esperemos que sus directivos entiendan el valor de este proceso y que todo esto no haya sido un oasis sino una semilla a futuro.