Tag Archives: Juegos Olímpicos

El Fracaso Olímpico de Brasil



Instagram

Todos los años olímpicos, la prensa deportiva del mundo suele titular algo del estilo de “para Brasil no hay termino medio“. Brasil, pentacampeón mundial, la tierra de Pelé y Garrincha, de Romario y Ronaldo, nunca ha sido campeona olímpica. Eso sí, desde hace casi tres décadas, siempre llega como favorita. Pero no remata. En Rio 2016 tiene la ventaja de ser local. Pero fue local en el Mundial de 1950 y en 2014. En ambas ocasiones su eliminación fue histórica. No dejó más que lágrimas en el país del carnaval.

Continue reading El Fracaso Olímpico de Brasil

Cuando Colombia jugaba con hambre

 



Instagram

La Selección Colombia de fútbol participará en Río de Janeiro en unos Juegos Olímpicos por primera vez desde 1992. A Barcelona ‘92 llegó como candidata a medalla. La escasa ambición y el comedor de la Villa Olímpica fueron los factores determinantes para caer eliminados en primera ronda.
Continue reading Cuando Colombia jugaba con hambre

Las frustraciones olímpicas del fútbol peruano


El 8 de agosto de 1936 la prensa española, el Mundo Deportivo de Barcelona en particular, escribía entre sorprendida y entusiasmada: “parece que Perú ha progresado mucho y puede casi ya codearse con los argentinos y uruguayos y por ello el pronóstico debe ser favorable”. Hacía referencia a la holgada victoria inca en primera ronda por 7-3 sobre un congelado equipo fines en los Juegos Olímpicos de Berlin, aquellos en los que Hitler demostraría al mundo la indudable superioridad de la raza aria.

Infortunadamente para el líder nazi, Alemania en fútbol no era lo que fue después y aunque ya se encontraban vendidas todas las entradas de la semifinal y final para ver el triunfo teutón, Alemania fue eliminada en segunda ronda por el equipo de Noruega.

Perú, en cambio, liderado por el ‘Lolo’ Fernández, quien aún hoy es considerado el máximo ídolo de Universitario, enfrentaría a la selección de Austria rumbo a las semifinales del torneo. Austria, por aquellos años, aún contaba con el gran Sindelar, aclamado por votación popular el mejor deportista austriaco del siglo XX.  Pero como las demás estrellas austriacas, Sindelar no jugó el torneo olímpico. El fútbol en las olimpiadas era en aquellos años un torneo amateur. Así como Italia llegó al torneo con un combinado de estudiantes, Austria también dejó fuera de competencia a los grandes componentes del Wünderteam.

Perú, por el contrario, presentó una gran nomina, ya que el torneo local aún era amateur. El caracter aficionado del torneo de fútbol no le quitaba interés en aquellos años. 35.000 espectadores presenciaron la remontada peruana ante Austria. Los centroeuropeos ganaban 2-0 hasta el minuto ’75 cuando llegó el descuento de Alcalde. Perú empató 6 minutos después y en tiempo extra logró imponerse gracias a dos goles adicionales de ‘Manguera” Villanueva y el ‘Lolo’Fernández.

Así que para el 10 de agosto, el diario Mundo Deportivo pronosticaba un partido muy igualado entre Polonia y Perú por las semifinales olímpicas. Daba, sin embargo, ligera ventaja a los polacos.  Pero tal partido nunca se jugó.

Los motivos han generado mil historias. Especialmente en el Perú, pero también avivadas por grandes literatos latinoamericanos. La historia que más caló en un principio fue que a los peruanos, como a Owen, Hitler ordenó sacarlos del torneo. Seguramente, pensarían en Perú, eran demasiado ‘cholos’ para los gustos arios del líder alemán.  Tal historia se mantuvo hasta prácticamente el año 2000 cuando en el mismo Perú, investigaciones serias concluyeron que Hitler no tuvo nada que ver. Quizás nunca se enteró de lo ‘cholos’ que eran o no eran los peruanos. El tema tuvo motivaciones más futboleras.

Aunque el debate siempre estará abierto, en el fondo fueron los actos violentos en el terreno de juego lo que llevaron a anular aquel partido. El Mundo Deportivo, en su crónica de los hechos afirma que la FIFA ordenó la repetición del partido a raíz de “una serie de incidentes (…) de los que fueron protagonistas jugadores y delegados peruanos además de algún sector del público, terminando con la expulsión de un delegado peruano que fue arrojado del terreno de juego a empellones”. El partido, ordenó la FIFA, debería repetirse el 10 de agosto. La versión moderna en el Perú sugiere que hinchas peruanos entraron y agredieron a jugadores y delegados del equipo rival. Algún diario inglés, seguramente exagerando, incluso habla de 1.000 hinchas peruanos. Habría que ver, eso sí, como llegaron en 1936 1.000 hinchas peruanos al estadio.

Los peruanos, felices por el triunfo, se negaron de plano a que el partido se repitiera. Llegado el momento del encuentro, la delegación peruana no se presentó. Los peruanos, en sus crónicas modernas hablan de una segunda reprogramación para el día 11 de agosto. Sobre este hecho, no encuentro nada. Si hubo, en cambio, solidaridad latinoamericana. Los delegados de Chile y Uruguay decidieron adherir a la protesta peruana dirigida a la FIFA. Además, la delegación peruana se retiró de los Juegos Olímpicos.

Sin embargo, Perú, preocupados porque su partida se tomase como una descortesía con Alemania aceptó, entre otras, jugar un partido amistoso contra el equipo alemán y otro contra Austria en Viena. No he encontrado referencias de estos partidos, pero considerando que las crónicas peruanas cifran la llegada de vuelta a Lima el 17 de septiembre de 1936, y dado que el viaje de ida tomó tres semanas es muy posible que tales partidos efectivamente se hayan jugado.

La pregunta que siempre quedará es por qué se negaron a jugar nuevamente los peruanos. Ellos afirman (de ahí las historias) que el árbitro los desfavoreció durante todo el partido. Pero sin jugar quedaron eliminados. Jugando, podrían haber rozado la gloria. Siempre es mejor jugar.

Un año de Gol y Fútbol

El 19 de marzo de 2012, hace un año, iniciamos la aventura de Gol y Fútbol. El objetivo era simple: hablar de fútbol, pero desde una perspectiva diferente. A lo largo del año desarrollamos historias, aplicamos números y pudimos compartir con los lectores. Hemos intentado, esperamos que con éxito, apartarnos de la coyuntura, del análisis del partido de “ayer” y enseñar y aprender del análisis de la historia y de los números del fútbol. El fútbol mueve masas, económicamente es importante y desde los viejos debates de si se busca espectáculo o resultado hemos partido para aprender más del deporte rey.

El camino comenzó reseñando aquel libro de Andrés Salcedo, El Día en que el Fútbol Murió: Triunfo y tragedia de un díos. Aquellos nos hizo caer en cuenta de la infinidad de grandes equipos que el tiempo termina demostrando que no lo eran: Grandes equipos de barro.

Nos enfocamos en un buen número de columnas en los grandes jugadores. Pusimos nuestro grano de arena para establecer quien es el mejor de todos los tiempos, debate interminable. Y como para muchos es el mejor, Pelé, por supuesto nos ha tomado bastante espacio. Primero, el debate de sus más de 1000 goles, seguido por los 75 que marcó en 1958 y que puso de moda Messi cuando estaba por superar aquel récord Müller. Récord, que por cierto, no vino sin discusión por la aparición del desconocido Chitalu.

Hablando de goleadores, Cristiano, Falcao y la competencia de estos con Messi nos han facilitado gran cantidad de material. Desde la dificultad de Cristiano por ser como es a la capacidad del portugués para hacer del Real Madrid el equipo de Cristiano y no de Mourinho. Pero también nos preocupamos del crédito colombiano por excelencia en el mundo del balón: Falcao. Fuimos los primeros en notar su aparente olvido por la prensa ibérica lo que nos llevó a recordar la historia de Hugo Sánchez quien por cierto marcó sus 38 goles (récord compartido con Zarra en el fútbol español hasta la aparición de Cristiano y Messi) de un sólo toque. Hablando de goleadores, medimos la eficacia de los mejores de hoy, el apoyo de sus equipos y comparamos a los de hoy con los mejores de siempre.

Hemos presentado las historias de otros cracks de ayer y de hoy. Como no recordar las excentricidades y la genialidad única del Mágico Gonzalez, la eficacia directa del gran Gabriel Omar Batistuta o el regate endemoniado de Garrincha. O las tristeza recientes de Kaká o Ronaldinho.

El fútbol da espacio para vincularlo con algunas áreas de las ciencias sociales, particularmente la economía. Hemos hablado de como valorar la felicidad en el fútbol y de como estadísticamente se puede demostrar que los árbitros no son completamente imparciales. También repasamos unos interesantes artículos donde se demuestra que las tandas de penales no son lo aleatorio que la mayoría pensamos que son, o que el fútbol no es más que un reflejo de la sociedad.

Las historias abundan en este, nuestro primer aniversario. Recordamos el origen de algunos apodos del Madrid, Barça o Atlético de Madrid. Vimos fútbol en 3D que no nos emocionó y también nos reímos de aquellos tiempos en que el fútbol por satélite sólo se podía ver durante 90 minutos exactos. Nos pusimos nostálgicos recordando que el fútbol de hoy es comandado por el dinero y, erradamente, creímos ver un gran equipo donde no lo había.

Tocamos el fútbol escoces con el fin del Old Firm, la tragedía que une en la historia al Alianza Lima con el Manchester United y el Torino, el fútbol italiano, el inglés y por supuesto el español donde nunca nos dejará de sorprender el fanatismo de su prensa deportiva. También estudiamos el fútbol colombiano. Desde su valor económico, a sus asistencias y el impacto del mismo sobre la televisión por suscripción. Nos preocupamos por el futuro incierto de un liga llena de equipos sin tradición, del impacto de despedir entrenadores, tanto a nivel de club como de selección. También aprovechamos la conyuntura para recordar esos grandes partidos de antaño entre el Real Madrid y Millonarios, lo enredado del traspaso de Di Stéfano al Real Madrid, los grandes narradores y comentaristas y la realidad estadística de la historia de la Selección Colombia. Precisamente, sobre la selección, nos interesamos por el viejo debate de la sede de la selección y su importancia comparada.

El año 2012 fue importante para Bogotá, pues Millonarios y Santa Fe ganaron sorpresivamente los dos torneos. Pero analizamos comparativamente el potencial de equipos grandes como Nacional o sorpresas como el Pasto. Compartimos la protesta de la afición por los altos precios de la boletería o las propuestas de devolver títulos.

El 2012 llegó con dos grandes torneos a los que le dedicamos atención especial. La Eurocopa nos recordó que Alemania es el gran favorito pero Italia siempre luce cuando llega precedida de escándalos. Pero el protagonista fue España que ya no tiene complejo de persecución y de la mando de dos grandes cracks logró el título, ya no como“la furia” sino como “la roja”. Hubo grandes partidos, con significativos antecedentes históricos. La amistosa rivalidad del España – Portugal, se combinó a la perfección en el verano con grandes clásicos como el Holanda – Alemania o el Italia – Alemania. Los números de la Eurocopa nos permitieron establecer la “viveza” del sur y la importancia de la posesión.

El segundo gran acontecimiento del año fueron los Juegos Olímpicos, con su historia única. El éxito de México no nos hace olvidar que Colombia hace mucho no es protagonista del torneo olímpico. Torneo cuya existencia, por cierto,  se puso el tela de juicio por la pronta eliminación de la selección española.

El fútbol suramericano y su historia nos mantuvo también muy ocupados. Como no recordar esos Argentina – Uruguay, el clásico por antonomasia del fútbol mundial o esa tarde en que Brasil nos hizo llorar y cambió para siempre la concepción del jogo bonito. Precisamente aquello nos llevó a pensar en cuál ha sido el mejor equipo de la historia, algunos de los cuales jugaron esa Copa Intercontinental que no sólo presenció fútbol bello sino alguno de los partidos más violentos de la historia.

Es nuestra intención seguir contando historias, como las de los vídeo juegos de fútbol, aquellas donde los grandes goleadores dejan de serlo o simplemente escandalizarnos porque pretenden vender a jugadores como Adu como el siguiente Pelé, pero acusan de no tener sangre a un jugador como Messi.

Esperamos y confiamos en que nos sigan leyendo. La historia del fútbol es interminable. Son demasiados años, demasiados países, demasiados “locos” como para pensar que nos quedaremos sin ideas. Aspiramos a seguir creciendo aquellos interesados en nuestras historias con el apoyo de nuestro mayor activo: los lectores.

 

México completa parte de un ciclo

México es campeón Olímpico de fútbol, un titulo importante sin lugar a dudas. Algunos dirán que es un torneo sub-23 con 3 refuerzos, pero sin lugar a dudas es un torneo interesante.  Esta claro que no alcanza el mismo nivel de importancia de los primeros olímpicos pero tampoco es un torneo mediocre. Es cierto que es un sub-23 y que es un excelente medidor del nivel de las selecciones.

Pero lo importante es que México por fin pudo ganar un torneo que sale de su jurisdicción. Hasta hoy todo se limitaba a copas conseguidas en la Concacaf donde siempre han sido amos y señores por múltiples razones y a una copa confederaciones en la que casualmente también se impusieron a Brasil. Pero completa parte de un ciclo porque por fin dan resultados esas selecciones juveniles, esas que han sido campeonas en categoría sub-17. Con o sin razón, la prensa mexicana ha reclamado de sus selecciones que sean protagonistas porque sienten que si en el nivel pre-juvenil fueron campeones, pues esto debe verse reflejado en otras categorías a medida que estos jugadores van evolucionando. Digo que con o sin razón porque si bien es cierto que es una generación que debe ser importante y que es bueno exigirle que gane, también hemos visto que esas categorías no terminan dando una buena muestra de la actualidad del fútbol, donde los mejores ejemplos son los equipos africanos que no han podido consolidarse a nivel de mayores. Varios jugadores de estas categorías terminan perdiéndose y no logran culminar sus ciclos en el profesionalismo y en otras latitudes en la misma generación vemos como mas adelante salen jugadores mas importantes. Son realmente categorías donde es difícil hacer un seguimiento adecuado a los jugadores porque no existe una cantidad de datos del pasado como para poder hacer una evaluación juiciosa. Estas categorías terminan funcionando mas como un filtro.

Pero volviendo a estos olímpicos, tienen un efecto interesante, el jugador mexicano sale fortalecido mentalmente con esa medalla de oro, y es un efecto general para todos los jugadores de este país, en especial por el rival que enfrentaron en la final, el amo y señor de los mundiales, el pentacampeón del mundo, al que se le sigue resistiendo la medalla de oro. Hay una buena combinación de jugadores que le permite a los mexicanos soñar con un mejor desempeño en los mundiales. Y si bien a veces parece folklórica y hasta exagerada la presión de los periodistas mexicanos hacia su selección, este triunfo les da la razón de cierta forma. Es en todo caso un proceso, es un buen comienzo, y desde mi perspectiva le quita la presión al jugador mexicano de ganar torneos importantes ante otras selecciones, pero sobre todo les fortalece la parte mental y la autoestima. Sin duda México mirara con otros ojos los próximos torneos y el mundo mirara con otros ojos a México. Pero ojo, solo es una parte del ciclo, aun falta para consolidar ese buen trabajo que hacen los mexicanos en las divisiones pre-juveniles, que sin duda con 2 títulos mundiales los pone sobre la mesa como potenciales protagonistas, pero que como dije, sin una buena planificación es un oasis, que lo digan los africanos expertos en esos oasis.

El éxito olímpico y las frustraciones del fútbol

La eliminación de España en el torneo olímpico de fútbol trajo consigo un debate inesperado. Impulsados por los desprevenidos comentarios de algunos deportistas de la propia delegación española, se cuestionó la presencia del fútbol en los Juegos Olímpicos. El argumento central era que al no venir los mejores era preferible que no viniera ninguno.

Hace unas semanas hablando sobre la historia del fútbol olímpico detallamos que hoy por hoy es esencialmente un campeonato mundial Sub-23 con el refuerzo de tres mayores. Como también anotamos aquí, la elección de los tres refuerzos pueden marcar la frontera entre el éxito y el fracaso. Pretender que a los olímpicos vayan los mejores es casi una utopía. Por una parte, deportivamente no es posible que las mejores selecciones del planeta compitan por un mundial de fútbol cada dos años. Eso acabaría con los torneos regionales (Eurocopa, Copa América y demás) pues no habría apenas espacio en el calendario para organizarlas. Por otra parte, la razón más poderosa es que la FIFA no va a compartir el inmenso negocio que es organizar un Mundial de Fútbol.

Pero implica esto que el fútbol debe irse? Desde la perspectiva de los Olímpicos, donde se congregan deportistas de todas las disciplinas y países para competir por la gloría olímpica, el fútbol debe estar presente. Es el deporte más practicado del planeta y como tal debe estar presente. Además, dada la edad de los jugadores, en el torneo están presentes, no sólo futuras estrellas, sino realidades como hoy lo es Neymar o hace cuatro años Messi.

En realidad el debate se origina en la frustración que produce en otros deportes minoritarios la incapacidad de conseguir recursos suficientes para poder ejercer la práctica deportiva en condiciones adecuadas. En una economía en crisis como la actual, el poco dinero que hay para el deporte, particularmente el de origen privado, se va para el que genere mayor rentabilidad. Y este, por supuesto es el fútbol.

En Colombia hay un debate, de fondo, similar. Por primera vez en la historia llega el país a 6 medallas en unos juegos olímpicos, 3 de plata, 3 de bronce, todas en deportes individuales. En medio de las celebraciones surgen las historias de heroicos deportistas campeones a pesar de las limitaciones. Casi todos de origen humilde han tocado la gloria en Londres. Casi inmediatamente surgen voces oportunistas clamando contra el fútbol. Por qué, se preguntan, gastamos en el fútbol, si las alegrías nos la dan otros deportes.

Todo esto es de mentalidad cortoplacista. El caso español es simple frustración de algunos que buscan culpas en el ‘Tío Rico’. En el caso colombiano se olvidan que estas celebraciones son cada cuatro años. Y que si bien el fútbol colombiano no gana con la frecuencia que se quisiera, las alegrías que genera se incrustan de manera más profunda que cualquier medalla que a la fecha se haya obtenido. Lo efímero de la celebración olímpica no opaca la celebración por la obtención de la Copa América hace ya más de una década, la Copa Libertadores de Nacional u Once Caldas o las ya lejanas clasificaciones a mundiales de fútbol. Incluso, a nivel regional, como comparar la magnifica presentación colombiana en los juegos olímpicos con la alegría que supuso para la afición del Medellín obtener una liga después de más de cuatro décadas o para la de Santa Fe después de más de tres?

Hay que apoyar esos deportes que dan gloria olímpica. Incluso debería potenciarse desde los estamentos oficiales. Pero la celebración olímpica no tiene que venir acompañada de ridículos ataques al fútbol simplemente porque no se es potencia mundial. El deporte está para generar alegría y, hoy por hoy, el único que genera esa alegría semanal es el fútbol.