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Chapecoense: Las campanadas de medianoche



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La Associação Chapecoense de Futebol o simplemente Chapecoense es una institución de fútbol que pocos fuera de Chapecó, Santa Catarina; más cerca de Bolivia que de cualquiera de las grandes urbes brasileñas, sabían de su existencia. En 2016, como en los cuentos de hadas,  gigantes suramericanos como San Lorenzo o Independiente se enteraron de su existencia. El 28 de noviembre de 2016, el Chapecoense, entra a la leyenda más triste del fútbol mundial. El avión que los transportaba a jugar la final de la Copa Sudamericana se estrelló cerca de Medellín. Fue entonces cuando, tristemente, todo el mundo supo de su existencia.

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Europa: La preocupante relación entre riqueza y títulos


El inicio de la nueva temporada en Europa tiene a todo el mundo futbolístico emocionado. El motivo es simple. En Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia juegan los mejores futbolistas del mundo.

Pero objetivamente, más allá de disfrutar del fútbol ¿cuál es la emoción cuando de antemano se sabe que ganará uno de los mismos? En Alemania, la incógnita está en saber si el Bayern Munich ganará, por primera vez en su historia 4 ligas seguidas. En Italia, ¿ganará la Juve el quinto trofeo en línea? En España, ¿Madrid o Barcelona? En Inglaterra, ¿superará el United su crisis y será rival de Chelsea y el City? En Francia, ¿logrará el PSG su cuarto trofeo en línea?

El fútbol, el europeo en particular, ha sufrido un proceso de concentración de recursos sin igual en los últimos 25 años por dos factores principales.

El primero tiene que ver con la denominada Ley Bosman. En 1995 el jugador belga Jean-Marc Bosman demandó ante la Corte Europea de Justicia (CEJ) al Club RFC Lieja. El contrato entre jugador y club había llegado a su fin. El Lieja le ofreció la renovación en unos términos inferiores a los que tenía Bosman hasta ese momento. El jugador no aceptó y comunicó su decisión de fichar por el US Dunkerque, entonces en la segunda división francesa. Pero el Lieja no lo autorizó a firmar por los franceses.

Los belgas  actuaban como era costumbre hasta ese momento. Los jugadores sin contrato podían cambiar de equipo entre dos países de la Unión Europea siempre y cuando se llegase a un acuerdo sobre el precio de la transferencia. La CEJ sentenció que esto era incompatible con el artículo 48 del Tratado de Roma relacionado con el libre movimiento de trabajadores en los países de la Unión. La CEJ fue más allá. El mismo artículo tampoco permitía que hubiese un límite al número de jugadores extranjeros siempre que fuesen comunitarios.

La sentencia cambió el fútbol para siempre. El flujo de jugadores africanos, latinoamericanos y hasta asiáticos con antepasados europeos no se hizo esperar. Los mayores recursos del fútbol europeo se dispararían además con la llegada de la Champions League, el nuevo formato de la tradicional Copa de Europa.

La idea de un torneo más lucrativo que reuniese sistemáticamente a los mejores clubes europeos (más allá del simple campeón como era la Copa de Europa) surgió a finales de los 80 por el entonces magnate del Milan, Silvio Berlusconi. En 1992 la UEFA inició el experimento al dividir en dos grupos de cuatro a los últimos 8 sobrevivientes de la Copa de Europa. La UEFA centralizó los contratos de televisión y la publicidad asociada tanto dentro como fuera de los estadios. La estrategia dio resultados y el dinero comenzó a fluir.

En consecuencia, a mediados de los 90 los equipos con presencia sistemática en la Champions League podían legalmente tener prácticamente cualquier jugador que deseasen sin importar su lugar de nacimiento y, además, tenían los recursos para ello. Los grandes equipos europeos, desde entonces, han reunido lo más selecto del fútbol mundial bien sea para su equipo titular o la suplencia. El dinero sigue fluyendo.

Al tiempo que los clubes más poderosos de Europa exprimen el talento de América Latina y África, también extraen lo mejor del resto de equipos europeos (sean o no de las cinco grandes ligas). La distancia entre los Real Madrid, Barcelona, Bayern, Manchester United o Juventus es cada vez mayor respecto a cualquier equipo de media tabla de las cinco grandes ligas y casi infinita respecto a equipos de otras ligas.

Esto es la teoría. Vale la pena preguntarse si el campeón de las cinco grandes ligas es, en realidad, siempre el mismo. Para ello tomamos todos los torneos disputados en Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia desde que comenzaron hasta la temporada 2014 – 2015. En el caso de Alemania se toma sólo la Bundesliga, es decir, desde la temporada 1963 – 1964.

El objetivo es establecer si, considerando únicamente al campeón, ha habido un proceso de concentración de los títulos a lo largo del tiempo. Para ello consideramos cinco períodos. Antes de 1950. Entre 1950 y 1969 cuando el fútbol superaba la posguerra y aún los grandes fichajes eran cosa de pocos. Entre 1970 y 1989, un período que se caracterizó por grandes equipos (destacaron: Ajax, Bayern Munich, Liverpool y Milan) al tiempo que se empañó por la violencia que llegó a causar tragedias tan dolorosas como la de Heysel.

El período de 1990 a 1999 es de transición. Si bien se implantó la Champions League, y llegaron los grandes contratos de televisión en los diferentes países, es apenas el inicio de un periodo donde, se presume, el dinero fluye hacia unos pocos. El Siglo XXI, el de la consolidación, es el último período.

El indicador que se construye se denomina en la literatura de organización industrial índice Herfindahl – Hirschman. En esencia, si un sólo equipo hubiese ganado el título en cualquiera de estos períodos, el índice sería de 1. Cuanto más cerca a 1 sea el indicador, más concentrada será la liga.

Concentración de títulos

 

Los resultados se muestran en la gráfica. La concentración en todos los países en el primer período es, históricamente, la más baja. Entonces el título estaba más disperso. En el período 2 destaca la concentración en España. Fue el Madrid de Di Stéfano. En los 20 años considerados el Madrid ganó 12 títulos. Barcelona apenas raspó 4, 3 el Atlético de Madrid y 1 el Athletic de Bilbao.

En Italia también hubo un salto de concentración en el período 2. La Juve, el Inter y el Milan ganaron todos los títulos excepto tres. En las tres ocasiones el subcampeón fue así mismo uno de estos tres equipos. La crisis del Milan en buena parte de este período, y sobretodo la del Inter llevaron a que la concentración se mantuviese. Cagliari, Verona, Lazio, Napoli y Torino tuvieron su oportunidad. En general la concentración en Italia está determinada por la crisis de uno de los 3 grandes. En los 90 el Inter no ganó ningún título. Se lo repartieron Juve y Milan, las migajas quedaron para Napoli y Sampdoria. En el Siglo XXI el Milan apenas ha ganado 2. Lazio y Roma 1. El resto Juve (6) e Inter (5).

En Alemania la concentración se dispara en el Siglo XXI. La razón es el Bayern Munich que ejerce hace décadas un grosero dominio sobre el fútbol alemán. El equipo bávaro prácticamente gana la mitad de los títulos por período: 9 en los 20 años del período 3 y 4 en los 10 del período 4. En los años 70 la alternancia con el Borussia Moechengladbach (que ganó 5 frente a los 9 del Bayern en el período 3) eleva la concentración. En el S. XXI el Bayern Munich ha ganado 10 ligas. Las migajas son para Borussia Dortmund (3 títulos), Bremen, Stuttgart y Wolfsburg.

Francia, históricamente el menos concentrado también ha presentado un importante crecimiento en el indicador. Si en los 90s dominó el Olympique de Marsella (ningún otro equipo ganó más de un título), en el siglo XXI correspondió al Lyon primero y al PSG después.

En España la década de los 90 fue (con la honrosa excepción de un título para el Atlético de Madrid) cosa de dos: Barcelona (6 títulos) y Real Madrid (3). La concentración reciente en España la camuflan los títulos de comienzo de siglo del Deportivo La Coruña y el Valencia (2).

Destaca, en el último período, el caso inglés. La concentración ha ido subiendo constantemente desde los años 70, hasta tal punto que en el S. XXI es la liga más concentrada entre las cinco grandes. Sólo 4 equipos han ganado la liga en lo corrido de siglo: Manchester United (8), Chelsea (4), Manchester City (2) y Arsenal (2).

El dinero, en Europa, es el que da títulos de liga. El trofeo más complicado por la regularidad que requiere. La legislación y el dinero se concentra en unos pocos que son los que ganan siempre. El fútbol, como espectáculo, sigue siendo apasionante. La variedad no llega porque otros tengan buenos jugadores. La variedad llega por la crisis, generalmente fruto del mal manejo, de uno de los grandes. Sin empezar la Champions, prácticamente con los dedos de una mano se puede anticipar que el campeón no saldrá de 2 equipos de España, 1 alemán, 1 italiano y quizás alguno inglés. ¿Será que el francés, tricampeón en su país, es la sorpresa?

Quizás valga la pena pensar en estrategias alternativas para que el dinero fluya a los demás equipos. Es triste, por ejemplo, que en la temporada 2014 – 2015 el público no haya podido disfrutar de jugadores como Cuadrado, Falcao, Pedro, Keylor Navas, Götze y tantos otros quienes pierden el tiempo sentados en banquillos dorados pero sin opciones de ejercer lo que los llevó allí precisamente.

 

 

 

 

Fútbol Profesional Colombiano: 60 años de atraso


El Chelsea, hoy tan poderoso, no siempre fue así. Hasta la llegada del magnate ruso Abramovich apenas si había ganado una liga inglesa: la de 1954-55. Ese triunfo, sin embargo, le permitió ser seleccionado para participar, como campeón inglés, en la primera edición de la Copa de Europa a celebrarse la temporada siguiente. En primera ronda debía enfrentarse al Djurgardens, el campeón sueco.

Aquel partido, sin embargo, nunca se llevó a cabo. Alan Hardaker, el Secretario de la Liga Inglesa, vetó la participación del Chelsea, bajo el precepto de primar el torneo doméstico.

Los dos años siguientes, 1956-57 y 1957-58, el campeón inglés fue el Manchester United.  Particular relevancia tuvo la intención de Hardaker de prohibir al equipo participar en Europa en 1958. Entre Matt Busby. legendario manager del equipo y Stanley Rous, presidente de la liga y futuro presidente de la FIFA, convencieron a Hardaker de permitir la participación del equipo en la Copa de Europa. Debían, sin embargo, regresar a tiempo para disputar su partido del torneo doméstico. De las carreras sólo queda el afán. Si bien no fue culpa de Hardaker, la prisas por volver a Inglaterra son parte de la historia del accidente que vivieron los rojos de Manchester en  Múnich.

Hoy, en Colombia, el Atlético Nacional de Medellín debe jugar el día 8 de mayo su partido de cuartos de final frente al Defensor Sporting de Uruguay. Debe además, disputar las semifinales del torneo colombiano ante el independiente Santa Fe.

El problema es de calendario. Santa Fe jugó el domingo 4 de mayo. El reglamento del torneo del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) dice que un equipo debe descansar al menos tres noches. Es decir, Santa Fe no puede jugar, por reglamento, hasta el día 7 de mayo, el miércoles. Es decir, Atlético Nacional tendrá que jugar dos partidos cruciales en un lapso de 24 horas. Evidentemente tendrá que hacerlo con dos nominas diferentes.

Previendo tales eventualidades, la Asamblea de la Dimayor invita a los equipos que participan en torneos internacionales a armar dos nominas. Solución excesivamente simplista y coyuntural.

En algunos círculos se culpa a Santa Fe por no colaborar. Pero los rojos de Bogotá tienen razón. No es un tema de reglamento, es un problema de descanso. Tres días es lo ideal y para ellos también el partido es de máxima importancia. Tampoco es culpa de Nacional. ¿Cómo culpar a un equipo por avanzar en el primer torneo continental?

Nacional, dicen, representa a Colombia. No debe perjudicarse al equipo. Aunque los hinchas de Millos, Cali o Junior no lo compartan, es cierto, representa a Colombia. Aunque sobretodo representa a sus hinchas que son quienes se alegrarán con el eventual triunfo.

La culpa es de la Dimayor, el ente rector del fútbol profesional colombiano. La culpa es, por tanto, de los propios equipos. Hoy es Nacional, ayer fue Santa Fe y mañana podría ser Millonarios.

El torneo doméstico no está coordinado con los de la Conmebol. Al final, en uno u otro los equipos se ven obligados a jugar con un equipo B. El fútbol suramericano, que debería competir con el europeo, al menos en calidad potencial, no se ayuda a sí mismo. Son estos detalles lo que le quita seriedad.

Dada la estructura de la Libertadores o incluso de la Suramericana, se entiende la dificultad para coordinar el torneo local con el torneo internacional. Es decir, Libertadores y Suramericana no se juegan en una o dos semanas como sucede en Europa. Son torneos regados semanalmente donde el espectador pierde el hilo de qué ronda o qué grupo se está disputando. Pero, en rondas finales; cuartos, semifinales y finales, simplemente porque hay menos equipos, el torneo doméstico debería ajustarse completamente al torneo continental. Es decir, ésta semana no debería haber fútbol en Colombia. Evidentemente no se sabía si habría o no representante colombiano, pero se debería trabajar con ese presupuesto.

Justifican, también, el cruce de fechas en el Mundial de Brasil y la obligación de cerrar los torneos a más tardar el 21 de mayo. Es cierto, pero el desbarajuste de fechas es de todos los años. Ello, nos lleva a lo que tanto hemos criticado acá: ese torneo semestral donde se premian las rachas en finales, no el trabajo de largo plazo. Pero eso es otra discusión.

Hoy día, por supuesto, el campeón inglés disputa sin ningún problema de fechas todos sus torneos, sea la Champions, la Liga o la FA Cup. En Colombia, casi sesenta años después de la fobia inglesa a disputar la supremacía europea con sus pares continentales, se sigue castigando, desde adentro, al campeón. Son sesenta años de retraso.

¿Qué los hace ricos? La composición de los ingresos


Hace unas semanas traía a colación el informe de Deloitte sobre los equipos más ricos del mundo. Desde la temporada 2004/2005 el equipo más rico del mundo ha sido el Real Madrid. Desde la 2008/2009 el Barcelona es el segundo equipo más rico. Los otros dos equipos destacados en esta clasificación son el Manchester United y el Bayern Munich.

El informe de Deloitte desagrega los ingresos de los equipos en tres componentes: taquilla, televisión y comercialización. La taquilla la definen como los ingresos directamente derivados de venta de entradas incluyendo venta de abonos e ingresos por socios. Los ingresos por televisión se refiere a lo que se genera por venta de derechos tanto en partidos domésticos como internacionales. Finalmente, la comercialización incluye el patrocinio y las ventas de productos alusivos al club. Cabe anotar que los ingresos en el estudio de Deloitte no incluye ni lo recaudado por transferencia de jugadores ni los recibido por impuestos a las ventas.

Los ingresos por taquilla, antaño principal fuente de ingresos de cualquier club, son actualmente el rubro menos importante. En promedio, para los 20 equipos incluidos cada temporada en el estudio de Deloitte, entre las temporadas 2004/2005 y 2012/2013 el rubro de taquilla representó el 24,7%. Los ingresos por televisión alcanzaron el 41,5% y el restante 33,8% correspondió a comercialización. Con el tiempo, sin embargo, la composición de los ingresos ha cambiado. En 2004/2005 el rubro de taquilla era el 28,4%, muy similar al de comercialización (31,2%) y menor al de televisión (40,4%). Casi una década después, en 2012/2013, la taquilla era 21,8% de los ingresos, la comercialización 41% y la televisión 37,2%.

Es decir, mientras el rubro de taquillas cayó un 6,6% y el de televisión un 3,2%, los ingresos por comercialización aumentaron un 9,8%.  Existe, tengo la sensación, la creencia generalizada de son los derechos de televisión lo que hacer ricos a los equipos. Desde luego ayudan, pero los números sugieren que es la capacidad de comercializar directamente la imagen del club la que ha marcado la pauta los últimos años.

La siguiente gráfica ilustra la evolución de los componentes de los ingresos de algunos de los equipos más ricos del mundo. Contrario a los resultados agregados, el Real Madrid y el Barcelona no se sustentan decididamente en el rubro de comercialización. En el caso del Madrid, es cierto, el rubro de comercialización en 2012/2013 es el más alto  (40,8%). Pero curiosamente fue más alto entre 2004/2005 y 2005/2006 cuando llegó a rondar el 44%. El efecto Beckham sin duda. Las cifras por este rubro cayeron con la salida del astro inglés y en algún momento, incluso, el rubro de comercialización apenas llegó a representar 34,7% (2008/2009). En 2012/2013, por primera vez desde la temporada 2006/2007 (todavía con Beckham en el equipo) el rubro de comercialización logra superar el de televisión.

En el caso del Barcelona el rubro de comercialización (33,5% en el período considerado) ha sido siempre inferior al de televisión (39,3%).

Composición de los ingresos de los clubes más ricos

La importancia de la televisión para el Madrid y el Barça se explica por la peculiar forma de distribuir los derechos televisivos entre ambos equipos. En 1996 los clubes obtuvieron el derecho a la negociación individual de sus derechos audiovisuales. En aquel momento aceptaron porque los ingresos por ese concepto se multiplicaron hasta por cinco. Pero la abundancia de dinero no llegó acompañada de una inversión racional de los recursos y se llegó a la situación en que los contratos de televisión eran la garantía de fichajes de futbolistas.  Con el tiempo los dueños de los derechos entendieron que el negocio no estaba en toda la liga, sino en aquellos equipos que generaran audiencia. En este rubro sobresalen por supuesto el Madrid y el Barça.  Así, en la temporada 2013/2014 ambos ingresarán por TV 150 millones de euros. Contrasta esto con los 48 que recibe el Valencia, los 42 el Atlético de Madrid o los 18 millones que reciben Almeria, Elche, Granada y Valladolid.

El Bayern Munich representa una aproximación diferente. Las taquillas en Alemania son particularmente bajas si se comparan con tras grandes ligas europeas. Es por el lado de la comercialización que el equipo bávaro logra competir de tú a tú con los grandes del continente (55% de sus ingresos provienen de este rubro).  El Bayern, claro está, cuenta con el decisivo apoyo de empresas alemanas de gran poder económico como Adidas y Audi. Entre otras es la mejor opción del Bayern porque los ingresos por televisión son los más igualados de Europa. Considerando variables de audiencia, clasificación y trayectoria en los últimos cuatro campeonatos el Bayern recibe no mucha más que sus principales rivales en la Bundesliga.

El Chelsea, por su parte, aunque ha hecho un esfuerzo por comercializar mejor la marca, recibe aún sus ingresos principalmente de la televisión (41% en 2012/2013).

Composición de los ingresos equipos más ricos

Los ingresos por televisión en Inglaterra están repartidos de forma más equitativa que en España. Allí el 50% de lo que ingresan se reparte de forma conjunta, el 25% en función de los partidos televisados (garantizando un mínimo de diez) y el resto en función de la clasificación. El United, rey del mercadeo, obtuvo en 2012/2013 el 42% de sus ingresos de ese rubro. Contrasta con el 29% que obtenía por comercialización en 2004/2005. El City, en las dos últimas temporadas, ha obtenido alrededor del 50% de sus ingresos por variables relacionadas con el área de comercialización. La taquilla, en el City, representa apenas el 14% de los ingresos.

La Juve, indica la gráfica, depende fuertemente de los derechos de televisión que, en Italia, comenzaron a venderse colectivamente en la temporada 2010/2011. El 40% de los derechos se reparte equitativamente, el 25% en función de la asistencia y el resto en función del tamaño de la ciudad y una serie de criterios deportivos. La taquilla es particularmente baja, aunque hay que recordar que por motivos extradeportivos, la poderosa Vecchia Signora tuvo que disputar la temporada 2006/2007 en la Serie B.

El Lyon, hoy opacado en Francia por la irrupción de las grandes fortunas de exóticos millonarios árabes y rusos, fue durante la última década un gran animador de la Champions League además de dominador de la Ligue 1. El principal rubro de ingresos es el de televisión. Allí el 50% se reparte equitativamente, un 25% en función de lo obtenido en el último torneo y el resto en función del rendimiento deportivo y de los partidos que se televisen.

En resumen, son ricos no por taquilla, son ricos porque logran comercializar su producto de manera óptima. Los grandes ingresos por televisión son significativos pues es reflejo de la capacidad de una liga de venderse a si misma. Pero actualmente es la comercialización directa del producto de cada club lo que marca las diferencias en los ingresos. Es, por supuesto, un problema circular. Las grandes empresas se asocian a los grandes clubes porque estos se ven mucho por televisión. La Premier Inglesa es en esto el maestro: Si Italia vendía hace un par de años los derechos de televisión de su fútbol al extranjero (léase Asia)  en 900 millones de euros y España en 700, los ingleses recibían por ese concepto 1.800 millones.

La Concentración de los Ingresos: La paradoja del Torpedo de Moscú


La consultora Deloitte cada año publica un listado de los veinte equipos con mayores ingresos en el mundo. La lista, como no, está compuesta exclusivamente por clubes europeos.  Los veinte equipos más poderosos en la temporada 2004/2005 tuvieron ingresos de 3.288,8 millones de euros.  La cifra, en la temporada 2012/2013 llegó a €5.393,1 millones. Es un muy respetable crecimiento promedio anual del 6,5%.

La cifra absoluta es notable. A modo de referencia, la primera línea del metro de Bogotá, de 29 kilómetros, costaría €1400 millones (sí se hace, claro).  El valor de mercado, como para sonreír un poco, de toda la primera división del Fútbol Profesional Colombiano en 2014 es de €175.600.000. Es poco más del 3% de los ingresos obtenidos por los gigantes europeos la temporada anterior.

Entre la temporada 2004/2005 y la 2012/2013 un total de 34 equipos diferentes han logrado ubicarse entre los 20 de mayores ingresos en el mundo. 10 equipos ingleses han estado en tan exclusiva lista. Algunos quizás inesperados como el West Ham United que ocupó la casilla 19 en la temporada 2005/2006. Acabar noveno en la EPL temporada fue suficiente para generar los ingresos que lo catapultaron a la lista de la élite del fútbol mundial.

Alemania e Italia han tenido 6 equipos en la lista. España 4 y Francia, con el reciente ingreso del Paris Saint Germain a acompañar a los dos Olympique, el de Lyon y el de Marsella, tres. Escocia (Rangers y Celtic) y Turquía (Fenerbahçe y Galatasaray) 2 y Portugal 1 (Benfica).

A pesar de la variedad, la realidad es que los primeros lugares de la lista están monopolizados. La siguiente gráfica ilustra la evolución de ingresos de los equipos que han permanecido las 10 temporadas entre los 20 primeros. Se adiciona, además, el Manchester City que aunque no estuvo en el listado de los 20 primeros en la temporada 2006/2007, es un actor importante en los últimos años.

Ingresos de los equipos de fútbol más ricos

Salvo en la temporada 2003/2004 cuando la lista la comandaba el Manchester United, el Real Madrid ha liderado sistemáticamente la lista. Cabe recordar que la primera etapa de Florentino Pérez  como Presidente del Real Madrid, el mago del mercadeo, inició en el 2000 y acabó abruptamente en 2006. Retornó en 2009. Las variables que explican la permanencia del Madrid en la cabeza la desarrollaremos en una entrega futura. Por ahora cabe destacar que a lo largo de las últimas 10 temporadas los ingresos del Madrid han sido tales que ha dejado detrás a prácticamente todos sus rivales. A todos excepto a su más acérrimo rival: El Barcelona. El equipo catalán venía de un oscuro período que coincidió con el cambio del milenio. Entre 1999 y 2004 no ganó ningún título. La sequía de títulos lo llevó a ser, como se refleja en la gráfica, un equipo de clase media.

Con los títulos llegó el dinero y el Barcelona comenzó un ascenso que se disparó con la llegada de Pep Guardiola. Su primera temporada como entrenador del primer equipo en 2008 coincide con el mayor incremento de ingresos del Barça en el período considerado: 18,5%. En aquella temporada por primera vez superó al Manchester United. Durante los años de Guardiola en la dirección técnica el Barcelona recortó significativamente la diferencia con el Real Madrid. La lucha que ambos tuvieron en los escenarios deportivos se trasladó al ámbito financiero. Son, con diferencia, los equipos de mayores ingresos en el planeta fútbol.

Pero Pep se fue, y por primera vez en la década los ingresos del Barcelona cayeron. Si bien es prácticamente despreciable, durante el primer año sin Pep; en 2012/2013 los ingresos cayeron 0,08% respecto a la temporada anterior. El Barça fue incapaz de alcanzar los €500 millones que el Madrid ya alcanzó en la temporada 2011/2012.

El Manchester United, por su parte, se ha visto incapaz de seguir la estela de los españoles. Si bien presenta aumentos en ingresos cercanos al 7% anual durante los últimos 4 años, no sólo ha sido incapaz de seguir el paso de los gigantes españoles sino que tuvo que ver como el Bayern Múnich de Jupp Heynckes lo rebasaba en 2012/2013.

La tendencia sugiere una concentración de los ingresos. El círculo rojo de la gráfica resalta que cuatro equipos se alejan (en ingresos) de sus rivales. Pareciera que la clase alta (R. Madrid, Barcelona, Bayern y Manchester United) se aleja cada vez más del resto de equipos.  En la gráfica no está el PSG ni el Borussia Dortmund, ambos entre los 10 equipos de mayores ingresos en la última temporada. Aunque el Borussia ha estado en el listado en 5 de los últimos 10 años, su presencia apenas ha sido continuada desde 2010/2011. En la última temporada, tras la Juventus, fue el equipo que tuvo un mayor crecimientos en sus ingresos (35,5%). El PSG, en cambio, se vino a estrenar en 2012/2013. Entró, eso sí,  pisando fuerte. Con cerca de €400 millones ocupa ese lugar de ‘nadie’ entre los equipos del círculo rojo -la clase alta- y la clase media.

La concentración de ingresos se  puede revisar mediante indicadores empleados para tal fin en la literatura económica. Uno, el denominado C4, refleja la participación de los ingresos de los cuatro equipos de mayor recaudo sobre el total de ingreso de los 20 equipos de la lista. Otro, el HHI (Hirschmann-Herfindahl Index) tiene una formula algo más compleja, pero oscila entre 0 y 10.000. 10.000 implicaría que un sólo equipo tiene todos los ingresos. Suele considerarse que la concentración es alta cuando el valor es mayor a 1.800, aunque aquí particularmente nos interesa la tendencia. La siguiente gráfica ilustra la evolución de la concentración de los ingresos.

Concentración ingreso de equipo de fútbol más ricos

La gráfica revela una tendencia a una mayor concentración entre la temporada 2004/2005 y (según el indicador que veamos) la 2011/2012. Los cuatro equipos con mayores ingresos concentraban en 2004/2005 el 30% del ingreso total generado por los 20 equipos en la lista de Deloitte.  Esto cifra llegó a alcanzar casi el 37%. Sin embargo, independientemente del indicador, en la temporada 2012/2013 la concentración cayó.  Las razones se encuentran en la gráfica 1. Además del ya tradicional empuje del Arsenal y el Chelsea, dos equipos han crecido notablemente en ingresos: El PSG y el Manchester City. Ambos ocuparon la quinta y sexta plaza en ingresos durante la última temporada.

Mi interpretación es que el crecimiento de estos equipos llenos de petrodólares en el corto plazo logrará reducir la concentración del ingreso. Sin embargo, eventualmente puede que los 4 grandes se conviertan en los 6 grandes.

En esencia, lo que se observa es que los grandes equipos europeos terminan acaparando no sólo el dinero, sino los grandes jugadores y por ende, los grandes títulos. Ser rico ya no garantiza nada. El Tottenham Hotspur, por ejemplo, no gana nada, pero permanece entre los 20 primeros de manera constante. Es una situación similar a la del Schalke 04 en Alemania o la Roma en Italia. Eventualmente un equipo diferente a los cuatro gana un gran título europeo, caso del Inter o el Chelsea (que en todo caso son bastante cercanos a la super élite) o el increíble Porto de José Mourinho en 2004.

Pero aún así, entre Barça, Bayern y Manchester United han ganado cinco de los últimos 10 títulos de la Champions league. Increíblemente el Madrid se ha quedado por fuera de la repartición del pastel en la última década. Además, los otros ganadores, por supuesto, no son menores en calidad: Milan, Chelsea, Inter o Liverpool. Es decir, a medida que los ingresos se concentran, a medida que los mejores jugadores se enrolan en los equipos ricos, a medida que el interés se enfoque en sólo 10 o 15 equipos, el fútbol mundial va a sufrir. Las ligas locales, no de sólo de América, Asia o África sufrirán. Tampoco hay interés por ver un Sevilla – Espanyol, Udinese – Fiorentina o un West Ham – Everton.

La historia ocurrida en Rusia al poco de caer el muro de Berlin corre el riesgo de repetirse y expandirse por todo el mundo. El Torpedo, un equipo secundario de Moscú, logró ingresar importantes cantidades de dinero por la venta de sus mejores jugadores a equipos occidentales. Los (pocos) hinchas que seguían fieles al equipo se reían de sus supuestos ídolos. Su fútbol era pobre, triste y desganado. Es que la situación era risible. Si bien las arcas del Torpedo estaban llenas, no tenían ninguna opción de contratar a un buen jugador ruso, porque todos los futbolistas aspiraban a irse a cualquier equipo del oeste. En consecuencia, el Torpedo terminó pagando salarios más altos que los de antes a cambio de jugadores mucho peores.

Sí eventualmente la UEFA o preferiblemente la FIFA no pone coto a la concentración de jugadores y, por ende, de ingresos, en unos pocos; se dará la paradoja de pagar grandes salarios relativos en el tercer mundo futbolístico a cambio de ‘disfrutar’ de jugadores de tercer nivel. ¿No será lo que ya sucede en varias ligas suramericanas? Risible

 

 

El Mérito de Alex Ferguson

El 6 de noviembre de 1986, procedente del Aberdeen escocés, llegó como manager del Manchester United, Alex Ferguson. Casi 27 años después anunció su retirada. Su legado es innegable. Fue 2 veces Campeón de Europa, 1 vez campeón Intercontinental, 1 vez campeón de la Copa Mundial de la Fifa, 2 veces campeón de la extinta Recopa (una de ellas con el Aberdeen), 13 campeón de liga en Inglaterra y así sucesivamente.




La retirada de un Sir del fútbol (en el sentido literal) ha puesto a toda la prensa mundial a hablar del histórico entrenador escocés. Hay, faltaría más, unanimidad sobre su importancia en la historia del fútbol inglés. Pero ¿cuáles son los méritos para que Ferguson entre a la historia del fútbol? Una respuesta evidente es que es el entrenador más ganador del fútbol. No podría confirmar que no haya habido en la historia del fútbol un entrenador más ganador que él. Pero 48 títulos en el fútbol de primer nivel le dan una aureola especial. La pregunta no pretende discutir los títulos que ganó, sería ridículo.

Chapman, mítico entrenador del Arsenal entró a la historia del fútbol al crear la WM. Rocco y Herrera perfeccionaron el catenaccio a partir de los lineamientos de Karl Rappan. Rinus Michels diseñó el fútbol total, Cruyff se basó en él y Sacchi lo perfeccionó. Estos son entrenadores que definitivamente cambiaron el panorama futbolístico del mundo.

A lo largo de cinco lustros difícil sería que Ferguson no hubiese ajustado su sistema táctico. Comenzó su carrera utilizando cuatro defensa, cuatro medios y dos delanteros. Un tradicional 4-4-2. El esquema se adaptó a 4-4-1-1 que terminaría siendo su esquema clásico. Con Queiroz de ayudante, Ferguson adaptó el esquema a un más moderno 4-2-3-1 e incluso un 4-3-3 cuando alrededor de Cristiano Ronaldo vasculaban Tevez y Rooney. Pero al final, Ferguson terminó como empezó, un tradicional 4-4-1-1 que fue como planteó el partido de Champions que perdió contra el Real Madrid en marzo del 2013.

Ferguson no pasará a la historia como un maestro de la táctica. Conocía el oficio, por supuesto, pero no fue un gran innovador ni estudioso del tema. Su mérito, considero, es haber logrado enlazar los ciclos descendientes de sus cracks con el comienzo de nuevos ciclos para mantener a su equipo en la cresta de la ola. En eso dicta cátedra.

La gráfica abajo presenta la evolución por posición final en la English Premier League desde la temporada 1985/86 (la anterior a la llegada del Sir) y la 2012/13. Es de sobra conocido que Ferguson tardó tres años en ganar su primer título. En Inglaterra, suerte para ellos, hay esa paciencia que en otras latitudes no hay. Recordemos, por ejemplo, que Chapman no ganó nada hasta su quinta temporada en el Arsenal.

Paciencia o no, a Ferguson estuvieron muy cerca de despedirlo. La temporada 1989/90 estuvo cerca de los puestos de descenso. Lo salvó la victoria de la FA Cup de 1990. Hubo necesidad de repetir el partido. 3-3 quedó el primero. En el segundo, un gol del marcador izquierdo Lee Martin en el minuto 59 cambió la historia para el escocés.

Después del título de la FA, aún pasarían tres años más sin ganar la liga. En 1993 logró para el United el primer triunfo en la liga desde 1967. Demasiados años para un equipo que ya se consideraba grande.

Manchester United con Sir Alex Ferguson

La gráfica ilustra los ciclos. La llegada de Cantona fue providencial. Despuntaba además un genio galés, Ryan Giggs. Su mayor apuesta llegó al comenzar la temporada 1995/96. Vendió a tres pilares del equipo que había ganado ya dos ligas y no vio la necesidad de reforzarse. De la cantera venía una generación única. Esa temporada, por cierto, fue aquella en la que Faustino Asprilla llegó al Newcastle a rematar una liga en la que llegaron a tener 12 puntos de ventaja sobre el United. Apenas quedaron segundos a cuatro puntos del Manchester.

Esa generación es la que entroniza y sostiene al United en la cima del mundo. Sin Cantona pero con los Fergie Fledglings gana la Champions de 1999 en aquel partido histórico contra el  Bayern de Múnich. Dos suplentes, Sheringham y Solskjær marcaron en el minuto 91 y 94 los goles que remontaban el 1-0 que hasta aquel momento hacía al Bayern campeón.

Las salidas de cracks como Beckham la sustituye con jugadores de categoría incontestable pero que no eran las estrellas más brillantes del firmamento futbolístico del momento. Incluso, el fichaje de Van Nistelroy se complicó de la manera más extraña Tras citar a una conferencia de prensa para anunciar su llegada a los diablos rojos, Van Nistelroy no pasó el examen médico. Al regresar a Holanda durante un entrenamiento se rompió el ligamento cruzado. Era el año 2000. Un año después, en el verano de 2001, el holandés por fin pudo completar su traspaso al Manchester.

Nótese que entre la temporada 2001/2002 y 2005/2006 apenas ganó un título de liga. Cinco años para un título de liga. Ferguson, con tiempo y paciencia estaba armando un equipo que habría de ser campeón de Europa y del Mundo en 2008. Ronaldo y Rooney que llegaron en aquellos años menos gloriosos fueron fundamentales en la vuelta a la cima del Manchester. Ese ciclo se acaba. Rooney ya no es el futuro del Manchester. Ferguson contrató a un joven mexicano, el Chicharrito Hernández y un par de años después a la estrella del Arsenal, Van Persie, para apuntalar un equipo que requería renovación.

En su discurso de despedida Ferguson agradeció explícitamente a Scholes, un jugador único como hemos demostrado aquí. Pero la carrera de Scholes y Ryan Giggs llega a su final.El mérito de Ferguson ha sido renovar continuamente el equipo sobre una base solida de jugadores que lo acompañaron por más de 20 años. No es el fin del Manchester, pero si requiere de una nueva generación de futbolistas insignias que acompañen a las estrellas del momento.

Quizás Ferguson entendió que ya no tenía fuerzas para comenzar un nuevo ciclo. Esa tarea se la deja a David Moyes.