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Europa: La preocupante relación entre riqueza y títulos


El inicio de la nueva temporada en Europa tiene a todo el mundo futbolístico emocionado. El motivo es simple. En Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia juegan los mejores futbolistas del mundo.

Pero objetivamente, más allá de disfrutar del fútbol ¿cuál es la emoción cuando de antemano se sabe que ganará uno de los mismos? En Alemania, la incógnita está en saber si el Bayern Munich ganará, por primera vez en su historia 4 ligas seguidas. En Italia, ¿ganará la Juve el quinto trofeo en línea? En España, ¿Madrid o Barcelona? En Inglaterra, ¿superará el United su crisis y será rival de Chelsea y el City? En Francia, ¿logrará el PSG su cuarto trofeo en línea?

El fútbol, el europeo en particular, ha sufrido un proceso de concentración de recursos sin igual en los últimos 25 años por dos factores principales.

El primero tiene que ver con la denominada Ley Bosman. En 1995 el jugador belga Jean-Marc Bosman demandó ante la Corte Europea de Justicia (CEJ) al Club RFC Lieja. El contrato entre jugador y club había llegado a su fin. El Lieja le ofreció la renovación en unos términos inferiores a los que tenía Bosman hasta ese momento. El jugador no aceptó y comunicó su decisión de fichar por el US Dunkerque, entonces en la segunda división francesa. Pero el Lieja no lo autorizó a firmar por los franceses.

Los belgas  actuaban como era costumbre hasta ese momento. Los jugadores sin contrato podían cambiar de equipo entre dos países de la Unión Europea siempre y cuando se llegase a un acuerdo sobre el precio de la transferencia. La CEJ sentenció que esto era incompatible con el artículo 48 del Tratado de Roma relacionado con el libre movimiento de trabajadores en los países de la Unión. La CEJ fue más allá. El mismo artículo tampoco permitía que hubiese un límite al número de jugadores extranjeros siempre que fuesen comunitarios.

La sentencia cambió el fútbol para siempre. El flujo de jugadores africanos, latinoamericanos y hasta asiáticos con antepasados europeos no se hizo esperar. Los mayores recursos del fútbol europeo se dispararían además con la llegada de la Champions League, el nuevo formato de la tradicional Copa de Europa.

La idea de un torneo más lucrativo que reuniese sistemáticamente a los mejores clubes europeos (más allá del simple campeón como era la Copa de Europa) surgió a finales de los 80 por el entonces magnate del Milan, Silvio Berlusconi. En 1992 la UEFA inició el experimento al dividir en dos grupos de cuatro a los últimos 8 sobrevivientes de la Copa de Europa. La UEFA centralizó los contratos de televisión y la publicidad asociada tanto dentro como fuera de los estadios. La estrategia dio resultados y el dinero comenzó a fluir.

En consecuencia, a mediados de los 90 los equipos con presencia sistemática en la Champions League podían legalmente tener prácticamente cualquier jugador que deseasen sin importar su lugar de nacimiento y, además, tenían los recursos para ello. Los grandes equipos europeos, desde entonces, han reunido lo más selecto del fútbol mundial bien sea para su equipo titular o la suplencia. El dinero sigue fluyendo.

Al tiempo que los clubes más poderosos de Europa exprimen el talento de América Latina y África, también extraen lo mejor del resto de equipos europeos (sean o no de las cinco grandes ligas). La distancia entre los Real Madrid, Barcelona, Bayern, Manchester United o Juventus es cada vez mayor respecto a cualquier equipo de media tabla de las cinco grandes ligas y casi infinita respecto a equipos de otras ligas.

Esto es la teoría. Vale la pena preguntarse si el campeón de las cinco grandes ligas es, en realidad, siempre el mismo. Para ello tomamos todos los torneos disputados en Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia desde que comenzaron hasta la temporada 2014 – 2015. En el caso de Alemania se toma sólo la Bundesliga, es decir, desde la temporada 1963 – 1964.

El objetivo es establecer si, considerando únicamente al campeón, ha habido un proceso de concentración de los títulos a lo largo del tiempo. Para ello consideramos cinco períodos. Antes de 1950. Entre 1950 y 1969 cuando el fútbol superaba la posguerra y aún los grandes fichajes eran cosa de pocos. Entre 1970 y 1989, un período que se caracterizó por grandes equipos (destacaron: Ajax, Bayern Munich, Liverpool y Milan) al tiempo que se empañó por la violencia que llegó a causar tragedias tan dolorosas como la de Heysel.

El período de 1990 a 1999 es de transición. Si bien se implantó la Champions League, y llegaron los grandes contratos de televisión en los diferentes países, es apenas el inicio de un periodo donde, se presume, el dinero fluye hacia unos pocos. El Siglo XXI, el de la consolidación, es el último período.

El indicador que se construye se denomina en la literatura de organización industrial índice Herfindahl – Hirschman. En esencia, si un sólo equipo hubiese ganado el título en cualquiera de estos períodos, el índice sería de 1. Cuanto más cerca a 1 sea el indicador, más concentrada será la liga.

Concentración de títulos

 

Los resultados se muestran en la gráfica. La concentración en todos los países en el primer período es, históricamente, la más baja. Entonces el título estaba más disperso. En el período 2 destaca la concentración en España. Fue el Madrid de Di Stéfano. En los 20 años considerados el Madrid ganó 12 títulos. Barcelona apenas raspó 4, 3 el Atlético de Madrid y 1 el Athletic de Bilbao.

En Italia también hubo un salto de concentración en el período 2. La Juve, el Inter y el Milan ganaron todos los títulos excepto tres. En las tres ocasiones el subcampeón fue así mismo uno de estos tres equipos. La crisis del Milan en buena parte de este período, y sobretodo la del Inter llevaron a que la concentración se mantuviese. Cagliari, Verona, Lazio, Napoli y Torino tuvieron su oportunidad. En general la concentración en Italia está determinada por la crisis de uno de los 3 grandes. En los 90 el Inter no ganó ningún título. Se lo repartieron Juve y Milan, las migajas quedaron para Napoli y Sampdoria. En el Siglo XXI el Milan apenas ha ganado 2. Lazio y Roma 1. El resto Juve (6) e Inter (5).

En Alemania la concentración se dispara en el Siglo XXI. La razón es el Bayern Munich que ejerce hace décadas un grosero dominio sobre el fútbol alemán. El equipo bávaro prácticamente gana la mitad de los títulos por período: 9 en los 20 años del período 3 y 4 en los 10 del período 4. En los años 70 la alternancia con el Borussia Moechengladbach (que ganó 5 frente a los 9 del Bayern en el período 3) eleva la concentración. En el S. XXI el Bayern Munich ha ganado 10 ligas. Las migajas son para Borussia Dortmund (3 títulos), Bremen, Stuttgart y Wolfsburg.

Francia, históricamente el menos concentrado también ha presentado un importante crecimiento en el indicador. Si en los 90s dominó el Olympique de Marsella (ningún otro equipo ganó más de un título), en el siglo XXI correspondió al Lyon primero y al PSG después.

En España la década de los 90 fue (con la honrosa excepción de un título para el Atlético de Madrid) cosa de dos: Barcelona (6 títulos) y Real Madrid (3). La concentración reciente en España la camuflan los títulos de comienzo de siglo del Deportivo La Coruña y el Valencia (2).

Destaca, en el último período, el caso inglés. La concentración ha ido subiendo constantemente desde los años 70, hasta tal punto que en el S. XXI es la liga más concentrada entre las cinco grandes. Sólo 4 equipos han ganado la liga en lo corrido de siglo: Manchester United (8), Chelsea (4), Manchester City (2) y Arsenal (2).

El dinero, en Europa, es el que da títulos de liga. El trofeo más complicado por la regularidad que requiere. La legislación y el dinero se concentra en unos pocos que son los que ganan siempre. El fútbol, como espectáculo, sigue siendo apasionante. La variedad no llega porque otros tengan buenos jugadores. La variedad llega por la crisis, generalmente fruto del mal manejo, de uno de los grandes. Sin empezar la Champions, prácticamente con los dedos de una mano se puede anticipar que el campeón no saldrá de 2 equipos de España, 1 alemán, 1 italiano y quizás alguno inglés. ¿Será que el francés, tricampeón en su país, es la sorpresa?

Quizás valga la pena pensar en estrategias alternativas para que el dinero fluya a los demás equipos. Es triste, por ejemplo, que en la temporada 2014 – 2015 el público no haya podido disfrutar de jugadores como Cuadrado, Falcao, Pedro, Keylor Navas, Götze y tantos otros quienes pierden el tiempo sentados en banquillos dorados pero sin opciones de ejercer lo que los llevó allí precisamente.

 

 

 

 

El Catenaccio

El catenaccio para siempre va a estar ligado a la idea de un sistema ultradefensivo practicado sobretodo en Italia. Esto, no deja de tener su lado de verdad. Pero el sistema en el que se basa el catenaccio se deriva de los logros que un austriaco obtuvo con la selección suiza. En 1947, Suiza, “colgada de los palos” derrotó 1 – 0 a Inglaterra. El culpable de tal éxito fue Karl Rappan. Nacido en Viena, implementó el sistema del “cerrojo” en la selección de Suiza con la cual obtuvo el mayor logró del fútbol helvético. Alcanzó los cuartos de final en el Mundial de 1954.

El sistema partía de reconocer las limitaciones del futbolista suizo, desconocedor de las tácticas contemporáneas (la WM en particular). Allí se seguía jugando el mismo  2 – 3 – 5 de antes de la guerra. Partiendo de un esquema con sólo dos defensa, Rappan retrocedió los dos medios abiertos formando así una defensa de cuatro. Puesto que no tenía sentido dejar un sólo futbolista en la mitad, decidió además retroceder a dos delanteros lo que llevó a un esquema de 4 -3 – 3. Dado que retrocedía a dos delanteros (jugadores de vocación ofensiva), sólo el medio centro cumplía un rol eminentemente defensivo. Esto implicaba que sobre él caía un gran peso físico. La mejor manera de lidiar con este problema fue echar todo el equipo hacia atrás. Dado que el equipo rival sólo tenía los tres delanteros de la WM, en defensa siempre sobraría un jugador. Este jugador que sobraba dio lugar a un defensa libre. Nacía así el líbero o el verouller como lo denominó la prensa helvética de la época. El sistema sería un éxito en Italia, particularmente en equipos chicos. No fue hasta que Helenio Herrera lo implementó en un equipo grande que el sistema se volvió paradigmático.

Catenaccio

Pero, aunque Herrera, personaje egocentrico como pocos, afirma que inventó el sistema, tampoco fue él quien lo popularizó en Italia. Su primer exponente fue Giuseppe ‘Gipo’ Viani, entrenador de la Salernitana, pequeño equipo de la B italiana que llegó, con este método a jugar en la Serie A en la temporada 1947/48. La idea central, como en el caso de Rappan es haber incorporado un líbero. Además, conscientemente  echaba el equipo para atrás para así atraer al rival y, cuando fuese posible, contra atacar a un enemigo con pocas fichas en defensa. No hay referencias de que haya sido directamente influido por Rappan, pero como él, el esquema de la Salernitana era uno donde un equipo menor podía competir de tú a tú con equipos más poderosos.

Su siguiente exponente fue Nereo Rocco, que ganaría dos Copas de Europa con el Milan en los años sesenta. Implementó el esquema en Triestina donde logró que un equipo modesto como aquel, quedara subcampeón de Italia en la temporada 1947/48. Posteriormente siguió desarrollando el esquema en el Padova hasta que fue llamado al Milan por ‘Gipo’ Viani a entrenar al Milan tras sufrir éste un ataque al corazón que limitó su capacidad para continuar con entrenador del cuadro rojinegro. Allí, en dos etapas, logró quedar campeón de Europa en 1963 y 1969. El Milan de Rocco, sin embargo, no practicó el catenaccio propiamente dicho. Cierto que exigió a sus jugadores correr, presionar y volver. Pero también es cierto que su jugador favorito, Gianni Rivera, el Bambino de Oro, no debía cumplir más que con meter o facilitar goles. Rocco armó un equipo goleador que ganó el calcio en la temporada 1961/62 marcando 22 goles más que la Roma, el segundo equipo más goleador. Esos logros, sin embargo, no borran el que el Milan de Rocco también tuviese esa fama negra que acompaño a los equipos que practicaron el catenaccio: Ganar por las buenas o por las malas. Se dice, por ejemplo, que enfrentando a Estudiantes de la Plata por la Copa Intercontinental, un partido brutal, Rocco ordenó a sus jugadores: “pateen todo lo que se mueva. Si es el balón, mejor”.

Pero el gran exponente del catenaccio fue, sin lugar a dudas, Helenio Herrera. La disciplina era la línea central de su método.El inglés Gerry Hitchens cuenta que cuando abandonó el Inter se sintió saliendo del ejército. En una ocasión, dice, Corso, Suárez y él se quedaron rezagados en los trotes a campo través con que ejercitaban el estado físico. Herrera ordenó al bus arrancar y ellos se vieron forzados a trotar los casi 10 kilómetros que los separaba de la sede del Inter.

El líbero del Inter era Picchi. La diferencia del catenaccio de Herrera con el de los demás fue que el marcador izquierdo, Facchetti subía constantemente por la banda izquierda. Era, como se ve en la Figura 4, una defensa de 4 más Facchetti que apoyaba o subía según las circunstancias. La defensa era, además, al hombre. Por la derecha, con mucho espacio atacaba Jair y en la mitad estaba Luis Suárez, la clave del Inter cuando de calidad se trataba. 

El objetivo, dice Herrera, no era defender, era recuperar el balón y atacar verticalmente llegando al arco contrario en no más de tres toques. Así el Inter ganó la Serie A en 1963, 1965 y 1966 además de las copas de Europa de 1964 y 1965. El Inter, además de la disciplina y la estrategia basó su éxitos en artimañas no tan santas como el doping o incluso la trampa. Del doping hablamos en otra entrada. De lo segundo el mejor ejemplo fueron las acusaciones de que el Inter había pagado las vacaciones del árbitro yugoslavo Tesaniç quién esa temporada había arbitrado el partido de semifinales contra el Borussia Dortmund.

El catenaccio, hoy día, se entiende cuando un equipo opta por defenderse a toda costa, generalmente ante un adversario a priori superior. Pero los dos conceptos básicos, marca generalizada al hombre y el líbero son historia. Además, nunca un equipo grande logró los éxitos del Inter basado en este sistema. Es pues, en su versión estricta, cosa del pasado.

 

Un año de Gol y Fútbol

El 19 de marzo de 2012, hace un año, iniciamos la aventura de Gol y Fútbol. El objetivo era simple: hablar de fútbol, pero desde una perspectiva diferente. A lo largo del año desarrollamos historias, aplicamos números y pudimos compartir con los lectores. Hemos intentado, esperamos que con éxito, apartarnos de la coyuntura, del análisis del partido de “ayer” y enseñar y aprender del análisis de la historia y de los números del fútbol. El fútbol mueve masas, económicamente es importante y desde los viejos debates de si se busca espectáculo o resultado hemos partido para aprender más del deporte rey.

El camino comenzó reseñando aquel libro de Andrés Salcedo, El Día en que el Fútbol Murió: Triunfo y tragedia de un díos. Aquellos nos hizo caer en cuenta de la infinidad de grandes equipos que el tiempo termina demostrando que no lo eran: Grandes equipos de barro.

Nos enfocamos en un buen número de columnas en los grandes jugadores. Pusimos nuestro grano de arena para establecer quien es el mejor de todos los tiempos, debate interminable. Y como para muchos es el mejor, Pelé, por supuesto nos ha tomado bastante espacio. Primero, el debate de sus más de 1000 goles, seguido por los 75 que marcó en 1958 y que puso de moda Messi cuando estaba por superar aquel récord Müller. Récord, que por cierto, no vino sin discusión por la aparición del desconocido Chitalu.

Hablando de goleadores, Cristiano, Falcao y la competencia de estos con Messi nos han facilitado gran cantidad de material. Desde la dificultad de Cristiano por ser como es a la capacidad del portugués para hacer del Real Madrid el equipo de Cristiano y no de Mourinho. Pero también nos preocupamos del crédito colombiano por excelencia en el mundo del balón: Falcao. Fuimos los primeros en notar su aparente olvido por la prensa ibérica lo que nos llevó a recordar la historia de Hugo Sánchez quien por cierto marcó sus 38 goles (récord compartido con Zarra en el fútbol español hasta la aparición de Cristiano y Messi) de un sólo toque. Hablando de goleadores, medimos la eficacia de los mejores de hoy, el apoyo de sus equipos y comparamos a los de hoy con los mejores de siempre.

Hemos presentado las historias de otros cracks de ayer y de hoy. Como no recordar las excentricidades y la genialidad única del Mágico Gonzalez, la eficacia directa del gran Gabriel Omar Batistuta o el regate endemoniado de Garrincha. O las tristeza recientes de Kaká o Ronaldinho.

El fútbol da espacio para vincularlo con algunas áreas de las ciencias sociales, particularmente la economía. Hemos hablado de como valorar la felicidad en el fútbol y de como estadísticamente se puede demostrar que los árbitros no son completamente imparciales. También repasamos unos interesantes artículos donde se demuestra que las tandas de penales no son lo aleatorio que la mayoría pensamos que son, o que el fútbol no es más que un reflejo de la sociedad.

Las historias abundan en este, nuestro primer aniversario. Recordamos el origen de algunos apodos del Madrid, Barça o Atlético de Madrid. Vimos fútbol en 3D que no nos emocionó y también nos reímos de aquellos tiempos en que el fútbol por satélite sólo se podía ver durante 90 minutos exactos. Nos pusimos nostálgicos recordando que el fútbol de hoy es comandado por el dinero y, erradamente, creímos ver un gran equipo donde no lo había.

Tocamos el fútbol escoces con el fin del Old Firm, la tragedía que une en la historia al Alianza Lima con el Manchester United y el Torino, el fútbol italiano, el inglés y por supuesto el español donde nunca nos dejará de sorprender el fanatismo de su prensa deportiva. También estudiamos el fútbol colombiano. Desde su valor económico, a sus asistencias y el impacto del mismo sobre la televisión por suscripción. Nos preocupamos por el futuro incierto de un liga llena de equipos sin tradición, del impacto de despedir entrenadores, tanto a nivel de club como de selección. También aprovechamos la conyuntura para recordar esos grandes partidos de antaño entre el Real Madrid y Millonarios, lo enredado del traspaso de Di Stéfano al Real Madrid, los grandes narradores y comentaristas y la realidad estadística de la historia de la Selección Colombia. Precisamente, sobre la selección, nos interesamos por el viejo debate de la sede de la selección y su importancia comparada.

El año 2012 fue importante para Bogotá, pues Millonarios y Santa Fe ganaron sorpresivamente los dos torneos. Pero analizamos comparativamente el potencial de equipos grandes como Nacional o sorpresas como el Pasto. Compartimos la protesta de la afición por los altos precios de la boletería o las propuestas de devolver títulos.

El 2012 llegó con dos grandes torneos a los que le dedicamos atención especial. La Eurocopa nos recordó que Alemania es el gran favorito pero Italia siempre luce cuando llega precedida de escándalos. Pero el protagonista fue España que ya no tiene complejo de persecución y de la mando de dos grandes cracks logró el título, ya no como“la furia” sino como “la roja”. Hubo grandes partidos, con significativos antecedentes históricos. La amistosa rivalidad del España – Portugal, se combinó a la perfección en el verano con grandes clásicos como el Holanda – Alemania o el Italia – Alemania. Los números de la Eurocopa nos permitieron establecer la “viveza” del sur y la importancia de la posesión.

El segundo gran acontecimiento del año fueron los Juegos Olímpicos, con su historia única. El éxito de México no nos hace olvidar que Colombia hace mucho no es protagonista del torneo olímpico. Torneo cuya existencia, por cierto,  se puso el tela de juicio por la pronta eliminación de la selección española.

El fútbol suramericano y su historia nos mantuvo también muy ocupados. Como no recordar esos Argentina – Uruguay, el clásico por antonomasia del fútbol mundial o esa tarde en que Brasil nos hizo llorar y cambió para siempre la concepción del jogo bonito. Precisamente aquello nos llevó a pensar en cuál ha sido el mejor equipo de la historia, algunos de los cuales jugaron esa Copa Intercontinental que no sólo presenció fútbol bello sino alguno de los partidos más violentos de la historia.

Es nuestra intención seguir contando historias, como las de los vídeo juegos de fútbol, aquellas donde los grandes goleadores dejan de serlo o simplemente escandalizarnos porque pretenden vender a jugadores como Adu como el siguiente Pelé, pero acusan de no tener sangre a un jugador como Messi.

Esperamos y confiamos en que nos sigan leyendo. La historia del fútbol es interminable. Son demasiados años, demasiados países, demasiados “locos” como para pensar que nos quedaremos sin ideas. Aspiramos a seguir creciendo aquellos interesados en nuestras historias con el apoyo de nuestro mayor activo: los lectores.

 

Técnicos, de Ineptos a Genios en una tarde.

Algunos dicen que la de arquero es la posición más desagradecida del fútbol, pero la verdad es que es un cuento que se ha echado tantas veces, que el arquero despierta la compasión y el entendimiento de compañeros, hinchas y hasta rivales. Pero la verdad es que la posición más desagradecida es la de técnico y acá aplica la famosa frase de que es mas fácil echar a uno que a once cuando un equipo va mal.

En todo caso la intención de esta columna no es la de analizar esa triste parte de esa posición sino la de ver como un técnico puede ser genio o inepto con una decisión.

En la final de la copa libertadores de América del 87, Gabriel Ochoa en el tiempo extra de ese partido contra Peñarol veía como Cabañas y Ampudia se iban expulsados y como Gareca no daba más. Razón por la cual decidió meter a Enrique Simón Esterilla, la explicación del medico Ochoa fue que los centrales de Peñarol se venían con todo y conocedor de la fortaleza en el juego aéreo de los uruguayos, decidió meter a Esterilla para que los contuviera y evitara que estos se fueran al ataque, el invento le funciono hasta el minuto 14 del segundo tiempo de reposición, el resto de la historia la conto Diego Aguirre. Las criticas al medico Ochoa no se hicieron esperar y muchos vieron la oportunidad para criticar su juego resultadista y defensivo con una de las mejores nominas del continente.

En la semifinal de la Champions League del 2010, el Barcelona enfrentaba en casa al Inter de Milan, Mourinho conocía las condiciones de Samuel Eto’o, de su velocidad y combatividad y por eso lo envio casi de marcador de punta para tapar la salida de los laterales del Barca, evitando que le abrieran la cancha. Mourinho estuvo a un gol de salir eliminado, paso raspando y terminó siendo campeón de esa Champions y como el técnico perfecto para neutralizar al Barcelona, una de las razones por las cuales Florentino Pérez pago lo que pago por el portugués y término dándole el poder que hoy ostenta.

Pep Guardiola ha pasado de ser genio a inepto en segundos, ha experimentado las dos caras de la moneda. Su mayor genialidad, sacar a Lionel Messi de la banda y ponerlo como falso nueve, dándole la libertad de jugar mas cerca de sus socios Xavi e Iniesta, los resultados no pueden ser mejores. Rikjard lo tenia en la banda donde el argentino rendía y deslumbraba, pero en su posición de falso nueve es sencillamente espectacular. Otra de sus genialidades consistió en poner a David Villa pegado a la banda derecha aprovechando la velocidad, el remate y el regate del guaje. Pero Pep también ha tenido sus momentos duros, como aquel día en el que con un partido enredado termino metiendo a Sergio Busquets como centro delantero, pareciera que había visto el video de la final del América contra Peñarol.

Y todo esto viene a colación porque a veces los técnicos ensayan y aciertan, otras veces fallan y esa delgada línea entre genialidad e ineptitud queda en evidencia. Es bueno que se arriesguen, es bueno que traten de sacar provecho de las cualidades de un jugador. Eso solo significa que conocen la materia prima que tienen y tratan de ubicar al jugador en posiciones y situaciones en las que puede rendir. Prefiero esos técnicos arriesgados a los que juegan a lo seguro y son rígidos en sus esquemas e igual terminan fracasando, a esos que sin mirar la materia prima con la que cuentan, ponen a los jugadores a hacer una tarea tan específica que termina por eliminar su creatividad y su potencial en pro del sistema. Y en realidad lo fácil debería ser ver para que es bueno un jugador y crear un sistema de juego que desarrolle y maximice su potencial, porque de eso se trata el fútbol, de crear, de generar un sistema de juego colectivo que se imponga sobre otro y en el que cada individuo aporte lo máximo.

Pekerman lo entiende, por ahora es genio, esperemos que tengamos madurez para no ser desagradecidos con alguien que nos esta mostrando que en el fútbol la creatividad si tiene espacio.

Kaká, de la más cara contratación al suplente más caro, una pesadilla que continua.

Mientras en Madrid se anuncia la contratación de Modrić, la pesadilla de Kaká continua. Es increíble la serie de eventos que se desencadeno desde su salida del Milán, tal vez como una muestra del castigo al despilfarro y la soberbia de ese verano.

Para el Milán no había mucho que pensar, un club acosado por las deudas y por varios escándalos recientes no podía decirle que no a 68.5 millones de Euros y así Florentino Pérez podía cumplir su deseo, después de que años atrás lo desechara del Sao Paulo, según dicen que porque el Madrid “no podía fichar jugadores con esos nombres”. Finalmente debió esperar y enfrentarse en la mesa de negociaciones con Adriano Galliani, la mano derecha de Berlusconi en el Milán, un tipo duro que sabe llorar para comprar jugadores a precios bajos y como en este caso, pudo salir de una de sus más preciadas joyas por una cifra exagerada para el mercado que solo podía ser superada días después con la compra de Cristiano Ronaldo. El Milán ya ha demostrado cuán importante es una buena oferta para ellos, si bien Galliani y Berlusconi tienen gran relación con los jugadores, a la hora de un buen negocio no lo piensan dos veces, que lo digan el mismo Kaká y Shevchenko. En ese sentido Galliani ha resultado bastante pragmático. Así pues el Madrid sumaba a sus filas los dos recientes balones de Oro, pero sobretodo, recuperaba para su medio campo la elegancia que había quedado vacía tras el retiro de Zidane, con esta llegada del brasileño.

Pero como decía, parecía que la pesadilla empezaba, el Madrid ganaba sin convencer plenamente, pero en la copa del Rey era humillado por el Alcorcón y en la Champions sus millones no le daban para superar los cuartos de final. Y por supuesto gran parte de la crítica recaía sobre Kaká quien había llegado para ser el conductor de este súper equipo. La liga también se fue de sus manos con una amarga humillación en el propio Bernabéu y con eso Kaká se fue a buscar consuelo con su selección Brasileña al mundial de Sur África, donde muchos dicen jugo contra las recomendaciones médicas y termino agravando una lesión que lo obligo a someterse a una operación de rodilla que lo mantuvo casi 8 meses fuera de las canchas.

Para entonces ya Mourinho era el técnico del Madrid y contaba con el regreso del brasileño, pero honestamente para los amantes del fútbol, que admiramos a Kaká por mucho tiempo, este ya nunca volvió a ser el mismo, a su lesión de rodilla se sumó una de isquiotibiales, molestia que según el mismo jugador cuenta, le impedía patear el balón a plenitud. Un jugador que se destacaba por su potencia, perdía precisamente este atributo. Kaká ha tratado de regresar, Mourinho ha tratado de darle la oportunidad, pero parece que el portugués pronto se cansó. El Madrid es un equipo que sufre la presión de la prensa mundial, de sus hinchas, por ello no es un equipo para darle oportunidades a nadie ni para esperar a ningún jugador, quien llega allí debe ganarse su puesto y demostrar porque llego. Y Kaká necesitaba un equipo que le pudiera esperar, que le tuviera paciencia a sus lesiones para que retomara su juego habitual, cosa que nunca paso. Primero fue la llegada de Ozil y del mismo Di María, y aunque por todos lados se decía que eran compatibles, las alineaciones de Mourinho demostraban lo contrario. Kaká se convirtió pues en uno de los más costosos suplentes, acostumbrado a ser la estrella del partido, paso a ver los partidos desde el banco, y afortunadamente su personalidad y forma de ser han ayudado a este jugador de quien todo puede decirse menos que tenga un mal comportamiento o sea indisciplinado. Ha aceptado su rol con bastante dignidad, sin salidas en falso y aguantando la crítica no solo de la prensa sino de los propios aficionados al Real Madrid.

Y ahora llega Modrić, un jugador polivalente, un jugador veloz y con manejo de balón,  ¿les suena? Como dice el dicho: Si tiene botas de bombero, casco de bombero y manguera, pues es bombero. Y si con Ozil, Di María, Khedira y demás jugadores, Kaká había perdido protagonismo, con Modrić difícilmente aparecerá. Realmente Kaká sigue en el Madrid por orgullo tanto del jugador como del club. El Madrid no está dispuesto a vender a un jugador por el que pago un dineral, en el precio que realmente costaría hoy, es más, muchos equipos ni siquiera podrían recibirlo cedido porque no están en la capacidad de pagar su sueldo. El Madrid quiere recuperar parte de su inversión, porque Kaká ha dado poco y ha costado mucho, su sueldo más los 68.5 millones de Euros pueden estar alrededor de 100 millones de Euros. Por su parte Kaká quiso demostrar que si tenía con que estar y triunfar en el Madrid y a ello se suma que jamás quiso bajar sus pretensiones para ir a un club donde si pudiera tener continuidad, donde si pudiera retomar su nivel.

Su presente para alguien de su prestigio es bastante triste, el Madrid claramente quiere salir de él y uno de los pocos que le quiere, que es el Milán, lo quiere cedido, no está dispuesto a pagar por él. El mensaje es casi diciéndole al Madrid que “para quitarle ese problema de encima” lo recibe, pero gratis y casi que le deben agradecer.

Modrić ocupa hoy las primeras planas, es el centro de atención y su costo hoy, 3 años después del arribo de Kaká, es de 30 millones de Euros. La noticia de Kaká ya no es portada, es una simple reseña interior, un negocio de aguante entre Galliani y Florentino.

Estos son los números de Kaká en un comparativo entre su carrera en el Milán y su carrera en el Madrid:

  Partidos Goles Asistencias

Goles por partido

Asistencias por partido

Milán

270

95

46

0.35

0.17

Madrid

92

24

28

0.26

0.30

 

Nunca fue un gran goleador, pero bajo su promedio de un gol cada 3 partidos a un gol cada cuatro partidos. Por su contra, su promedio de asistencias subió de una cada 6 partidos a una casi cada 3 partidos. Sus mejores números los firmo entre el 2006 y el 2008 cuando tuvo el mayor número de goles, cuando fue clave en el título de champions del Milán y cuando gano su balón de oro.

Esperemos que si no es al Milán, que vaya a un equipo donde tenga continuidad, donde pueda retomar algo del nivel que le conocimos, donde le veamos con regularidad y no con los destellos que vemos hoy en día. Es un jugador que está siendo tratado como ex-jugador y no lo merece.

La Lección Para Santa Fe

El titulo está fresco, la gente aún lo celebra, algunos aún no asimilan lo que han logrado ni como jugadores, ni como directivos e incluso ni como hinchas. Pero este torneo y este título han dejado una gran lección para Santa Fe y en especial para sus directivos.

Santa Fe tiene que aprender de este proceso que clase de equipo es, tiene que aprender lo que es un proceso realmente. El torneo colombiano ha demostrado claramente que el nivel es parejo, los campeones del año pasado no entraron en estos cuadrangulares y el recién ascendido Pasto llego a la final. El otro día me decía un amigo hincha del América, que ha visto a su equipo enfrentar a todos los del torneo de ascenso, que realmente el veía el nivel y sentía que en Colombia descendían los últimos porque así estaba diseñado el torneo, pero que después de tener que ver a esos equipos, el nivel era muy similar. Tal vez lo logrado por el Pasto así lo demuestra. Pero el mérito del Pasto también está en su trabajo serio y en la continuidad de los jugadores. Pero volviendo a Santa Fe, esta vez está claro que ese proceso dio frutos y es mérito de los directivos haber aguantado y haber sabido mezclar. Es mérito de los directivos creer en los técnicos y en los refuerzos que pidieron. Acá vale la pena recordar la columna de Jorge “Youtube y la contratacion de jugadores”, donde vemos que a veces se ficha más por nombres que por rendimiento. El mejor ejemplo de un jugador que se ficho por su rendimiento es Jonathan Copete, a quien Arturo Boyacá pidió porque lo conocía y porque sabía cuál era su potencial, lo había visto durante varios partidos, no en videos editados de Youtube. Y es claro el mérito tanto de los directivos como de Gutiérrez al haber dado la oportunidad a  Vargas, Acosta, Meza, Quiñonez, Roa, Torres, Salgado, Urrego, Rodas y en cierta medida a Otalvaro y Gómez.

Santa Fe tiene que aprender que proceso no es sinónimo de austeridad sino de trabajo a largo plazo con lo de la casa. Esos jugadores que llegaron de abajo y que sienten al equipo tienen un alto sentido de pertenencia y eso se notó en los videos que pueden verse de las concentraciones y por supuesto dentro del terreno de juego. Y ese proceso cuesta, pero si el trabajo es serio y consistente se obtienen resultados. Y lo difícil es mantener este proceso, en especial en un país como Colombia, donde como mencionaba en mi anterior columna “Lo que el dinero se llevó”, el sistema casi que nos ha obligado a ser vendedores, por eso cuesta mantener a un jugador en un nivel alto. Esta nómina de Santa Fe tiene potencial, pero dependerá de la capacidad del equipo para mantener a estos jugadores, en especial los jóvenes, y que no se apresure ni se desespere por el dinero. La visión a largo plazo es importante. Este grupo ya logro un cupo a la libertadores del 2013, mantenerlo no solo garantiza una continuidad en el proceso, sino un equipo más maduro para esa libertadores y seguramente la consolidación de varios de esos jugadores.

Ahora, el punto importante y claro es que al interior del equipo parece que se creyó en este modelo de club, pero también caló dentro de la hinchada. Antes el hincha veía proceso como una excusa para poner a cualquier jugador sin trabajo, sin condiciones y sin nombre y prefería apostarle al conocido en el medio porque ese atraía más gente al estadio. Hoy esa gente habla con orgullo de que su equipo termino el partido con 8 jugadores de la casa, el sentido de pertenencia es alto, es difícil de encontrar un momento mejor y sacarle provecho.

Por último, es importante retomar la frase de Guardiola un día en el que un periodista le pregunto qué porque los jugadores de la Masía eran mejores que los de las demás canteras, a lo que Guardiola contesto que no, que él no pensaba que fueran mejores, que jugadores buenos hay en todas partes, que no creía que en las inferiores del Madrid, Deportivo, Atlético, Athletic, Sevilla o Valencia no hubiera jugadores igual de buenos, la diferencia para Guardiola es que allí en el Barcelona los ponían. Y eso paso en Santa Fe, quiero creer que la razón fue la misma, la de darles la oportunidad, y el resultado es clarísimo. El ascenso en el nivel de esos jugadores de la casa es abismal, y se han formado como ganadores gracias a este título, lo cual sube su auto estima y su convencimiento.

Santa Fe entendió su estilo de juego, ahora debe entender que estilo de equipo es, y aquí quiero hacer referencia al libro Soccernomics, donde hablan de la forma en que algunos equipos identifican su forma de ser y de contratar. El Barcelona le apuesta a su cantera gracias al sentido de pertenencia de los Catalanes. El Madrid le apuesta a las estrellas, a jugadores ya formados y con alto prestigio. El Milán gracias a un avanzado departamento médico opta por fichar jugadores veteranos y mantener jugadores que por su estado físico son longevos. El Porto sabe comprar en mercados latino americanos y vende muy bien dentro de Europa. En fin, ningún estilo es mejor que el otro, pero lo importante es entender uno y que sea consistente. Santa Fe tiene una excelente oportunidad de consolidar ese estilo que parece comulgar con el deseo de la hinchada. Esperemos que sus directivos entiendan el valor de este proceso y que todo esto no haya sido un oasis sino una semilla a futuro.