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Exceso de democracia en el balón de oro



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En los últimos años el balón de oro con el que la FIFA y la Revista France Football premiaban al mejor futbolista de la temporada se convirtió en centro de atención del circo futbolístico mundial. El mecanismo de votación de la FIFA, un país, un voto (uno de periodista, uno del capitán de la selección y uno del seleccionador nacional), deja la elección al poder mediático de quienes lo ostentan. Así, el entusiasmo inicial de unificar el premio al mejor jugador, poco a poco degeneró en ridiculez. Se tocó fondo con el “insulto” de Cristiano Ronaldo “ a Xavi por no haber recibido un balón de oro. Él, sacó pecho, tiene 3.

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El rendimiento de Iniesta


Debatía en días pasados con lectores de gol y fútbol sobre el bajo desempeño relativo de Iniesta en los últimos meses. Yo, iniestista declarado, defendía a Iniesta. Como ya he anotado, más allá de decadencias o no, es el mejor futbolista que haya nacido en España. Pero para darle algo de cifras al debate, decidí armar una entrada sobre la evolución del rendimiento del de Fuentealbilla al estilo de la que armé para Xavi no hace mucho.

El desempeño de Iniesta lo mido a partir de tres indicadores: goles, asistencias y disparos al arco. Los resultados se presentan en la siguiente gráfica:

Iniesta y la evolución de eventos por partido

Iniesta, recordemos, es un jugador al que le costó arrancar. Hizo lo que otros, como Thiago por ejemplo, se negaron a hacer: tener paciencia. Era un gran jugador, pero con mucha gente por delante, Xavi el primero. Pero Guardiola los juntó, y con Messi adelante fueron la base de uno de los mejores equipos de fútbol de todos los tiempos.

El tiempo ha ido retirando a Xavi. Pero quedan Iniesta y Messi. Sobre el argentino, no sin cierta mala leche, dice el editorial de Diario As que le corresponde ‘tirar del carro‘. Algo así como que demuestre si de verdad es tan bueno como dicen los de allá.  Aquí sabemos que los mejores de la historia lo son por unos pocos años que iluminan el fútbol. Mucho discutimos de eso en el libro de Números Redondos. Y Messi, ya está en ese Olimpo de los grandes genios de la historia.

Iniesta, sin duda, es inolvidable para el fútbol español. No sólo por sus destacadas actuaciones en el Barça (gol al Chelsea en el último minuto). También, y sobretodo, por ese gol. El que le marcó a Holanda.

Pero la gráfica muestra que el mejor Iniesta se alcanzó, como Xavi, en el Mundial del 2010. Eso nos plantea una hipótesis sobre la que en un futuro vale la pena indagar: el mundial se gana cuando los jugadores están en el pico de su rendimiento.

Ahora, como toda gráfica tiene más de una interpretación, se podría argumentar que además del evidente declive de Iniesta respecto al fútbol que mostró en sus mejores años, también tiene que ver con que la posición de Iniesta ha cambiado. La caída, nótese, es en los últimos dos años, cuando el Barça ha basculado de ser un equipo de preponderancia del centro del campo a tener su centro gravitacional más arriba. Iniesta, en la actual temporada debe cubrir las espaldas de Messi, Neymar y Suárez. Dado el indicador que estamos usando (goles, asistencias y disparos a puerta), es posible que lo que capte la gráfica sea -al menos en parte- ese cambio.

El debate no lo cierra la gráfica. Sigue abierto. Tambien queda abierto sobre el rol de Xavi en el fútbol de Iniesta (y Messi). A la larga fueron complementos perfectos. Quizás, si como llegó a plantearse, Xavi se hubiese ido al Italia, nunca hubiesemos conocido ese fútbol excelso con el que terminó haciendo historia. Por ahora, muchos ven en Isco al sucesor de Iniesta. Un buen futbolista el del Madrid. Pero yo no puedo dejar de acordarme de aquel presidente de Millonarios que tras un partido aceptable de un tal Yber Asprilla llegó a afirmar que era el nuevo Willington Ortíz. El fútbol no es tan fácil.

Xavi: apogeo y declive de un crack


Xavi, la leyenda del Barcelona y la selección española, alcanzó su partido número 750 con la camiseta del Fútbol Club Barcelona cuando entró a jugar alrededor de media hora en el partido que el equipo catalán derrotó al Eibar 0-2.

Nacido el 25 de enero de 1980, con 35 años ya no forma parte de la selección española ni es titular indiscutible en el Barca. Pero el fútbol lo recordará como el motor que dio vida al que para muchos es unos de los mejores equipos de fútbol de la historia. Junto a Iniesta formaron una de las mejores parejas de la historia del deporte rey.

Xavi estuvo a punto de irse del Barça en el verano del 2014. Al final Luis Enrique lo convención de seguir a pesar de ser claro en que su rol sería secundario. La longevidad de Xavi en el mismo club lo hace ideal para estudiar como evoluciona un jugador a lo largo de su carrera. ¿Cuándo fue el pico de rendimiento? ¿Futbolísticamente hablando tenía sentido que Xavi siguiera en un equipo con las exigencias y el nivel del Barcelona?

La siguiente gráfica, utilizando datos disponibles de goles, asistencias y disparos al arco en espndeportes.com, muestra la evolución de la suma de tales eventos a lo largo de la carrera de Xavi. La gráfica está suavizada mediante una regresión polinomial ponderada localmente. Es decir, gracias a la gran cantidad de partidos que ha disputado Xavi, es posible generar una serie suavizada que permite evaluar la evolución de su juego a través de los años.

Los datos, como suele ocurrir con tanta frecuencia, no son perfectos. En este caso no son más que una muestra, porque el papel de Xavi, como catalizador del juego no puede resumirse en su totalidad en apenas tres indicadores: goles, asistencias y disparos a puerta. Pero es una proxy válida de la evolución del juego de Xavi y su influencia en el equipo.

Xavi Hernández
Xavi Hernández

 

 

Xavi, cabe recordar, estuvo a punto de irse al Milan. Con 19 años recibió una suculenta oferta del equipo italiano. Además del exceso de ceros en el cheque (casi 10 veces más de lo que ganaba en el Barça), le ofrecían un contrato de 5 años, vivienda de lujo con cuatro sirvientes, la posibilidad de que el papá entrenase un equipo de las categorías inferiores  y los billetes de avión a Barcelona que necesitara. Adriano Galliani, administrador delegado del por entonces todavía poderoso equipo italiano, convenció al papá de Xavi de firmar con ellos cuándo este  venía de ganar el Mundial Sub -20 en Nigeria. Era, como se observa en la gráfica, una apuesta de futuro que además contaba con la garantía del entrenador del equipo italiano. Zaccheroni lo quería de titular, haciendo doble pivote con Albertini.

La reunión familiar en la que se tomó la decisión fue tensa. Todos apostaban por el Milan. Pero la mamá de Xavi creía que triunfaría en el Barça. Una apuesta muy fuerte. Xavi sólo había jugado 15 partidos con el equipo profesional. El titular era Guardiola, aún en los mejores años de su carrera. El camino a Italia al final lo frenó la señora madre de Xavi: “Si se va, yo me divorcio”. Prevaleció la terquedad de la mamá y Xavi se quedó en Barcelona.

La gráfica muestra ese difícil comienzo de Xavi. No fue hasta los 25 años que comienza a tener peso cuantitativo en el equipo catalán. Luego llegó la Eurocopa del 2008, la de Luis Aragonés. Allí fue nombrado mejor jugador del torneo. Entonces ya fue reconocido como figura y referencia mundial. Su apogeo fue en el Mundial de Sur África en 2010. Con 30 años, como muestra la gráfica, contribuyó decisivamente a hacer de España el mejor equipo del mundo.

Cuando se alcanza el cenit, comienza el declive. El de Xavi comenzó después del mundial pero ello no fue óbice para que aún brillara con fuerza en la Eurocopa del 2012. Ya no era el mismo. Tras la semifinal ante Portugal, confesó que “que, a ser posible, le gustaría ser más trascendente en el juego de España”. La final ante Italia fue un recital del crack catalán que participó decisivamente en los tres primeros goles de los cuatro que aquel día encajaron los italianos.

Hoy, con 35 años, los números de Xavi son similares a los que tenía cuando tenía 26. Por eso no lo dejaron ir. No mueve el equipo con constancia, pero sigue siendo un jugador muy relevante.

Desde un punto de vista general, la evolución del juego de Xavi contrasta con la creencia popular que dice que el pico de un jugador es a los 25 años. El pico de Xavi fue tardio. Llegó a los 30, tarde. Afortunados los que lo vimos.

 

 

 

Derrota en 45, Victoria a los 90. Remontadas en los mundiales de fútbol


La historia del fútbol está llena de remontadas, algunas de las cuales son épicas. Famoso es el caso de Portugal y Corea del Norte en cuartos de final de Inglaterra 1966. El 3-0 a favor de los asiáticos terminó en un espectacular 5 -3 a favor de Portugal.  En 1962, el mejor portero del siglo XX paral Federación de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS), el único que ha sido balón de oro, recibió tres goles de la debutante Colombia en apenas 13 minutos. El 4-1 con el que la Unión Soviética, entonces Campeón de Europa, derrotaba cómodamente a los sudamericanos, terminó en un 4-4 que pudo ser 4-5 de no ser por los felinos reflejos de Lev Yashin.

Pero venir de abajo y salir airoso no es tarea fácil. En los 772 partidos que se han jugado en los mundiales de fútbol, únicamente en 34 ha logrado la victoria el equipo que perdía en el primer tiempo. Nunca un equipo que perdía por dos goles al finalizar los primeros 45 minutos ha logrado remontar en un Mundial de Fútbol.

La primera remontada, eso sí, es histórica. Corresponde a la primera final de la Copa del Mundo. Argentina vencía a Uruguay 2-1 al finalizar el primer tiempo. En el segundo, Uruguay anotó tres goles y se proclamó Campeón del Mundo.

En 1934, en partido de primer ronda, Alemania logró la mayor diferencia de goles tras ir perdiendo el primer tiempo. El 1-2 con que perdía ante Bélgica al finalizar el primer tiempo se convirtió en el minuto 90 en un 5-2 gracias a los tres goles de Conen. Ésta ha sido la única vez que un equipo logró ganar por tres goles tras finalizar en déficit el primer tiempo.

Los hay expertos en remontar. Brasil, no es sorpresa, lidera la clasificación. Hasta en 6 oportunidades ha logrado revertir el resultado adverso del primer tiempo. En dos ocasiones lo hizo en 1938. Tras empatar en cuartos de final 1-1 frente a Checoslovaquia,  debió jugar partido de desempate. Perdía 2-1 el primer tiempo, pero en 5 minutos (entre el minuto 57 y el 62) Leónidas y Roberto daban a Brasil la oportunidad de jugar su primera semifinal en un mundial de fútbol. En aquel mismo torneo, tras el `descanso’  que inexplicablemente le dieron los brasileros a Leónidas en las semifinal frente a Italia, el Gigante Sudamericano debió conformarse con el tercer puesto que logró al derrotar a Suecia 4-2. El primer tiempo lo perdía 1-2.

La última vez que Brasil remontó fue rumbo a su quinta corona en 2002. Turquía vencía en el debut de ambos en aquel torneo a los favoritos sudamericanos. Al final el gol de Hasan Şaş fue insuficiente ante los tantos de Ronaldo y Rivaldo.

Los grandes, en general, son los más propensos a recuperarse en el segundo tiempo. España ha logrado remontar cuatro veces (en ’50 ante USA, ’66 ante Suiza, ’02 ante Paraguay y ’06 ante Tunez), Alemania tres (’34, ’70 y ’74), Holanda tres (en ’78, ’94 y ’10) y Uruguay otras tres (’30, ’50 y ’62, esta última ante Colombia).

Es decir, en 84 años únicamente en 4,4% de los partidos disputados el equipo que perdía el primer tiempo logró recuperarse y ganar el partido. Es tan complejo hacerlo que en Suiza 1954 y en México 1986 ningún equipo fue capaz de remontar la desventaja del primer tiempo. En los tres últimos mundiales, los que se han disputado en el siglo XXI, apenas en 8 ocasiones logró celebrar aquel que perdía el partido al finalizar los primeros 45 minutos.

Para el lector curioso quede anotado que empatar tras ir perdiendo el primer tiempo tampoco es fácil. En 50 ocasiones el equipo que perdía logró empatar el marcador.

La conclusión es directa. Remontar es extremadamente difícil.  La ventaja en los mundiales paga. En 256 partidos (uno de cada tres partidos jugados en los mundiales de fútbol) el equipo que iba en ventaja el primer tiempo logró salir airoso al final del partido. A apretar pues en los primeros 45 minutos.

El Marcador más Frecuente de los Mundiales de Fútbol


Los goles, ya lo estudiamos hace unas semanas, son raros. Eso diferencia al fútbol de otros deportes. En baloncesto, béisbol o incluso hockey sobre hielo las anotaciones son más frecuentes que en el fútbol.



Siendo una rareza no extraña que el resultado más común en el mundo del fútbol sea el 1-1. Lo es según The Numbers Game para  la EPL, la Bundesliga, la Liga Española y el Calcio. También lo es, lo mostramos, para Colombia. En estas ligas el rol del local y el visitante es claro. Es decir, el 1-1 es el resultado más común porque no es lo mismo un 1-0 (victoria de local) que un 0-1 (victoria del visitante).

En los mundiales de fútbol, sin embargo, salvo uno de los participantes, el rol de local y de visitante es más difuso. En una entrada posterior analizaremos la ventaja que puede haber entre jugar o no en el continente de origen, es decir, de ‘local’. Por ahora centrémonos en revisar cuál es el resultado más frecuente en la historia de los mundiales. La siguiente gráfica ilustra los resultados utilizando todos los partidos jugados entre Uruguay 1930 y Sur África 2010.

Frecuencia de los marcadores en los mundiales de fútbol

 

El resultado más común no es el 1-1. El marcador más frecuente es la victoria por la mínima (18,8% de los partidos). El 1-1 apenas es el cuarto resultado más común (9,8%). Quizás por ello el primer 1-1 no se dio hasta el famoso partido entre Italia y España, ya en Italia 1934, el segundo mundial de la historia. En el primer mundial, el de Uruguay 1930, en cambio ya el 1-0 fue el resultado más común.

La victoria por 2-1 (14,5%) y 2-0 (11%) son, después del 1-0, el resultado más frecuente en la historia de los mundiales. El 0-0, ese marcador triste que suele ser indició de un partido feo, es el cuarto resultado más común. El primer empate sin goles no se registró hasta el 11 de junio de 1958. Curioso, aquel partido enfrentó a dos de los equipos que históricamente se han caracterizado por la poca tacañería en su juego: Inglaterra y Brasil.

Las resultados menos frecuentes son, por supuesto, los más abundantes en goles. El que más recuerdo es el 10-1 que Hungría le endosó a El Salvador en 1982. Aquel día jugó el ‘Mágico’ Gonzalez. Pero ni él, con su infinita calidad, pudo evitar el mayor desastre de los mundiales.

El 8-3 corresponde a la goleada que Hungría, la inolvidable selección liderada por Puskas endosó a la República Federal Alemana en la primera ronda del Mundial de Suiza 1954. La historia sugiere que el equipo germano prefería perder ese partido. La derrota frente a Hungría obligó a los germanos a jugar un partido de desempate frente a Turquía. El marcador también es único en la historia de los mundiales: 7-2 en contra de la selección otomana. La predicción del ‘Zorro” Herberger, entrenador teutón, se cumplía a la perfección. Perder con Hungría mandaba a los ‘magiares’ a luchar en cuartos y semifinales contra dos potencias suramericanas: Brasil y Uruguay.

Alemania, mientras tanto, tendría que enfrentarse en semifinales al vencedor del partido de cuartos de final entre Austria y Suiza. En aquel partido Austria destrozó el cerrojo que Karl Rappan, precursor del catenaccio, había impuesto en la selección Suiza: 7-5 ganó el equipo centroeuropeo. Famosa es la anécdota del ‘Zorro” Herberger quien argumentó que “si Suiza le marcó cinco a los austriacos, nosotros tenemos que marcarles seis”. Cumplió. Alemania ganó la semifinal de aquel torneo 6-1.

El 6-5 se marcó en la primera ronda del Mundial de Francia 1938. Aquel día, tras empatar 4-4 en el tiempo reglamentario, Brasil derrotó a Polonia con tres goles, incluyendo el quinto y el sexto, de Leónidas, conocido como el ‘Diamante Negro’. Uno, incluso, lo marcó descalzo.

En Suecia 1958, Just Fontaine, camino de su aún vigente récord, 13 goles anotados en un sólo mundial, le marcó tres goles a Paraguay. El 2-2 del primer tiempo fui insuficiente para los sudamericanos que se vieron arrasados en el segundo tiempo hasta llegar a la cifra de siete goles en contra. Los tres tantos guaraníes no compensan una de las mayores derrotas de los mundiales.

El día que en Inglaterra ’66 Portugal perdía 3-0 en cuartos de final, Di Stéfano se levantó y apostó a favor de los portugueses: “¿Nadie quiere jugar a favor de un equipo que gana tres a cero?” El crack argentino sabía que Corea del Norte, equipo correoso, no podía jugar de otra forma. Si en el minuto 24 ganaba 3-0, en el 42 la ventaja ya no era más que de un gol. En el segundo tiempo, el gran Eusebio marcó dos goles adicionales que, sumados al de Augusto, sentenciaron el histórico 5-3 definitivo.

El mundial de 2014 será seguro de 1-0’s, 2-1’s, 2-0’s y 1-1’s. Como lo han sido todos los mundiales. Pero estemos atentos. Alguna goleada habrá. En 2002, Alemania aplastó 8-0 a Arabia Saudita, en 2006 Argentina a Serbia y Montenegro 6-0 y en 2010 Portugal a Corea del Norte 7-0. La televisión del hermético país asiático, entusiasmados por el brillante desempeño de su selección en su primera presentación frente a Brasil (perdieron apenas 2-1) decidieron obviar su política de transmitir el partido en diferido. Su segundo partido, contra Portugal, se transmitiría en riguroso directo. El primer partido apenas perdían 1-0. La debacle llegó en el segundo. Dicen las crónicas que gol tras gol el locutor perdía fuerza. Defender al “Querido Líder” se tornaba imposible ante semejante goleada. Al final, el locutor silenció totalmente y, seguramente, sólo las vuvuzelas pudieron escuchar los televidentes en Corea del Norte.

Ya falta poco para saber si la goleada que llegue en Brasil 2014 sea motivo de lagrimas o celebraciones. Nadie desea imitar la amargura de los norcoreanos.

 

 

La premisa del fútbol: pases y estrellas en los mundiales


Lo dijo el ‘Tata’ Martino: “el pase es la premisa del fútbol”. La idea, por supuesto, no es novedosa. Ya Bill Shankly, el legendario entrenador del Liverpool lo afirmó en los años sesenta: “Por encima de todo, el objetivo principal es que todo el mundo pueda controlar el balón y hacer lo básico del fútbol. Es control y pase , control y pase. Todo el tiempo”.

El pase, por tanto, es la premisa del fútbol hace muchos años. Pero, no todos son tan acertados en el pase. Hace un tiempo analicé el patrón de pase en los mundiales de fútbol desde 1966 a 2010. En esta entrada quiero revisar la eficacia en el pase de los jugadores que han participado en los mundiales, desde Inglaterra 1966 a Sur África 2010.

Los 3.651 jugadores para los que OPTA reporta información entre el mundial de Inglaterra 1966 y Sur África 2010, registran en promedio un acierto en el pase del 78,4% . Es decir, de cada 10 pases que intentan, casi 8 llegan a su destino. La participación de los futbolistas en los mundiales, por definición no es la misma. Algunos juegan muchos partidos, otros apenas unos minutos. Así que el ejercicio se enfoca en aquellos jugadores que disputaron al menos 45 minutos en un mundial. Son 2.956 jugadores que cumplen esta condición. Su porcentaje de acierto en el pase es de 79,6%.

Quien menos acierto en la premisa del fútbol en un partido determinado es Thomas Enevoldsen, danés él, quien jugó 56 minutos en 2010. Empezó de titular pero su relevo parece explicarse fácilmente. Medio campista, acertó 4 de los 10 pases que intentó. La siguiente tabla ilustra el porcentaje de acierto en el pase para los 2.956 jugadores. Oscila entre el 0,4 del mencionado danés y 1.  Si, hay jugadores que tienen récord perfecto de acierto en el pase. Pero están lejos de ser cracks. Joseph Marion Leandre, haitiano, jugó 65 minutos en Alemania 1974. Siendo defensa, intentó 23 pases y acertó todos. No se lo imagina uno arriesgando mucho el balón hacia adelante. Tanto José Fernández, con Perú en 1970 y Robert Huth con Alemania en 2006, participaron en un único partido. Siendo defensas de pocos pases y evidentemente poco riesgo, no sorprende el resultado.

Porcentaje Acierto Pases jugadores en los mundiales

De hecho, la gráfica sugiere que los grandes cracks de los mundiales son jugadores de media tabla. Maradona, Pelé, Cruyff, Teófilo Cubillas (Perú) o Bobby Charlton (Inglaterra) se muestran en la gráfica como jugadores promedio. El ‘Pibe’ Valderrama, el excelso conductor de Colombia en los años noventa, sobresale un poco más. Pero no llega a los niveles del ‘Kaiser’ Beckenbauer o Pirlo ni por supuesto de Xavi. El nivel de acierto de todos es superior a 0,8. Pero no es descollante.

La pregunta queda en el aire. ¿De verdad son estos cracks apenas pasadores de media tabla? Algunos puntos merecen anotarse. Primero, precisamente por su condición de cracks son jugadores que suelen estar en zona caliente, con rivales apretando. Segundo, el juego del equipo influye. Xavi, por ejemplo, está arriba por la forma como juega España, con mucha posesión en zona limpia de rivales, siempre esperando al profundizar eventualmente el juego. Tercero, los Pelé, Maradona y compañía, al participar más en el juego del equipo, realizan muchos pases. Más pases que el promedio.

Este último punto lo ilustra con mayor detalle la siguiente gráfica. En ella se pondera el acierto en el pase por el número de pases. De esta forma, aquel que acierte mucho porque realiza pocos pases tendrá un valor menor que aquel que acierte como jugador promedio (el caso de los cracks) pero realice muchos pases.

Porcentaje Acierto Pases jugadores en los mundiales ponderado

La percepción cambia totalmente. Los mejores jugadores ahora están entre los mejores de la historia de los mundiales (al menos desde 1966). Xavi y Beckenbauer son tercero y cuarto respectivamente, el ‘Pibe’ y Maradona comparten honores y los demás también se encuentra entre el 20% superior. Los datos para Pelé, el “peor” de esta muestra de estrellas, son apenas de sus dos últimos mundiales. No hay (o no conozco) datos para los partidos que jugó en 1958 y 1962.

Es decir, sí, los mejores jugadores también son superiores en el arte del pase. Son mejores porque tienen arte, meten goles, mueven un equipo. Pero también lo son porque cumplen con la premisa del fútbol: excelsos en el pase.