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¿Qué los hace ricos? La composición de los ingresos


Hace unas semanas traía a colación el informe de Deloitte sobre los equipos más ricos del mundo. Desde la temporada 2004/2005 el equipo más rico del mundo ha sido el Real Madrid. Desde la 2008/2009 el Barcelona es el segundo equipo más rico. Los otros dos equipos destacados en esta clasificación son el Manchester United y el Bayern Munich.

El informe de Deloitte desagrega los ingresos de los equipos en tres componentes: taquilla, televisión y comercialización. La taquilla la definen como los ingresos directamente derivados de venta de entradas incluyendo venta de abonos e ingresos por socios. Los ingresos por televisión se refiere a lo que se genera por venta de derechos tanto en partidos domésticos como internacionales. Finalmente, la comercialización incluye el patrocinio y las ventas de productos alusivos al club. Cabe anotar que los ingresos en el estudio de Deloitte no incluye ni lo recaudado por transferencia de jugadores ni los recibido por impuestos a las ventas.

Los ingresos por taquilla, antaño principal fuente de ingresos de cualquier club, son actualmente el rubro menos importante. En promedio, para los 20 equipos incluidos cada temporada en el estudio de Deloitte, entre las temporadas 2004/2005 y 2012/2013 el rubro de taquilla representó el 24,7%. Los ingresos por televisión alcanzaron el 41,5% y el restante 33,8% correspondió a comercialización. Con el tiempo, sin embargo, la composición de los ingresos ha cambiado. En 2004/2005 el rubro de taquilla era el 28,4%, muy similar al de comercialización (31,2%) y menor al de televisión (40,4%). Casi una década después, en 2012/2013, la taquilla era 21,8% de los ingresos, la comercialización 41% y la televisión 37,2%.

Es decir, mientras el rubro de taquillas cayó un 6,6% y el de televisión un 3,2%, los ingresos por comercialización aumentaron un 9,8%.  Existe, tengo la sensación, la creencia generalizada de son los derechos de televisión lo que hacer ricos a los equipos. Desde luego ayudan, pero los números sugieren que es la capacidad de comercializar directamente la imagen del club la que ha marcado la pauta los últimos años.

La siguiente gráfica ilustra la evolución de los componentes de los ingresos de algunos de los equipos más ricos del mundo. Contrario a los resultados agregados, el Real Madrid y el Barcelona no se sustentan decididamente en el rubro de comercialización. En el caso del Madrid, es cierto, el rubro de comercialización en 2012/2013 es el más alto  (40,8%). Pero curiosamente fue más alto entre 2004/2005 y 2005/2006 cuando llegó a rondar el 44%. El efecto Beckham sin duda. Las cifras por este rubro cayeron con la salida del astro inglés y en algún momento, incluso, el rubro de comercialización apenas llegó a representar 34,7% (2008/2009). En 2012/2013, por primera vez desde la temporada 2006/2007 (todavía con Beckham en el equipo) el rubro de comercialización logra superar el de televisión.

En el caso del Barcelona el rubro de comercialización (33,5% en el período considerado) ha sido siempre inferior al de televisión (39,3%).

Composición de los ingresos de los clubes más ricos

La importancia de la televisión para el Madrid y el Barça se explica por la peculiar forma de distribuir los derechos televisivos entre ambos equipos. En 1996 los clubes obtuvieron el derecho a la negociación individual de sus derechos audiovisuales. En aquel momento aceptaron porque los ingresos por ese concepto se multiplicaron hasta por cinco. Pero la abundancia de dinero no llegó acompañada de una inversión racional de los recursos y se llegó a la situación en que los contratos de televisión eran la garantía de fichajes de futbolistas.  Con el tiempo los dueños de los derechos entendieron que el negocio no estaba en toda la liga, sino en aquellos equipos que generaran audiencia. En este rubro sobresalen por supuesto el Madrid y el Barça.  Así, en la temporada 2013/2014 ambos ingresarán por TV 150 millones de euros. Contrasta esto con los 48 que recibe el Valencia, los 42 el Atlético de Madrid o los 18 millones que reciben Almeria, Elche, Granada y Valladolid.

El Bayern Munich representa una aproximación diferente. Las taquillas en Alemania son particularmente bajas si se comparan con tras grandes ligas europeas. Es por el lado de la comercialización que el equipo bávaro logra competir de tú a tú con los grandes del continente (55% de sus ingresos provienen de este rubro).  El Bayern, claro está, cuenta con el decisivo apoyo de empresas alemanas de gran poder económico como Adidas y Audi. Entre otras es la mejor opción del Bayern porque los ingresos por televisión son los más igualados de Europa. Considerando variables de audiencia, clasificación y trayectoria en los últimos cuatro campeonatos el Bayern recibe no mucha más que sus principales rivales en la Bundesliga.

El Chelsea, por su parte, aunque ha hecho un esfuerzo por comercializar mejor la marca, recibe aún sus ingresos principalmente de la televisión (41% en 2012/2013).

Composición de los ingresos equipos más ricos

Los ingresos por televisión en Inglaterra están repartidos de forma más equitativa que en España. Allí el 50% de lo que ingresan se reparte de forma conjunta, el 25% en función de los partidos televisados (garantizando un mínimo de diez) y el resto en función de la clasificación. El United, rey del mercadeo, obtuvo en 2012/2013 el 42% de sus ingresos de ese rubro. Contrasta con el 29% que obtenía por comercialización en 2004/2005. El City, en las dos últimas temporadas, ha obtenido alrededor del 50% de sus ingresos por variables relacionadas con el área de comercialización. La taquilla, en el City, representa apenas el 14% de los ingresos.

La Juve, indica la gráfica, depende fuertemente de los derechos de televisión que, en Italia, comenzaron a venderse colectivamente en la temporada 2010/2011. El 40% de los derechos se reparte equitativamente, el 25% en función de la asistencia y el resto en función del tamaño de la ciudad y una serie de criterios deportivos. La taquilla es particularmente baja, aunque hay que recordar que por motivos extradeportivos, la poderosa Vecchia Signora tuvo que disputar la temporada 2006/2007 en la Serie B.

El Lyon, hoy opacado en Francia por la irrupción de las grandes fortunas de exóticos millonarios árabes y rusos, fue durante la última década un gran animador de la Champions League además de dominador de la Ligue 1. El principal rubro de ingresos es el de televisión. Allí el 50% se reparte equitativamente, un 25% en función de lo obtenido en el último torneo y el resto en función del rendimiento deportivo y de los partidos que se televisen.

En resumen, son ricos no por taquilla, son ricos porque logran comercializar su producto de manera óptima. Los grandes ingresos por televisión son significativos pues es reflejo de la capacidad de una liga de venderse a si misma. Pero actualmente es la comercialización directa del producto de cada club lo que marca las diferencias en los ingresos. Es, por supuesto, un problema circular. Las grandes empresas se asocian a los grandes clubes porque estos se ven mucho por televisión. La Premier Inglesa es en esto el maestro: Si Italia vendía hace un par de años los derechos de televisión de su fútbol al extranjero (léase Asia)  en 900 millones de euros y España en 700, los ingleses recibían por ese concepto 1.800 millones.

La Concentración de los Ingresos: La paradoja del Torpedo de Moscú


La consultora Deloitte cada año publica un listado de los veinte equipos con mayores ingresos en el mundo. La lista, como no, está compuesta exclusivamente por clubes europeos.  Los veinte equipos más poderosos en la temporada 2004/2005 tuvieron ingresos de 3.288,8 millones de euros.  La cifra, en la temporada 2012/2013 llegó a €5.393,1 millones. Es un muy respetable crecimiento promedio anual del 6,5%.

La cifra absoluta es notable. A modo de referencia, la primera línea del metro de Bogotá, de 29 kilómetros, costaría €1400 millones (sí se hace, claro).  El valor de mercado, como para sonreír un poco, de toda la primera división del Fútbol Profesional Colombiano en 2014 es de €175.600.000. Es poco más del 3% de los ingresos obtenidos por los gigantes europeos la temporada anterior.

Entre la temporada 2004/2005 y la 2012/2013 un total de 34 equipos diferentes han logrado ubicarse entre los 20 de mayores ingresos en el mundo. 10 equipos ingleses han estado en tan exclusiva lista. Algunos quizás inesperados como el West Ham United que ocupó la casilla 19 en la temporada 2005/2006. Acabar noveno en la EPL temporada fue suficiente para generar los ingresos que lo catapultaron a la lista de la élite del fútbol mundial.

Alemania e Italia han tenido 6 equipos en la lista. España 4 y Francia, con el reciente ingreso del Paris Saint Germain a acompañar a los dos Olympique, el de Lyon y el de Marsella, tres. Escocia (Rangers y Celtic) y Turquía (Fenerbahçe y Galatasaray) 2 y Portugal 1 (Benfica).

A pesar de la variedad, la realidad es que los primeros lugares de la lista están monopolizados. La siguiente gráfica ilustra la evolución de ingresos de los equipos que han permanecido las 10 temporadas entre los 20 primeros. Se adiciona, además, el Manchester City que aunque no estuvo en el listado de los 20 primeros en la temporada 2006/2007, es un actor importante en los últimos años.

Ingresos de los equipos de fútbol más ricos

Salvo en la temporada 2003/2004 cuando la lista la comandaba el Manchester United, el Real Madrid ha liderado sistemáticamente la lista. Cabe recordar que la primera etapa de Florentino Pérez  como Presidente del Real Madrid, el mago del mercadeo, inició en el 2000 y acabó abruptamente en 2006. Retornó en 2009. Las variables que explican la permanencia del Madrid en la cabeza la desarrollaremos en una entrega futura. Por ahora cabe destacar que a lo largo de las últimas 10 temporadas los ingresos del Madrid han sido tales que ha dejado detrás a prácticamente todos sus rivales. A todos excepto a su más acérrimo rival: El Barcelona. El equipo catalán venía de un oscuro período que coincidió con el cambio del milenio. Entre 1999 y 2004 no ganó ningún título. La sequía de títulos lo llevó a ser, como se refleja en la gráfica, un equipo de clase media.

Con los títulos llegó el dinero y el Barcelona comenzó un ascenso que se disparó con la llegada de Pep Guardiola. Su primera temporada como entrenador del primer equipo en 2008 coincide con el mayor incremento de ingresos del Barça en el período considerado: 18,5%. En aquella temporada por primera vez superó al Manchester United. Durante los años de Guardiola en la dirección técnica el Barcelona recortó significativamente la diferencia con el Real Madrid. La lucha que ambos tuvieron en los escenarios deportivos se trasladó al ámbito financiero. Son, con diferencia, los equipos de mayores ingresos en el planeta fútbol.

Pero Pep se fue, y por primera vez en la década los ingresos del Barcelona cayeron. Si bien es prácticamente despreciable, durante el primer año sin Pep; en 2012/2013 los ingresos cayeron 0,08% respecto a la temporada anterior. El Barça fue incapaz de alcanzar los €500 millones que el Madrid ya alcanzó en la temporada 2011/2012.

El Manchester United, por su parte, se ha visto incapaz de seguir la estela de los españoles. Si bien presenta aumentos en ingresos cercanos al 7% anual durante los últimos 4 años, no sólo ha sido incapaz de seguir el paso de los gigantes españoles sino que tuvo que ver como el Bayern Múnich de Jupp Heynckes lo rebasaba en 2012/2013.

La tendencia sugiere una concentración de los ingresos. El círculo rojo de la gráfica resalta que cuatro equipos se alejan (en ingresos) de sus rivales. Pareciera que la clase alta (R. Madrid, Barcelona, Bayern y Manchester United) se aleja cada vez más del resto de equipos.  En la gráfica no está el PSG ni el Borussia Dortmund, ambos entre los 10 equipos de mayores ingresos en la última temporada. Aunque el Borussia ha estado en el listado en 5 de los últimos 10 años, su presencia apenas ha sido continuada desde 2010/2011. En la última temporada, tras la Juventus, fue el equipo que tuvo un mayor crecimientos en sus ingresos (35,5%). El PSG, en cambio, se vino a estrenar en 2012/2013. Entró, eso sí,  pisando fuerte. Con cerca de €400 millones ocupa ese lugar de ‘nadie’ entre los equipos del círculo rojo -la clase alta- y la clase media.

La concentración de ingresos se  puede revisar mediante indicadores empleados para tal fin en la literatura económica. Uno, el denominado C4, refleja la participación de los ingresos de los cuatro equipos de mayor recaudo sobre el total de ingreso de los 20 equipos de la lista. Otro, el HHI (Hirschmann-Herfindahl Index) tiene una formula algo más compleja, pero oscila entre 0 y 10.000. 10.000 implicaría que un sólo equipo tiene todos los ingresos. Suele considerarse que la concentración es alta cuando el valor es mayor a 1.800, aunque aquí particularmente nos interesa la tendencia. La siguiente gráfica ilustra la evolución de la concentración de los ingresos.

Concentración ingreso de equipo de fútbol más ricos

La gráfica revela una tendencia a una mayor concentración entre la temporada 2004/2005 y (según el indicador que veamos) la 2011/2012. Los cuatro equipos con mayores ingresos concentraban en 2004/2005 el 30% del ingreso total generado por los 20 equipos en la lista de Deloitte.  Esto cifra llegó a alcanzar casi el 37%. Sin embargo, independientemente del indicador, en la temporada 2012/2013 la concentración cayó.  Las razones se encuentran en la gráfica 1. Además del ya tradicional empuje del Arsenal y el Chelsea, dos equipos han crecido notablemente en ingresos: El PSG y el Manchester City. Ambos ocuparon la quinta y sexta plaza en ingresos durante la última temporada.

Mi interpretación es que el crecimiento de estos equipos llenos de petrodólares en el corto plazo logrará reducir la concentración del ingreso. Sin embargo, eventualmente puede que los 4 grandes se conviertan en los 6 grandes.

En esencia, lo que se observa es que los grandes equipos europeos terminan acaparando no sólo el dinero, sino los grandes jugadores y por ende, los grandes títulos. Ser rico ya no garantiza nada. El Tottenham Hotspur, por ejemplo, no gana nada, pero permanece entre los 20 primeros de manera constante. Es una situación similar a la del Schalke 04 en Alemania o la Roma en Italia. Eventualmente un equipo diferente a los cuatro gana un gran título europeo, caso del Inter o el Chelsea (que en todo caso son bastante cercanos a la super élite) o el increíble Porto de José Mourinho en 2004.

Pero aún así, entre Barça, Bayern y Manchester United han ganado cinco de los últimos 10 títulos de la Champions league. Increíblemente el Madrid se ha quedado por fuera de la repartición del pastel en la última década. Además, los otros ganadores, por supuesto, no son menores en calidad: Milan, Chelsea, Inter o Liverpool. Es decir, a medida que los ingresos se concentran, a medida que los mejores jugadores se enrolan en los equipos ricos, a medida que el interés se enfoque en sólo 10 o 15 equipos, el fútbol mundial va a sufrir. Las ligas locales, no de sólo de América, Asia o África sufrirán. Tampoco hay interés por ver un Sevilla – Espanyol, Udinese – Fiorentina o un West Ham – Everton.

La historia ocurrida en Rusia al poco de caer el muro de Berlin corre el riesgo de repetirse y expandirse por todo el mundo. El Torpedo, un equipo secundario de Moscú, logró ingresar importantes cantidades de dinero por la venta de sus mejores jugadores a equipos occidentales. Los (pocos) hinchas que seguían fieles al equipo se reían de sus supuestos ídolos. Su fútbol era pobre, triste y desganado. Es que la situación era risible. Si bien las arcas del Torpedo estaban llenas, no tenían ninguna opción de contratar a un buen jugador ruso, porque todos los futbolistas aspiraban a irse a cualquier equipo del oeste. En consecuencia, el Torpedo terminó pagando salarios más altos que los de antes a cambio de jugadores mucho peores.

Sí eventualmente la UEFA o preferiblemente la FIFA no pone coto a la concentración de jugadores y, por ende, de ingresos, en unos pocos; se dará la paradoja de pagar grandes salarios relativos en el tercer mundo futbolístico a cambio de ‘disfrutar’ de jugadores de tercer nivel. ¿No será lo que ya sucede en varias ligas suramericanas? Risible

 

 

La decisión de Neymar. Adiós a la mística del Real Madrid

La primavera del 2011 trajo consigo una verdadera maratón de clásicos Real Madrid vs. Barcelona, los dos gigantes de la liga española. Quizás los partidos más notorios fueron los choques por la semifinal de la Copa de Europa. El partido de ida se jugó en el estadio Santiago Bernabéu. Allí el Barcelona de Guardiola tumbó por 0-2 al Madrid de Mou. La eliminatoria parecía sentenciada.

De cara al partido de vuelta, las palabras exactas de Guardiola fueron: ”Un equipo que tiene nueve Copas de Europa nunca da un partido por perdido. Le he visto muchas veces, de niño, como jugador y como entrenador y no da nada por perdido.” Guardiola, como yo, creció en los ochenta. El Real Madrid no era el invencible equipo de Di Stéfano pero sí era un equipo que jamás daba un partido por perdido. Sus espectaculares remontadas en las Copas de la UEFA que ganó en 1985 y 1986 no son más que una pequeña muestra de un equipo cuya derrota sólo llegaba tras el pito del árbitro. Y las derrotas eran pocas.

La mística del Madrid era única. El Madrid, eliminado a finales de los ochenta en tres semifinales consecutivas de Copa de Europa era entonces el campeón moral. Ellos, sinceramente lo sentían, eran los mejores del mundo. Lo sucedido no tenía más explicación que la mirada odiosa de los dioses del fútbol. En aquellos años el Madrid era el destino preferido de los mejores jugadores del mundo. Era el pináculo de su carrera.

El dream team de Cruyff, tras sus cuatro ligas consecutivas entre 1991 y 1994, no logró mermar la imagen única del Real Madrid. Si el Barça con Cruyff por fin logró ganar una Copa de Europa, la de 1992 en Wembley, el Madrid se alzó con tres en 1998, 2000 y 2002. Nuevamente los mejores del mundo ansiaban vestir la camisa blanca. No era sólo el “traidor” Figo, era también Zidane, el ex-cule Ronaldo y el mítico Beckham quienes sentían que su nombre debía ligarse al equipo dueño de la camiseta más histórica del mundo.

Beckham, en 2003, rechazó al Barça quién debió conformarse con la segunda opción: Ronaldinho. Allí comenzó un cambió de imagen. Curioso, Florentino Pérez, el presidente más poderoso económica y políticamente que ha tenido el Madrid desde los tiempos de Santiago Bernabéu logró destruir el mayor activo intangible del Real Madrid: ser la institución mítica por excelencia en el mundo del fútbol. Lo que se denominaba el “señorío”  del Real Madrid.

El “señorío” era lo que diferenciaba al Madrid del resto, particularmente del Barcelona. Si del Barça se iban peleados Schuster, Maradona o Ronaldo, del Madrid sus grandes ídolos salían agradecidos.

Florentino comenzó a destruir el “señorío” cuando echó al Del Bosque. Simplemente necesitaba una “libreta más moderna”. El tiro le salió por la culata. El Madrid llegó a estar tres temporadas sin títulos, lo nunca visto. En las últimas 10 temporadas, el Real Madrid apenas ha ganado tres ligas. En ese mismo período 6 ganó el Barcelona. Tres Copas de Europa tuvieron color blaugrana. El Madrid, de manera inconcebible, ahora celebra jugar la semifinal. 10 entrenadores ha tenido la casa blanca desde que echaron al Del Bosque. El undécimo está en camino.

Del Real Madrid salieron ídolos como Hierro, Guti y sobretodo Raúl González por la puerta de atrás. Iker Casillas está por salir igual, maltratado por Mourinho a quién la directiva encabezada por Pérez le dieron un poder jamás imaginado en el Madrid.

La madriditis del Barcelona de los ochenta es hoy la barcelonitis del Madrid. Si en los ochenta las continuas derrotas del Barça se justificaban en el apoyo institucional a favor del Madrid, hoy, desde todos los estamentos blancos, prensa, afición y el mismo equipo, se intenta justificar esas derrotas en el apoyo institucional a favor del Barça.

El Barcelona tuvo mucha suerte. Beckham quizás hubiese triunfado en el Barça, fue un profesional como pocos en el fútbol. Pero jamás habría dejado una huella como la que dejó Ronaldinho. Su fútbol mágico, de la mano de Rijkaard y acompañado de la consolidación de una generación única que venía de las inferiores llevó al Barça a ser de cara al mundo la cara alegre del fútbol.

No obstante la cara alegre de Ronaldinho, el Madrid mantenía su mística. Por ello Cristiano Ronaldo, el mejor jugador del mundo en el mercado, aceptó en 2009 ir al Real Madrid por encima de las intenciones de cualquier otro gran equipo. Siendo el crack que es, con el Madrid apenas ha conquistado una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Poco bagaje para un crack que salió de Manchester buscando ampliar su palmares.

Neymar, el joven ídolo brasileño es el próximo crack del fútbol mundial. Al menos así lo vende el mercadeo brasileño. Su triunfo en Europa está por ver. Su traspaso del Santos a Europa fue, como tantas otras veces, una puja entre Real Madrid y Barcelona por hacerse con los servicios del mejor jugador del mundo disponible en el mercado. El Real Madrid, según algunas fuentes, habría pagado los 100 millones de euros que suponía traer a Neymar a la casa blanca. La cifra sale de los 40 millones con que debía indemnizar al Barça, más lo del Santos y comisiones. El Barcelona dicen, habrá gastado en la operación 54 millones de euros. Además, el Real Madrid ofrecía a Neymar 11 millones de euros, un sueldo equiparable al de Cristiano Ronaldo y Kaká en el Madrid. El Barcelona “apenas” 7 millones.

El Santos aceptó tanto la oferta del Madrid como la del Barça. La decisión final la dejó en manos de Neymar. Éste eligió al Barça. Es un golpe muy duro para el Real Madrid. No porque Neymar sea o no el próximo número uno del fútbol mundial. Es un recto a la mandíbula porque representa el fin de la mística del Madrid. Ya los mejores del mundo no piensan que el blanco sea el pináculo de su carrera. Lo construido por el Madrid desde 1953 cuando arribó Di Stéfano lo destruyó Florentino Pérez en apenas 10 años.

El Madrid, por supuesto, no está acabado. Pero su imagen está muy golpeada. Cristiano Ronaldo, su buque insignia, no quiere renovar su contrato. Éste vence en 2015. Es decir, si Ronaldo lo decide, abandonaría el equipo merengue en verano del 2014. Caso contrario el Madrid corre serió riesgo de no ingresar nada por su traspaso.

Guardiola lo decía. El Madrid no se rinde. En diciembre del 2012 el Madrid estaba renunciando a la liga. Algo impensable hasta hace muy poco. El denominador común es su presidente, Florentino Pérez.

 

El Mérito de Alex Ferguson

El 6 de noviembre de 1986, procedente del Aberdeen escocés, llegó como manager del Manchester United, Alex Ferguson. Casi 27 años después anunció su retirada. Su legado es innegable. Fue 2 veces Campeón de Europa, 1 vez campeón Intercontinental, 1 vez campeón de la Copa Mundial de la Fifa, 2 veces campeón de la extinta Recopa (una de ellas con el Aberdeen), 13 campeón de liga en Inglaterra y así sucesivamente.

La retirada de un Sir del fútbol (en el sentido literal) ha puesto a toda la prensa mundial a hablar del histórico entrenador escocés. Hay, faltaría más, unanimidad sobre su importancia en la historia del fútbol inglés. Pero ¿cuáles son los méritos para que Ferguson entre a la historia del fútbol? Una respuesta evidente es que es el entrenador más ganador del fútbol. No podría confirmar que no haya habido en la historia del fútbol un entrenador más ganador que él. Pero 48 títulos en el fútbol de primer nivel le dan una aureola especial. La pregunta no pretende discutir los títulos que ganó, sería ridículo.

Chapman, mítico entrenador del Arsenal entró a la historia del fútbol al crear la WM. Rocco y Herrera perfeccionaron el catenaccio a partir de los lineamientos de Karl Rappan. Rinus Michels diseñó el fútbol total, Cruyff se basó en él y Sacchi lo perfeccionó. Estos son entrenadores que definitivamente cambiaron el panorama futbolístico del mundo.

A lo largo de cinco lustros difícil sería que Ferguson no hubiese ajustado su sistema táctico. Comenzó su carrera utilizando cuatro defensa, cuatro medios y dos delanteros. Un tradicional 4-4-2. El esquema se adaptó a 4-4-1-1 que terminaría siendo su esquema clásico. Con Queiroz de ayudante, Ferguson adaptó el esquema a un más moderno 4-2-3-1 e incluso un 4-3-3 cuando alrededor de Cristiano Ronaldo vasculaban Tevez y Rooney. Pero al final, Ferguson terminó como empezó, un tradicional 4-4-1-1 que fue como planteó el partido de Champions que perdió contra el Real Madrid en marzo del 2013.

Ferguson no pasará a la historia como un maestro de la táctica. Conocía el oficio, por supuesto, pero no fue un gran innovador ni estudioso del tema. Su mérito, considero, es haber logrado enlazar los ciclos descendientes de sus cracks con el comienzo de nuevos ciclos para mantener a su equipo en la cresta de la ola. En eso dicta cátedra.

La gráfica abajo presenta la evolución por posición final en la English Premier League desde la temporada 1985/86 (la anterior a la llegada del Sir) y la 2012/13. Es de sobra conocido que Ferguson tardó tres años en ganar su primer título. En Inglaterra, suerte para ellos, hay esa paciencia que en otras latitudes no hay. Recordemos, por ejemplo, que Chapman no ganó nada hasta su quinta temporada en el Arsenal.

Paciencia o no, a Ferguson estuvieron muy cerca de despedirlo. La temporada 1989/90 estuvo cerca de los puestos de descenso. Lo salvó la victoria de la FA Cup de 1990. Hubo necesidad de repetir el partido. 3-3 quedó el primero. En el segundo, un gol del marcador izquierdo Lee Martin en el minuto 59 cambió la historia para el escocés.

Después del título de la FA, aún pasarían tres años más sin ganar la liga. En 1993 logró para el United el primer triunfo en la liga desde 1967. Demasiados años para un equipo que ya se consideraba grande.

Manchester United con Sir Alex Ferguson

La gráfica ilustra los ciclos. La llegada de Cantona fue providencial. Despuntaba además un genio galés, Ryan Giggs. Su mayor apuesta llegó al comenzar la temporada 1995/96. Vendió a tres pilares del equipo que había ganado ya dos ligas y no vio la necesidad de reforzarse. De la cantera venía una generación única. Esa temporada, por cierto, fue aquella en la que Faustino Asprilla llegó al Newcastle a rematar una liga en la que llegaron a tener 12 puntos de ventaja sobre el United. Apenas quedaron segundos a cuatro puntos del Manchester.

Esa generación es la que entroniza y sostiene al United en la cima del mundo. Sin Cantona pero con los Fergie Fledglings gana la Champions de 1999 en aquel partido histórico contra el  Bayern de Múnich. Dos suplentes, Sheringham y Solskjær marcaron en el minuto 91 y 94 los goles que remontaban el 1-0 que hasta aquel momento hacía al Bayern campeón.

Las salidas de cracks como Beckham la sustituye con jugadores de categoría incontestable pero que no eran las estrellas más brillantes del firmamento futbolístico del momento. Incluso, el fichaje de Van Nistelroy se complicó de la manera más extraña Tras citar a una conferencia de prensa para anunciar su llegada a los diablos rojos, Van Nistelroy no pasó el examen médico. Al regresar a Holanda durante un entrenamiento se rompió el ligamento cruzado. Era el año 2000. Un año después, en el verano de 2001, el holandés por fin pudo completar su traspaso al Manchester.

Nótese que entre la temporada 2001/2002 y 2005/2006 apenas ganó un título de liga. Cinco años para un título de liga. Ferguson, con tiempo y paciencia estaba armando un equipo que habría de ser campeón de Europa y del Mundo en 2008. Ronaldo y Rooney que llegaron en aquellos años menos gloriosos fueron fundamentales en la vuelta a la cima del Manchester. Ese ciclo se acaba. Rooney ya no es el futuro del Manchester. Ferguson contrató a un joven mexicano, el Chicharrito Hernández y un par de años después a la estrella del Arsenal, Van Persie, para apuntalar un equipo que requería renovación.

En su discurso de despedida Ferguson agradeció explícitamente a Scholes, un jugador único como hemos demostrado aquí. Pero la carrera de Scholes y Ryan Giggs llega a su final.El mérito de Ferguson ha sido renovar continuamente el equipo sobre una base solida de jugadores que lo acompañaron por más de 20 años. No es el fin del Manchester, pero si requiere de una nueva generación de futbolistas insignias que acompañen a las estrellas del momento.

Quizás Ferguson entendió que ya no tenía fuerzas para comenzar un nuevo ciclo. Esa tarea se la deja a David Moyes.

Cruyff: Irreverente, solidario y familiar

Cruyff fue el mejor jugador del Ajax tricampeón de Europa y de la Holanda que revolucionó el mundo del fútbol en Alemania 1974. Las tres Copas de Europa, la Copa Intercontinental que ganó y la sensación de haber roto en dos la estructura del fútbol mundial con la Naranja Mecánica de 1974 son razones más que suficientes para considerarlo uno de los mejores jugadores de la historia. Él fue la guinda del pastel del equipo perfectamente sincronizado que armó Rinus Michels y mantuvo en la cumbre Stefan Kovács. Con Michels el Ajax ganó su primera Copa de Europa en 1971. Al finalizar aquella temporada se fue a entrenar al Barcelona. Kovács, el reemplazo, mantuvo el ideario y con él, el Ajax ganó dos Copas de Europa adicionales.

La retirada de Michels coincidió con la cada vez más fuerte influencia de Cruyff en el cuadro de Ámsterdam. Esas influencias, dicen las malas lenguas, Kovács nunca supo o nunca quiso controlarlas. El Ajax era un equipo típico de la sociedad de los setenta. Revolucionario, cooperativo pero al mismo tiempo anárquico. Los rumores de indisciplina y desordenes internos eran constantes. La demostración del poder del equipo, de los jugadores, llegaría en la primavera de 1972. Con Cruyff a la cabeza los jugadores se rebelaron contra la decisión de las directivas de echar a Kovacs. Acababan de eliminar al Benfica, campeón portugués, en la semifinal de la Copa de Europa. ¿El pecado? El Ajax había ganado la eliminatoria por un global de 1-0. Para los directivos era inaceptable un resultado tan ajustado.

Cruyff defendió a Kovacs y también a la capacidad de los jugadores para tomar parte en las grandes decisiones. Esa fue una constante de Cruyff en el fútbol holandés. Dado que su llegada al primer plano holandés coincidió con la llegada del fútbol profesional a aquel país fue él el encargado de negociar y asumir el liderazgo en busca de mejorar las condiciones laborales del futbolista. Quizás no en el mundo, pero en Holanda, sin ninguna duda, fue el primer futbolista que se preocupó de los derechos de él y sus compañeros de trabajo. La otra versión, la más extendida, es que a Cruyff le encantaba el dinero. Eso también es cierto, pero yo situaría la realidad en algún punto intermedio entre los dos extremos. Tenía gran interés en el dinero, pero por ello mismo era el más interesado en defender las reivindicaciones salariales y laborales de él y de sus compañeros.

Semanas después de la revuelta en defensa de Kovacs el Ajax, en el estadio del gran rival, el Feyernoord Stadium de Rotterdam derrotó al ultradefensivo Inter de Burgnich, Faccheti, Mazzola y Boninsegna. Lo hizo con dos goles de Cruyff y con Kovacs aún en la dirección técnica.

Por entonces los rumores de indisciplina en el seno del equipo eran cada vez menos rumores, cada vez era más evidente la inestabilidad del grupo. Kovacs aún pudo ganar la Copa de Europa en 1973, esta vez ante la Juventus de Turin. Pero había llegado el momento de abandonar el barco. Se fue del Ajax al finalizar la temporada de 1973, con dos Copas de Europa y una Intercontinental en su palmarés. Como reemplazo se trajo a George Knobel quién, entre sus primeras decisiones, decidió someter a votación el puesto de capitán del equipo. El ganador no fue Cruyff, cuya influencia era cada vez menos apreciada por el grupo. Fue nombrado capitán Piet Keizer, compañero de Cruyff desde los primeros años. Poco importaría. Cruyff por fin cumpliría su sueño de irse al Barcelona. El Ajax, por su parte, se desintegró entre acusaciones del propio Knobel sobre las continuas parrandas de sus jugadores.

No hay error de redacción. Cruyff había estado intentado irse al Barcelona desde la marcha de Michels. Pero la normativa vigente se lo impedía. Después del fracaso de España en el Mundial de Chile de 1962 las autoridades españolas culparon de tal a la presencia de jugadores extranjeros en la liga local. La solución pasó por cerrar las fronteras a todo jugador extranjero. Aun así, en 1971 Cruyff estuvo a punto de fichar por el Barcelona. Su suegro, Cor Coster, quién le llevaba las riendas mostraba al Ajax su disconformidad por el salario que percibía en aquel entonces. Ideó entonces un esquema para traspasarlo a Italia o España y de allí, dado que ambas ligas estaban cerradas a jugadores extranjeros, llevarlo cedido al Feyernoord que le ofrecía mejores condiciones económicas. El más interesado en participar en aquel esquema fue el Barcelona. Por unos 24.000.000 de pesetas (unos 2.650.000 euros de hoy) el Barça podría haber cerrado la operación. Pero aquella era una jugada arriesgada para todos los involucrados. Por una parte, el Barcelona invertía esperando la apertura de fronteras. Por otra el Ajax estaría cediendo a su máxima estrella al odiado rival. La operación al final nunca se cerró en esos términos. El Ajax mejoró los términos salariales de Cruyff y éste renovó por siete años con el equipo de Ámsterdam. Tiempo después Cruyff dijo que había renovado cansado de especulaciones sobre su traspaso al fútbol español y porque era la oportunidad de asegurar su futuro ante una eventual lesión que lo marginara del fútbol.

La frontera se abrió a extranjeros en 1973. En ese momento el Real Madrid picó en punta en la carrera por contar con los servicios del crack holandés. El Ajax pidió 50 millones de las antiguas pesetas (aproximadamente 4.500.000 de euros de hoy día). Santiago Bernabéu ofreció apenas 30 (2.700.000 euros de hoy). Pero el Barcelona quería a Cruyff y Cruyff quería irse a la ciudad condal. El Ajax, enfrentado con su máxima estrella sacó el máximo provecho de la puja Real Madrid – Barça y de los propios deseos del jugador por irse. Lo vendió al Barcelona por unos 6.000.000 de florines, aproximadamente €8.000.000 de hoy.

Cruyff triunfó parcialmente en el Barcelona. Debutó en la octava jornada con el Barça lejos de los punteros. Gracias a su presencia ganó la liga con goleada incluida sobre el Real Madrid en el Bernabéu. La participación del Barcelona en la correspondiente Copa de Europa la frenó en semifinales el rocoso Leeds United, ya no entrenado por el legendario Don Revie, sino por Armfield. Después, Cruyff sólo ganaría una Copa del Rey, en abril de 1978. Sería su segundo y último título con el Barça porque Josep Lluis Nuñez, recién posesionado como presidente del Barcelona, y quien comandaría la nave azulgrana hasta el año 2000, decidió no renovarle.

Durante la campaña electoral, tras un partido de la Copa de la Uefa contra el AZ’67 holandés, Cruyff se negó a darle la mano a Nuñez para no ser fotografiados juntos. Él apoyaba a Agustín Montal quien lo había llevado al Barça. Nuñez, quien después tendría desavenencias con otros cracks como Maradona o Schuster, lo sacó en cuanto tuvo oportunidad. No deja de ser curioso que años después fuese el propio Nuñez quien llevara a Cruyff a dirigir al Barcelona. Aún entonces, su relación con el presidente siempre fue tirante.

La decadencia de Cruyff fue abrupta. Se retiró un tiempo, fue a Estados Unidos, el Levante, regresó al Ajax e incluso jugó en el Feyernoord. Pero ya sus mejores años habían pasado. Sin embargo, con 31 años podría haber disputado el mundial de Argentina. Nunca aclaró las razones. La razón más extendida fue que se había negado a jugar por razones políticas, inconforme con la dictadura militar que pretendía utilizar el mundial como aparato propagandístico. Cruyff, decían, no jugaría en un país donde se violaban masivamente los derechos humanos.

Cruyff y las "dos" rayas de AdidasOtros argumentos para justificar la ausencia de Cruyff fueron más mundanos. Adidas, para el mundial de 1974, era el proveedor oficial de uniformes para la selección holandesa. Cruyff, sin embargo, tenía un contrato de exclusividad con Puma. La disyuntiva la solucionó Cruyff quitando una raya a su uniforme. Así, mientras el resto de compañeros utilizaba las tres rayas de Adidas, Cruyff sólo llevaba dos. Dado que Adidas siguió siendo el patrocinador de Holanda en 1978, algunos argumentaron que esto (y lo de la dictadura, por supuesto) era la gota que había rebasado el vaso. Una tercera vía era aún más simple: no había ido al mundial por influencia de su mujer.

La realidad, efectivamente es personal y la influencia es familiar, pero no parece que sea culpa de su mujer. A raíz de la publicación de un libro de Charly Rexach, exjugador y excompañero de Cruyff en el Barça, donde hablaba de la influencia de la familia para Cruyff, éste, en abril del 2008 acalló para siempre los rumores. En una entrevista a Catalunya Radio Cruyff contó que tuvo múltiples problemas en sus últimos años en el Barcelona. Particular impacto tuvo un episodio en su apartamento a fines de 1977. Cuenta Cruyff que le pusieron “un rifle en la cabeza” y un delincuente, presunto secuestrador, lo ató a él y a su mujer delante de sus tres hijos. El secuestrador, de nombre Carlos Gonzalez Verburg, llevaba una escopeta recortada con una bala en la recámara. A Cruyff le tapó con esparadrapo los ojos y la boca. Pero en un descuido la mujer se liberó, tomó el arma y salió corriendo y gritando por ayuda a la escalera del conjunto. Los vecinos, muy prestos, rodearon al delincuente que había intentado escapar por el garaje.

A raíz del incidente la policía durmió varios meses en su vivienda, él llevaba guardaespaldas a los partidos y sus hijos debían ir con seguridad oficial al colegio. Dice Cruyff, “queríamos parar un poco y ser un poco más sensatos. No podía jugar un mundial después de eso”. Simplemente, dice, un mundial no consiste sólo en jugar bien. Es también un doscientos por cien de mentalidad de victoria. En ese momento, él no la tenía.

Cruyff apenas jugó 48 partidos con la selección naranja. Marcó 33 goles. A estos se suman los 291 que marcó por clubes en los 520 partidos que jugó. Un excelente promedio de 0,57 goles por partido. Quizás, de no ser por aquel delincuente, toda la propaganda de Videla en Argentina habría sido en vano. Quizás. La historia es una y dice que Holanda perdió la final con Argentina en 1978, 3-1. Y Cruyff no la jugó.

 

El gol imposible de Cruyff

Un año de Gol y Fútbol

El 19 de marzo de 2012, hace un año, iniciamos la aventura de Gol y Fútbol. El objetivo era simple: hablar de fútbol, pero desde una perspectiva diferente. A lo largo del año desarrollamos historias, aplicamos números y pudimos compartir con los lectores. Hemos intentado, esperamos que con éxito, apartarnos de la coyuntura, del análisis del partido de “ayer” y enseñar y aprender del análisis de la historia y de los números del fútbol. El fútbol mueve masas, económicamente es importante y desde los viejos debates de si se busca espectáculo o resultado hemos partido para aprender más del deporte rey.

El camino comenzó reseñando aquel libro de Andrés Salcedo, El Día en que el Fútbol Murió: Triunfo y tragedia de un díos. Aquellos nos hizo caer en cuenta de la infinidad de grandes equipos que el tiempo termina demostrando que no lo eran: Grandes equipos de barro.

Nos enfocamos en un buen número de columnas en los grandes jugadores. Pusimos nuestro grano de arena para establecer quien es el mejor de todos los tiempos, debate interminable. Y como para muchos es el mejor, Pelé, por supuesto nos ha tomado bastante espacio. Primero, el debate de sus más de 1000 goles, seguido por los 75 que marcó en 1958 y que puso de moda Messi cuando estaba por superar aquel récord Müller. Récord, que por cierto, no vino sin discusión por la aparición del desconocido Chitalu.

Hablando de goleadores, Cristiano, Falcao y la competencia de estos con Messi nos han facilitado gran cantidad de material. Desde la dificultad de Cristiano por ser como es a la capacidad del portugués para hacer del Real Madrid el equipo de Cristiano y no de Mourinho. Pero también nos preocupamos del crédito colombiano por excelencia en el mundo del balón: Falcao. Fuimos los primeros en notar su aparente olvido por la prensa ibérica lo que nos llevó a recordar la historia de Hugo Sánchez quien por cierto marcó sus 38 goles (récord compartido con Zarra en el fútbol español hasta la aparición de Cristiano y Messi) de un sólo toque. Hablando de goleadores, medimos la eficacia de los mejores de hoy, el apoyo de sus equipos y comparamos a los de hoy con los mejores de siempre.

Hemos presentado las historias de otros cracks de ayer y de hoy. Como no recordar las excentricidades y la genialidad única del Mágico Gonzalez, la eficacia directa del gran Gabriel Omar Batistuta o el regate endemoniado de Garrincha. O las tristeza recientes de Kaká o Ronaldinho.

El fútbol da espacio para vincularlo con algunas áreas de las ciencias sociales, particularmente la economía. Hemos hablado de como valorar la felicidad en el fútbol y de como estadísticamente se puede demostrar que los árbitros no son completamente imparciales. También repasamos unos interesantes artículos donde se demuestra que las tandas de penales no son lo aleatorio que la mayoría pensamos que son, o que el fútbol no es más que un reflejo de la sociedad.

Las historias abundan en este, nuestro primer aniversario. Recordamos el origen de algunos apodos del Madrid, Barça o Atlético de Madrid. Vimos fútbol en 3D que no nos emocionó y también nos reímos de aquellos tiempos en que el fútbol por satélite sólo se podía ver durante 90 minutos exactos. Nos pusimos nostálgicos recordando que el fútbol de hoy es comandado por el dinero y, erradamente, creímos ver un gran equipo donde no lo había.

Tocamos el fútbol escoces con el fin del Old Firm, la tragedía que une en la historia al Alianza Lima con el Manchester United y el Torino, el fútbol italiano, el inglés y por supuesto el español donde nunca nos dejará de sorprender el fanatismo de su prensa deportiva. También estudiamos el fútbol colombiano. Desde su valor económico, a sus asistencias y el impacto del mismo sobre la televisión por suscripción. Nos preocupamos por el futuro incierto de un liga llena de equipos sin tradición, del impacto de despedir entrenadores, tanto a nivel de club como de selección. También aprovechamos la conyuntura para recordar esos grandes partidos de antaño entre el Real Madrid y Millonarios, lo enredado del traspaso de Di Stéfano al Real Madrid, los grandes narradores y comentaristas y la realidad estadística de la historia de la Selección Colombia. Precisamente, sobre la selección, nos interesamos por el viejo debate de la sede de la selección y su importancia comparada.

El año 2012 fue importante para Bogotá, pues Millonarios y Santa Fe ganaron sorpresivamente los dos torneos. Pero analizamos comparativamente el potencial de equipos grandes como Nacional o sorpresas como el Pasto. Compartimos la protesta de la afición por los altos precios de la boletería o las propuestas de devolver títulos.

El 2012 llegó con dos grandes torneos a los que le dedicamos atención especial. La Eurocopa nos recordó que Alemania es el gran favorito pero Italia siempre luce cuando llega precedida de escándalos. Pero el protagonista fue España que ya no tiene complejo de persecución y de la mando de dos grandes cracks logró el título, ya no como“la furia” sino como “la roja”. Hubo grandes partidos, con significativos antecedentes históricos. La amistosa rivalidad del España – Portugal, se combinó a la perfección en el verano con grandes clásicos como el Holanda – Alemania o el Italia – Alemania. Los números de la Eurocopa nos permitieron establecer la “viveza” del sur y la importancia de la posesión.

El segundo gran acontecimiento del año fueron los Juegos Olímpicos, con su historia única. El éxito de México no nos hace olvidar que Colombia hace mucho no es protagonista del torneo olímpico. Torneo cuya existencia, por cierto,  se puso el tela de juicio por la pronta eliminación de la selección española.

El fútbol suramericano y su historia nos mantuvo también muy ocupados. Como no recordar esos Argentina – Uruguay, el clásico por antonomasia del fútbol mundial o esa tarde en que Brasil nos hizo llorar y cambió para siempre la concepción del jogo bonito. Precisamente aquello nos llevó a pensar en cuál ha sido el mejor equipo de la historia, algunos de los cuales jugaron esa Copa Intercontinental que no sólo presenció fútbol bello sino alguno de los partidos más violentos de la historia.

Es nuestra intención seguir contando historias, como las de los vídeo juegos de fútbol, aquellas donde los grandes goleadores dejan de serlo o simplemente escandalizarnos porque pretenden vender a jugadores como Adu como el siguiente Pelé, pero acusan de no tener sangre a un jugador como Messi.

Esperamos y confiamos en que nos sigan leyendo. La historia del fútbol es interminable. Son demasiados años, demasiados países, demasiados “locos” como para pensar que nos quedaremos sin ideas. Aspiramos a seguir creciendo aquellos interesados en nuestras historias con el apoyo de nuestro mayor activo: los lectores.