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Debate: Di Stéfano, Maradona, Messi …. y Cruyff.



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La carrera de Messi, ya pasado su ecuador, pone a todos los amantes del balón a discutir sobre su dimensión histórica. Para algunos es el mejor, para algunos insensatos, como Gatti, no está ni en los 10 mejores. Tras una agitada discusión en twitter, invitamos a Andrés Waldraff, colaborador ocasional de Gol y Fútbol, a que defendiera su posición en esta entrada. ¡Al final votamos! En la discusión dejamos a Pelé por fuera. Es el mejor.

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La triste persistencia de Conmebol


En octavos de final de la Copa Libertadores de 2015 se enfrentaban los históricos Boca Juniors y River Plate. Hace años que los autodenominados ‘superclásicos’ son nulos futbolísticamente hablando. Aun así la historia pesa, y muchos aficionados estábamos pendientes del partido con la tenue esperanza de ver, por fin, un buen partido de fútbol entre los dos poderosos clubes. La realidad hizo añicos la ilusión.

Al saltar River para iniciar el segundo tiempo, unos criminales disfrazados de hinchas de Boca lanzaron alguna sustancia tóxica a los futbolistas millonarios. El partido, tras mucho dudar el árbitro, se suspendió. Más dudó la Conmebol que escasamente expulsó a Boca de la Libertadores 2015 y lo condenó a jugar los próximos cuatro partidos internacionales sin público.

A días de iniciar la versión 2016 de Copa Libertadores, la Conmebol anunció “medidas de gracia tomadas por única y exclusiva vez” para reducir a dos la sanción a Boca. El escándalo FIFA que busca limpiar el fútbol poco efecto parece haber tenido en la Conmebol. El regulado sigue mandando al regulador. No hay fuerza para sancionar al poderoso. Boca se salvó de la que habría sido su justa exclusión de la edición del 2016.

En Europa, no solo se expulsó por 10 años al Liverpool de competiciones europeas tras los 39 muertos de Heysel, sino que también se sancionó 5 años a todo el fútbol inglés. No han sido los únicos. En la ida de octavos de la Copa de Europa de 1991, el poderoso Milan empató 1-1 con el Marsella. En la vuelta ganaba 1 – 0 el Marsella, quedaba poco por jugar, cuando una de las torres de energía se apagó. A los 7 minutos la luz volvió parcialmente, pero Galliani, mano derecha de Berlusconi, bajo al campo y alegó que sus jugadores no veían bien. El árbitro, el Marsella y, algunos jugadores del Milan querían jugar. Pero primó la voz del jefe y por primera vez en la historia de la competición europea un equipo se retiró del campo. La UEFA sancionó al Milan con un año por fuera de competiciones europeas. A Galliani lo suspendió por 2 años.

 

Años antes, en 1987, el Madrid había jugado frente al Nápoles de Maradona en primera ronda de Copa de Europa sin público. La temporada anterior el Madrid había sido eliminado en semifinales por el Bayern de Múnich. Tras haber sido goleado en la ida, pisotón en la cabeza de Juanito a Matthaus incluido; en la vuelta los “ultras sur” lanzaron hasta barras de hierro al portero belga Pfaff. Además del partido ante el Nápoles, el segundo partido debió jugarlo a 300km de distancia, en Valencia.

Aun a los grandes, la UEFA tiene la mano dura necesaria para castigarlos cuando es necesario. En Sur América no deberíamos esperar a contar muertos para sancionar con el rigor necesario.  La decisión de Conmebol es lamentable.

El “huevo huevo” que mata el fútbol


“Chicho, Chicho; huevo, huevo”. De las colmadas tribunas de La Bombonera bajaban atronadores los gritos en honor al ‘Chicho’ Serna. Era orgullo del equipo por el ‘huevo’ que metía. Era y es el reflejo de la decadencia del fútbol argentino.



Tras la victoria de Argentina sobre Inglaterra en 1953 se acuñó (o al menos se popularizó) el término de ‘La Nuestra”. Un partido que, si bien Inglaterra (y la FIFA) no consideran oficial, en Argentina significo la demostración de la valía internacional de su fútbol. Aquel del famoso gol de Grillo.

‘La nuestra’ hacía referencia al estilo de ataque y gusto por el balón que caracterizó a Argentina durante toda la primera mitad del siglo XX. Atacar, tratar el balón con cariño era tan importante que se dieron situaciones como la vivida entre septiembre de 1936 y abril de 1938: ningún partido terminó 0-0.  Pero el estilo del fútbol argentino no era sólo el gol. Era disfrutar el partido. Épico es aquel gol de Corbatta ante Chile en que se saca el portero y, ya sobre la línea,  se devuelva para regatear a un defensa y otra vez al portero.

Sin embargo, Argentina, tristemente, se aisló del fútbol internacional. Entre las huelgas y el orgullo, no participaron en los mundiales de 1938, 1950 o 1954. Aún así seguían produciendo grandes jugadores. Ganaban suramericanos. Fue entonces, cuando se alistaron para demostrarle al mundo lo bello y espectacular de su fútbol que llegó la tragedia de Suecia 1958. Allí Alemania les empacó 3. Los alemanes jugaron sorprendidos al ver enfrente figuras obesas que más que correr, pretendían ganar a punta de técnica exclusivamente. Después, la debacle: Checoslovaquia  6 Argentina 1. Un equipo que salió al grito de campeón, recibió una lluvia de monedas al regresar.

Argentina se reconvirtió. Un poco lo que le pasó a Brasil tras la derrota antes Italia en 1982. Entendieron mal la superioridad europea. Había que correr, tener estado físico. La garra dio pasos a una violencia sin sentido en los años sesenta y setenta. Tal fue la pata que repartieron que los equipos europeos decidieron no jugar más la Copa Intercontinental.

Violencia o no, Argentina seguía produciendo grandes jugadores y grandes equipos. En los ’70 destacó el Huracán de Menotti que con un fútbol arte recuperó la esencia del fútbol argentino. Después Menotti diría que así ganó el Mundial del ’78 aunque pocos recordamos aquel como un equipo lírico. Pero tampoco era un equipo de leñadores. Jugaban al fútbol.

Vino después Maradona, la gota de fútbol que destacó en el rocoso y mañoso fútbol de Bilardo. Pero ya en los 80, y sobretodo en los 90 y en este siglo, el fútbol argentino tendía a primar el ‘huevo’ sobre la clase. Futbolistas de técnica rudimentaria, corredores, metedores, bravos, como el ‘Chicho’ Serna, se volvieron ídolos en los equipos más grandes en la tierra del otrora buen trato al balón.

Simultáneamente, poco a poco, las barras bravas se apoderaron de buena parte del negocio del fútbol. Para entender esa problemática recomiendo éste documental de hace unos años hecho por Canal + de España.

Se apiñaron peleas, broncas, muertos y así hasta que se llegó a echarle un gas que impidió jugar a los jugadores rivales. Lo sucedido en el partido Boca – River por Copa Libertadores es sentar las bases del fin del fútbol. Esta, no cabe duda, es hoy día una frase exagerada. Pero impedir que los actores, los que hacen posible el espectáculo, los que juegan al fútbol ejerzan su profesión raya en lo ridículo. Serán del equipo rival, pero un equipo sin rivales, sin grandes rivales, no tiene razón de existir.

Por ello duele la incapacidad de la Conmebol para sancionar lo ocurrido en La Bombonera. Expulsaron a Boca de la Copa Libertadores 2015, unos pocos partidos a puerta cerrada en próximas ediciones y una multa que raya en lo ridículo. El castigo es una manera de decir que en Sur América la violencia no se castiga.

El fútbol argentino necesitaba ayuda. Allá donde hablan de ‘superclásico’ un partido que se promociona en torno al huevo, la garra, el ‘hay que ganar como sea’ y las frases amenazantes (‘o pasa Boca o no pasa nadie’) ya no se menciona en ninguna parte el fútbol, la técnica y la estética. El partido giraba en torno a todo, menos a la redonda. Un contrasentido.

La cachetada que debía despertar al fútbol argentino de su ruina estética debía venir desde afuera. En ello la Conmebol debía ser parte fundamental. Por ello, muchos argentinos incluidos -cansados de la violencia- esperaban una sanción ejemplar. Se ansiaba poder argumentarle a los salvajes que la violencia tendría consecuencias. Pero Conmebol no pudo o no quiso. Se perdió una oportunidad. En Sur América se ha confundido la pasión con la violencia. La espiral hay que frenarla.

El cambio, pareciera, no llegará con estos dirigentes. Quizás habrá que comenzar a buscar una renovación en las más altas instancias del fútbol suramericano.

Productividad: Messi, Falcao. Después Cristiano

Son los tres mejores goleadores del mundo. Con permiso de Iniesta y alguno más, son los mejores jugadores del mundo. Cristiano Ronaldo, Radamel Falcao Garcia y Lionel Messi. Pero hay diferencias.



Falcao, a la fecha, en el 2012 ha marcado 42 goles en 45 partidos. Es decir, un promedio de 0,93 goles por partido. Impresionante. Cristiano Ronaldo, en lo corrido de 2012 ha marcado 55 goles en 57 partidos, promedio de 0,96 goles por partidos. Sin duda, también impresionante. Messi, este año se salió. Ha disputado 55 partidos. En ese lapso ha marcado 73 goles lo que da 1,43 goles por partidos. Estas cifras son partidos oficiales con el club y oficiales y amistosos con la selección basado en ESPNdeportes. Se completan algunos vacíos de esa base de datos.

En números absolutos son los mejores. Pero que tan productivos son? En una entrada anterior revisamos los rendimientos de cada uno en la temporada 2011/2012. Hoy quiero evaluar el desempeño de cada uno en el largo plazo.

Recordemos que Ronaldo y Messi siempre han militado en equipos de primer orden mundial: Manchester United y Real Madrid el primero, Barcelona el segundo. Falcao, ha estado en equipos de otro nivel, pero importantes en el ámbito local. En Argentina jugó en River Plate, grande, aunque no en su mejor momento. Luego se fue a un grande de Portugal, el Porto. Posteriormente recaló en el Atlético de Madrid, un equipo tradicionalmente grande en España pero, hoy por hoy, lejos económicamente del Real Madrid y el Barcelona.

La siguiente gráfica representa la efectividad de cada uno de los tres cracks mundiales a lo largo de su carrera. Defino efectividad como el número de goles como proporción de disparos al arco. Un valor de 40%, por ejemplo, quiere decir que de cada 10 disparos, 4 terminan en gol.

Evolucion Productividad Cristiano Falcao Messi

El eje horizontal de la gráfica es una temporada por equipo. Es decir, el punto 1 para Falcao es el año 2005 que jugó en River Plate. El punto 5 recoge las cifras de los partidos que jugó con River Plate en 2009. Ese año se fue al Porto. Así, el punto 6 recoge el rendimiento de Falcao en el equipo portugués en el 2009.

En el caso de Cristiano, el punto 1 recoge los datos del 2003 en el Manchester United. En 2009 se fue del United al Real Madrid. Así, el punto 7 es su rendimiento en los partidos que disputo con el United durante el 2009. El punto 8 son los partidos jugados con los merengues de la capital española durante ese mismo año.

El caso de Messi es mucho más simple. Siempre ha jugado en el Barcelona. Messi, sin embargo participó en 2004 en 5 partidos y no marcó ningún gol. Ese dato lo ignoramos y el punto 1 de Messi es el 2005. En el caso de Falcao, ignoramos el punto 1 simplemente porque en los 7 partidos que jugó en 2005 marcó 7 goles. Su productividad aquel primer año fue tan brutal que distorsiona la gráfica. Pero queda anotado que de los tres fue, de lejos, el que mejor inició como profesional tuvo.

La gráfica debe sorprender a más de uno. Sistemáticamente, Cristiano Ronaldo es el menos efectivo de los tres. Su tope de productividad, 18%, se dio nada más llegar al Real Madrid (punto 8). A partir de ahí, si bien sigue marcando goles, su productividad se estancó en alrededor del 18%, justo su porcentaje de efectividad en los corrido del 2012.

Messi, por su parte, afina cada vez más la puntería.  Desde sus inicios, la tendencia es creciente. De hecho, con un 27% de efectividad, el 2012 es el año más productivo del argentino.

Falcao es el más volatil, funciona por ciclos. Explotó en River en su tercer año de profesional alcanzando un rendimiento del 38%. Luego de un pequeño bache se recuperó en el Porto alcanzando en el 2010 (punto 7) un espectacular rendimiento del 43%, cifra nunca alcanzada por el mismísimo Messi. Su rendimiento nuevamente decayó para comenzar su recuperación este año donde tiene un rendimiento del 29%, nuevamente, cifra que Messi nunca ha alcanzado y mucho menos Cristiano.

Cristiano pues, en promedio en su carrera requiere de 8,5 disparos para marcar un gol. Messi marca un gol cada 4,8 disparos. Falcao, sorpresa, marca un gol cada 3,7 disparos. Messi es el más constante, su curva va hacía arriba y por ahora no se vislumbra el pico. Cristiano, pareciera, ya alcanzó su tope. Seguirá marcando goles, pero su efectividad lleva ya cuatro años estancada en alrededor del 17%. Falcao, por contra, funciona por ciclos. Su primer ciclo fue en River, el segundo en el Porto y el tercero parece que apenas está comenzando. Si la teoría de los ciclos de Falcao es acertada, aquel equipo que tenga la suerte de disfrutarlo en 2013 tendrá muchos, muchos goles para celebrar.

 

El Traspaso de Di Stéfano

El traspaso de Di Stéfano al Real Madrid es, quizás, el más complejo de la historia del fútbol. Hay múltiples notas sobre el mismo, incluso en el mismo libro de Di Stéfano, Gracias, Vieja (lectura recomendada). Pero siempre me ha quedado un halo de confusión sobre como fueron los tiempos. Así que a continuación presento esquemáticamente los tiempos del fichajes que, ojalá, ayude a esclarecer más que a confundir.

Colombia aprovechó la huelga de futbolistas argentinos de 1948 para traer a costo cero cracks de aquellas tierras. Tras Pedernera, a Millonarios llegó ‘Pipo’ Rossi y Alfredo Di Stéfano quién venía de River Plate.

El Traspaso de Di Stéfano

La liga Colombiana fue declarada pirata por la FIFA y no fue hasta octubre de 1951 que la situación se normalizó. La clave del enredo posterior con el traspaso de Di Stéfano al Real Madrid es el denominado ‘Pacto de Lima’. Allí se acordó regularizar el torneo Colombiano. A efectos del traspaso de Di Stéfano a España es central el punto cuarto del acuerdo. Di Stéfano seguiría jugando en Millonarios hasta octubre de 1954, fecha a partir de la cual sus derechos deportivos volverían a ser de River Plate. No podría negociar sus derechos salvo que las dos federaciones, la colombiana y la argentina llegará a un acuerdo.

En 1953, con Di Stéfano en rebeldía negándose a jugar con Millonarios, el Barcelona decidió negociar por el crack argentino. Negoció con River Plate quién sería dueño de los derechos deportivos desde octubre de 1954. Llegaron a un acuerdo y pagó el 50% de lo acordado. Di Stéfano incluso viajó a Barcelona.

Pero había un problema. En ese momento, los derechos deportivos eran de Millonarios y no podía jugar. Por tal razón, en mayo de 1953 negocian con Alfonso Senior, presidente del club colombiano los derechos deportivos entre esa fecha y octubre de 1954. Senior tasa esos derechos en 27.000 dólares, cifra que el Barcelona se niega a pagar.

Santiago Bernabéu decide entonces intervenir. Manda a Raimundo Saporta a negociar en Bogotá los derechos deportivos de Di Stéfano que poseía Millonarios. Es decir, entre el verano de 1953 y octubre de 1954. El Real Madrid acepta sin problemas pagar los 27.000 dólares que pedía Senior.

En ese momento la situación era simple. El Real Madrid era dueño del pase hasta octubre de 1954. El F.C. Barcelona desde octubre de 1954. Pero la FIFA se niega a dar el permiso a la Federación Española de Fútbol para que juegue Di Stéfano hasta que no se aclare la situación. La solución ofrecida por la Delegación Nacional de Deportes es salomónica: Di Stéfano habría de jugar de blanco en las temporadas 1953/54 y 1956/57 y de azulgrana en las de 1954/55 y 1957/58. Nada se decía, curiosamente, de la temporada 1955/56. Después de la temporada 1957/58, el jugador y los clubes deberían decidir su futuro.

Pero había un último problema. La Dirección Nacional de Deportes había prohibido desde el 24 de agosto de 1953 el fichaje de jugadores extranjeros. La norma, por orden del Gobierno franquista, se modificó tal que se permitiera el fichaje de jugadores para los cuales se hubiese estado negociando antes del 22 de agosto de 1953. Di Stéfano, por fin, era libre para jugar en España. El Barcelona se mostró en desacuerdo con la propuesta y decidió renunciar poco después a Di Stéfano. A cambio, el Real Madrid le abonó el 50% que ya los catalanes habían pagado al River Plate.

Estos son los hechos. ¿Mi opinión? Dos cositas. De acuerdo al ‘Pacto de Lima’ Millonarios no tenía derecho a negociar a Di Stéfano con ningún club (aún cuando hasta octubre de 1954 el jugador fuera de su propiedad) sin que hubiese un acuerdo de hacerlo con el club de origen, es decir con el River Plate. Ese acuerdo nunca existió, así que Millonarios no debió haber negociado ni con Barcelona ni con Real Madrid y Di Stéfano debió jugar en Millonarios hasta octubre de 1954. El problema ahí, por supuesto, es que Di Stéfano se negaba a regresar a Colombia y Millonarios por eso lo había demandado a la FIFA.

El segundo punto es que la solución ‘salómonica’ de la Dirección Nacional de Deportes de España no fue tal. Los papeles eran claros. Una vez se aceptará que Millonarios podía negociar los derechos del jugador, éste era propiedad del Real Madrid hasta octubre de 1954. A partir de esa fecha era del Barcelona. La decisión de prolongar la estancia de Di Stéfano en el Madrid no tiene sentido jurídico.

El final ya se conoce. Di Stéfano cambió para siempre la historia del Real Madrid. Ese equipo es, sin duda, uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

La otra raya del tigre

Semana de Eliminatorias y evidentemente el ambiente en Colombia gira en torno a un jugador con un momento histórico, Radamel Falcao García.

Está claro que la selección es un equipo como todos, que Falcao solo no va a ganar, pero también tenemos que tener claro que tener un jugador como Falcao condiciona un poco el estilo de juego para sacar provecho de sus virtudes. El año pasado hablaba algunas veces con Jorge y decíamos que Falcao era goleador pero que en el Atlético parecía que se tenía que rebuscar todo, sus compañeros a veces no jugaban para él, y un delantero de área necesita que lo alimenten y necesita estar en su hábitat que son los últimos 20 metros del campo, sino se muere de hambre. Los números son más que evidentes, en su carrera completa sumando los goles de River y Porto logra un promedio general de 0,65 goles por partido. En su etapa reciente con el Atlético su promedio sube a 0,79 goles por partido. Es decir, si Falcao no hace goles en estos dos partidos que vienen con la selección, el problema no es Radamel. La llegada al Atlético de Simeone parece haber logrado sacarle provecho al Tigre, y claro, Simeone ya lo conocía desde su etapa en River y hace poco dijo algo claro: Radamel es un jugador al que hay que exigirle. Pero no creo que se trate de exigirle cosas como bajar a la mitad de cancha a sacrificarse y llegar a los últimos metros sin piernas a rematar. No, un delantero que ataca el balón como lo ataca Falcao, debe estar fresco en cada jugada para lograr sacar provecho. Ojala Pekerman lo entienda porque ni Pinto, ni Bolillo ni Leonel lograron entenderlo y en su terquedad de técnicos lo que hicieron fue poner por encima su sistema táctico y tratar de que los jugadores a fuerza se acoplaran a él, cosa con la que me opongo, porque siento que un buen técnico debe primero conocer qué tipo de jugadores tiene y luego si diseñar un sistema que saque provecho de las cualidades de cada uno, de lo contrario es tratar de usar la misma fórmula para cualquier situación y ese no es el caso. Tenemos uno de los mejores delanteros del mundo, pues entonces saquémosle provecho a eso. Y en este caso también demuestran los números que Falcao si bien se sacrificó por su equipo, la selección perdió una de sus mayores virtudes: el gol, que no es otra cosa que el objetivo de este juego. Con la selección los números de Falcao distan mucho de sus números a nivel de club con un promedio de 0.3 goles por partido.

Una opinión de ñapa, dice el nuevo entrenador del Barcelona, que le parece que Falcao es uno de los mejores 9 del mundo, sin embargo que afirma que el Barcelona debería modificar su estilo de juego para darle cabida a Falcao, con lo cual lo descarta de cierta forma. Bueno, cabría recordarle a Tito Villanova que David Villa en el Valencia era un 9 referente al igual que Falcao, cabría recordarle a Tito Villanova también, que mientras él dice eso, algunos medios afirman que Llorente podría ir al Barca gratis la próxima temporada y que desde allí le hacen saber que cuentan con él. Sin desmeritar a Llorente que es un excelente jugador, pero ¿no se trata también de un 9 referente? y quizás sin la movilidad de Falcao. No veo que sea por ahí la cosa. El tema es que Falcao es un 9 para ser titular y no una alternativa, un 9 por el que el Atlético pedirá demasiado dinero si se desprende de él, por eso hoy su presidente no duda en decir que es el mejor 9 del mundo. No sé si lo sea, no quiero pecar de folclórico, pero si esta en uno de sus mejores momentos, hace goles de cabeza, con la derecha, con la izquierda, de media distancia, en la raya de gol, de penal. Repertorio amplio y se encuentra en forma.

El Tigre se ha ganado el respeto, y merece el respeto de sus rivales, de sus entrenadores y de sus compañeros; se lo ha ganado con trabajo y con algo que todos los futbolistas mencionan en cada entrevista pero que en pocos se ve y que en Falcao es una virtud: Humildad.